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November 18, 2009 08:32 AM PST
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “El plan de Dios en el sistema del diezmo es bello en su sencillez y equidad. Todos pueden aceptarlo con fe y valor, porque su origen es divino. En él se combinan la sencillez y la utilidad, y no requiere profundo saber para comprenderlo y ejecutarlo. Todos pueden sentir que les es posible hacer una parte en promover la preciosa obra de salvación. Cada hombre, mujer y joven puede hacerse tesorero del Señor, y puede ser un agente para suplir las demandas hechas a la tesorería [...]. “Este sistema logra grandes objetos. Si todos lo aceptaran, cada uno sería un vigilante y fiel tesorero de Dios; y no habría falta de recursos con que llevar a cabo la gran obra de proclamar el último mensaje de amonestación al mundo” (OE 235). PREGUNTAS PARA DIALOGAR: 1. ¿Cuáles son algunos de los problemas con respecto al diezmo en la iglesia hoy? ¿Por qué el diezmo es tan importante, no solo para el funcionamiento de la iglesia, sino también para el bienestar espiritual de aquel que diezma? 2. Vuelve a la sección del jueves sobre la vaca rojiza. Medita en lo que nos indica acerca de la muerte y el ministerio de Cristo en nuestro favor. ¿Qué nos sugiere acerca de nuestra necesidad de ser limpiados del pecado? ¿Qué hizo Cristo que nos capacita para obtener victorias sobre el pecado? 3. Piensa en tu hogar. ¿Hay cosas allí que necesitas limpiar, cosas que podrían estar contaminándolo? ¿Libros, DVD, música, revistas, lo que sea? ¿Cuáles son, y por qué deberías eliminarlas? 4. ¿En qué formas puedes ayudar a otros, especialmente a los jóvenes en tu iglesia, a usar para Dios los talentos que Dios les dio? Es decir, ¿cómo podemos ayudar a guiar a las personas que tienen dones en la dirección correcta, a fin de que usen esos dones para el propósito correcto? ¿De qué modo podemos ayudarlas? Resumen: Por causa de la rebelión y el deseo de Coré de obtener el cargo de sacerdote, Dios instruyó a Moisés (para decirle al pueblo) con respecto a la distinción entre los sacerdotes y los levitas. El sacerdocio era un don de Dios; los levitas eran un don para el sacerdocio. Ambos eran sostenidos por el plan del diezmo. Con las cenizas de la vaquilla roja mezcladas con agua, Dios proveyó un rito especial de purificación, que representaba la gracia de Dios al limpiar a una persona de la mancha del pecado.
November 18, 2009 08:30 AM PST
El sacrificio de una vaca alazana (rojiza) era el rito más extraño del sistema del Santuario (Núm. 19). ¿Qué lecciones podemos obtener de esto? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Esta vaca, o vaquilla, debía ser rojiza, un símbolo de la sangre de Cristo. Tenía que ser sin mancha, y que nunca hubiera sido puesta bajo un yugo, otro símbolo de Cristo: un sacrificio sin mancha, voluntario, para realizar la obra de la expiación.
Esa vaca era degollada fuera del campamento. Cristo sufrió fuera de las puertas de Jerusalén (Heb. 13:12, el Calvario estaba fuera de la ciudad). Esto debía mostrar que Cristo no murió solamente por los hebreos sino por toda la humanidad (Rom. 5:12-20). Él proclama al mundo que vino para ser su Redentor, e invita a todos a aceptar la salvación.
El sacerdote, vestido de ropas blancas, tomaba de la sangre de la víctima, y la salpicaba hacia el Tabernáculo siete veces. De este modo, Cristo, en su propia justicia sin mancha, después de derramar su preciosa sangre, entró en el Santuario celestial para ministrar en favor del pecador. Y allí su sangre actúa en la obra de reconciliar a Dios con la humanidad (ver Heb. 10:21-23).
El cuerpo de la vaca se quemaba hasta ser reducido a cenizas, lo que significaba un sacrificio amplio y total. Una persona no contaminada recogía las cenizas y las guardaba en un lugar limpio, fuera del campamento. Para realizar una ceremonia de purificación, se ponía parte de estas cenizas en un recipiente con agua de un arroyo que corría. Una persona limpia tomaba una vara de cedro con una tela escarlata y un manojo de hisopo, y salpicaba del contenido del recipiente sobre la carpa y la persona. Esta ceremonia se repetía varias veces a fin de ser completa, y se hacía como purificación del pecado.
El agua purificadora, rociada sobre la persona impura, simbolizaba la sangre de Cristo derramada para limpiarnos de las impurezas morales. Las salpicaduras repetidas ilustran la obra completa que debe realizarse en favor del pecador arrepentido. Todo lo que esa persona tenía debía ser consagrado. No solo el alma del pecador debía ser purificada, sino también todos los aspectos de su existencia.
Considera tu vida. ¿Qué cosas todavía necesitan ser sometidas al proceso de purificación? ¿A qué te estás aferrando, y por qué?
November 18, 2009 08:29 AM PST
Aunque la tribu de Leví no tenía tierras, se le dieron 48 ciudades, 13 de las cuales eran para las familias de los sacerdotes (Jos. 21:19, 41). Dios declaró que él era la “parte”, o porción, de ellos (Núm. 18:20).
Además de las porciones de las ofrendas sacrificiales de ellos, ¿qué otro plan diseñó Dios para atender tanto a los sacerdotes como a los levitas? Núm. 18:21-32. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Devolver a Dios un diezmo del ingreso de una persona (Lev. 27:30) era una práctica antigua. Se menciona por primera vez en la Biblia cuando Abraham le dio los diezmos a Melquisedec, el rey-sacerdote de Salem (Gén. 14:18-20; Heb. 7:1, 2). Jacob le prometió a Dios que le daría “el diezmo” de todo lo que ganara en su futuro (Gén. 28:22). Ahora bien, Dios adaptó el uso del diezmo de Israel, dándolo para el sostén de toda la tribu de Leví, incluyendo las familias de los sacerdotes.
Aun los levitas, que eran pagados con el diezmo, también diezmaban, y su diezmo iba a Aarón. Los levitas habían de dar la “mejor parte” de lo que recibían como diezmo. Por eso, no solo ese diezmo estaba destinado al sostén del sacerdocio; también permitía que los levitas se dieran cuenta de su dependencia de Dios y de que todo lo que recibían era de él. Ellos también necesitaban mostrar su gratitud devolviendo el “diezmo del diezmo”. Si la gente siempre necesitaba recordar su dependencia de Dios, ¿cuánto más los levitas?
Lee Números 18:32. ¿Qué aspecto deberíamos notar especialmente con respecto a lo sagrado de su llamamiento? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
En este plan divino, todos tenían lugar; cada uno tenía algo que hacer. Los sacerdotes y los levitas tenían sus deberes sagrados que cumplir con respecto al servicio y el ministerio en el Santuario, mientras la gente tenía los suyos con respecto a la devolución de un diezmo fiel. El diezmo era algo pequeño para dar, considerando lo que los levitas y los sacerdotes realizaban en favor de ellos. En un sentido, todos los diferentes grupos dependían de las funciones de cada uno de los demás, y todos dependían de Dios.
November 16, 2009 06:32 AM PST
Habiendo distinguido entre los dos grupos de obreros religiosos, Dios luego da instrucciones acerca de su apoyo económico. Aparentemente, sus cargos eran de tiempo completo. Es decir, no estaban para “servir a las mesas” (Hech. 6:2) a fin de sostenerse. El sostén tenía que provenir de otra parte.
Lee Números 18:8 al 20. ¿Qué aspectos te parecen más pertinentes? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Muchos pensamientos interesantes surgen de estos textos. Nota, por ejemplo, cuán estrechamente relacionaba Dios la ofrenda dada a él con lo que se les daba a los sacerdotes. Esto es, aunque las ofrendas y los dones eran hechos a él, él se los daba a los sacerdotes. De este modo, al dar ofrendas a Dios, al mismo tiempo las estaban dando a los sacerdotes. Esto muestra el estrecho vínculo entre Dios y el sacerdocio, que servía como intermediarios entre Dios y el pueblo.
Al mismo tiempo, podemos ver también la humanidad de los sacerdotes. Aunque en esa posición privilegiada, todavía dependían del pueblo al que servían para su sustento. Sin duda, al darle la gente los mejores aceite, vino, granos, etc., el sacerdocio debía recordar constantemente su obligación de servir a esas personas fielmente y no aprovecharse del cargo que se le había dado.
También, redimir a un niño o un animal por medio de dinero era una de las maneras en que Dios enseñó a Israel el concepto de la sustitución. Un día en el futuro, Cristo daría su vida como sustituto por los pecadores (ver 1 Ped. 1:18, 19). La sal que se añadía a todo sacrificio era un símbolo que significaba la permanencia del pacto de Dios con su pueblo (ver Lev. 2:13).
¿Qué clase de responsabilidades sagradas tienes tú? ¿Cuán fiel eres en las tareas que otros te confían? ¿Cómo podrías hacer mejor en el cumplimiento fiel de tus responsabilidades?
November 16, 2009 06:27 AM PST
Cuando leemos las instrucciones de Dios en Números 18:1 al 7, se destacan algunos puntos: Dios es quien asigna a las personas a estos cargos. Tal vez este énfasis se debió a problemas previos, no sólo con Coré y su séquito, sino aun con María y Aarón. No obstante, ahora no habría dudas acerca de por qué estas personas recibieron esos roles. Estaban allí porque Dios los dio, y punto.
Nota, también, la razón por la que Dios quería hacer estas divisiones. Era para que “no venga más la ira sobre los hijos de Israel” (vers. 5). Aquí, otra vez, vemos la misericordia de Dios aun en medio de castigos fuertes. Dios procura salvar a su pueblo, no condenarlo ni destruirlo. Todo el plan de salvación revela el deseo de Dios de redimir a los seres humanos pecadores de la destrucción que, de otro modo, produciría el pecado (Juan 3:16-18).
¿Qué término se usa para describir lo que los levitas eran para el sacerdocio, y lo que el sacerdocio era para la familia de Aarón? ¿Qué lecciones deberíamos obtener de esto? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Cuando piensas en un regalo, te resulta claro que no lo ganaste. Es totalmente gratuito. Este fue un privilegio otorgado a ese pueblo, no porque tuvieran algún mérito sino sencillamente por la gracia y la providencia de Dios. Al fin, Dios necesitaba a alguien que hiciera esta obra, y en su divina sabiduría ellos fueron los elegidos.
Por supuesto, con esta tarea sagrada vinieron responsabilidades sagradas. Los problemas de la vida y la muerte, tanto física como espiritual, estaban involucrados allí, porque el Tabernáculo era la morada de Dios sobre la tierra. El Santuario también era un modelo de lo que Jesús haría aquí sobre la tierra, y de su ministerio en el cielo (Heb. 9). Era como un Calvario en miniatura, que se mostraba en tipos y sombras. El destino de las almas estaba en la balanza. Por eso, Dios asignó gran solemnidad a las funciones dadas a estos hombres.
Piensa acerca de tus talentos naturales. No importa cuánto trabajes para cultivarlos, siguen siendo regalos, algo que Dios te ha dado. ¿Qué estás haciendo con estos dones? ¿Los estás usando para ti mismo o para el bien de otros y el avance de la obra de Dios? ¿Podría ser necesario que hicieras un examen interior serio y algunos cambios?
November 16, 2009 06:21 AM PST
“Ahora, pues, si dieres oído a mi voz, y guardares mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxo. 19:5, 6).
¿De qué modo podemos relacionar estas palabras con nosotros mismos, hoy, y como iglesia llamada a dar un mensaje al mundo? ¿Es incondicional este llamado? Ver 1 Ped. 2:9; Apoc. 14:6-12. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
En Números 18:1, Dios quería darles a los adoradores la certeza de que ellos no morirían únicamente si se acercaban al Santuario por medio de los sacerdotes especialmente elegidos, que actuarían como mediadores entre ellos y Dios. Los sacerdotes, que eran diferentes del resto de los levitas, eran responsables por ver que ninguna persona no autorizada se acercara al Tabernáculo y, con ello, que lo contaminara. Esto aplacaría los temores de la congregación de que al acercarse al Santuario se arriesgaban a morir.
Lee Números 18:1 al 7. ¿Qué distinciones se hicieron en los papeles dados a estos hombres? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Lo importante de notar aquí es que, aunque toda la Nación debía ser un “reino de sacerdotes”, solo ciertas personas tenían permiso para desempeñar ciertos roles, como se ve en la división hecha entre la familia de Aarón y los levitas. Obviamente, en tiempos del Nuevo Testamento, los papeles hereditarios, tales como se encontraban entre los levitas, claramente se habían abolido; no obstante, encontramos en el Nuevo Testamento roles diferentes en la iglesia (1 Cor. 12:28-31; Efe. 4:11).
¿Cuáles son tus dones, y cómo podrías usarlos mejor para servir a tu iglesia local?
November 16, 2009 06:08 AM PST
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Números 9, 18, 19; 1 Pedro 2:9; Apocalipsis 14:6-12.
PARA MEMORIZAR: “Y Jehová dijo a Aarón: [...] Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel” (Núm. 18:20).
DESPUÉS DE LA REBELIÓN DE CORÉ y la prueba de las varas, fue necesario enfatizar los papeles específicos de sacerdotes y levitas. Cada uno de ellos tenía funciones asignadas por Dios, y él quería trazar claramente esas funciones. Y, aunque todos estos papeles y funciones hace mucho que llegaron a estar fuera de uso, hay todavía lecciones que podemos obtener de ellos para nosotros hoy.
Nota, por ejemplo, cuán sagradas y solemnes eran estas funciones. De este modo, podríamos aprender para nosotros cómo debemos tomar en serio nuestras responsabilidades sagradas, cualesquiera que sean ellas.
Nota, también, cuán interdependientes entre sí y con la Nación, como un todo, eran esas personas. Ciertamente podemos obtener lecciones de esto hoy para nosotros mismos y para el cuerpo de la iglesia.
Además, presta atención al lugar que tiene la gracia en estos capítulos, especialmente con respecto a los dones dados a estas personas sin ningún mérito de parte de ellas. Se les habían dado cargos solo porque Dios les dio esas posiciones, no por causa de ningún valor que tuvieran ellos en sí mismos o por sí mismos.
¡Qué símbolo magnífico del evangelio!
October 13, 2009 09:57 AM PDT
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Analiza la antigua costumbre judía de “imponer las manos”. ¿Cuál parece ser su significado esencial? Gén. 48:8, 9, 13, 14, 17-20; Núm. 27:18-23; Mat. 19:13-15; Hech. 13:1-3.
“Para los judíos, esta ceremonia era significativa. Cuando un padre judío bendecía a sus hijos, ponía sus manos reverentemente sobre sus cabezas. Cuando se dedicaba un animal al sacrificio, alguien investido de autoridad sacerdotal ponía su mano sobre la cabeza de la víctima. Y, cuando los ministros de la iglesia de Antioquía pusieron sus manos sobre Pablo y Bernabé, pidieron a Dios, por medio de ese acto, que concediera su bendición a los apóstoles escogidos, al dedicarlos a la obra específica para la cual habían sido designados.
“Con el correr del tiempo se desvirtuó en gran medida el rito de la ordenación por imposición de manos, atribuyéndosele, sin fundamento, una importancia que nunca tuvo; se afirmó que sobre los que recibían la ordenación descendía inmediatamente un poder que los calificaba para toda tarea ministerial. Pero, en el relato de la dedicación de esos apóstoles no hay indicios de que hubieran recibido facultad alguna por el mero hecho de que se les hubiera impuesto las manos” (HAp 133, 134)
PREGUNTAS PARA DIALOGAR: 1. ¿De qué modo el pastor local cumple hoy una función similar a la del levita? ¿Qué podemos hacer para sostener al pastor en esta función?
2. ¿De qué manera el acto de dar impacta nuestra relación con Dios? ¿De qué forma el dar de nuestros ingresos es un acto de adoración, de fe? ¿Por qué es tan importante dar generosamente?
3. ¿Cómo entendemos lo que Jesús hizo en la cruz por nosotros, ya que no podíamos hacerlo por nosotros mismos? ¿Por qué Jesús tuvo que morir? ¿No podría haber sido suficiente una reforma en nuestras vidas, y obedecer la Ley y amar a otros en forma incondicional, para reconciliarnos con Dios?
Resumen: Las formas de la adoración del antiguo Israel difieren de las de la iglesia moderna en el desierto del mundo, pero su sustancia es la misma. La dedicación de nuestros bienes materiales, la contemplación del significado de la Cruz, la oración, el reflejar la luz del Espíritu Santo que mora en nosotros y una consagración total a Dios, todo es una manifestación de la misma fe bíblica.
October 13, 2009 09:56 AM PDT
“Porque enteramente me son dedicados a mí los levitas de entre los hijos de Israel, en lugar de todo primer nacido; los he tomado para mí en lugar de los primogénitos de todos los hijos de Israel” (Núm. 8:16).
Nota cuán enfático fue Dios con respecto a esta vocación especial de los levitas. Ellos fueron “enteramente [...] dedicados a mí”. En el hebreo dice más literalmente que ellos “fueron dados dados (sic) a mí”, enfatizando por repetición cuán serio era su llamamiento.
Lee Números 8:19. ¿Qué se quiere decir con la frase “para que [...] reconcilien a los hijos de Israel”? ¿Cómo hemos de comprender esto a la luz de la Cruz? Rom. 5:11; Heb. 9:25-28. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Los eruditos están divididos en cuanto al significado exacto de la frase aquí. Obviamente, no significa que ellos harían “expiación” en el sentido de morir por los pecados de otros, del mismo modo que el macho cabrío de Levítico 16 haría la reconciliación [propiciación, NVI] pero no la expiación (vers. 10), algo que este macho cabrío, que nunca era sacrificado (y era un símbolo de Satanás), no podría hacerlo si se entiende la expiación como un sacrificio sustitutivo.
Obviamente, el verbo traducido “reconciliación”, en este contexto, tiene un significado más amplio que la forma en que generalmente se lo usa. En este caso, la respuesta puede encontrarse en el mismo versículo, en el que dice que los levitas, al cumplir su ministerio en favor de Israel, evitarían la plaga. Es decir, en su trabajo de ministerio estaban ayudando a proteger a los hijos de Israel de la ira divina que afrontarían si fueran a acercarse al Santuario (Núm. 8:19).
De este modo los levitas, como los sacerdotes mismos, estaban haciendo en favor de la gente lo que ellos no podían hacer por sí mismos. En este sentido más amplio, entonces, se dice que los levitas harían “reconciliación” por el pueblo.
Aunque ciertamente nada de lo que hacemos puede realizar ninguna clase de expiación, ¿de qué modo podemos, al cumplir fielmente nuestros deberes, actuar como los levitas en favor de la gente? ¿Qué estás haciendo en tu iglesia local para mejorar la iglesia y su misión?
October 13, 2009 09:54 AM PDT
Lee Números 8:6 al 26, que describe la dedicación de los levitas para su obra especial en el servicio de Dios. ¿Qué te impresionó más con respecto a esta consagración? ¿Qué nos enseña esto acerca de la santidad, acerca del pecado, acerca de la purificación y acerca de la consagración a Dios? ¿Qué principios puedes obtener de esto para tu vida hoy, sin tomar en cuenta el lugar que ocupas en el servicio de Dios? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________ ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Las familias de las tres divisiones de los levitas estaban acampadas alrededor del Santuario. Por cuanto eran más de veinte mil (Núm. 3:39), es obvio que algunas partes de su dedicación fueron hechas por medio de una representación simbólica. Es decir, solo algunos de ellos, como representantes, en vez de que fueran todos los levitas, estuvieron involucrados en forma directa e inmediata.
Lo fascinante aquí, también, es la idea de que los levitas, después de que fueron limpiados y rasurados en todo el cuerpo, y después de que ofrecieron una ofrenda por el pecado (Núm. 8:7, 8), ellos mismos fueron llamados una “ofrenda” (vers. 11). Ciertamente esto no tenía nada que ver con un sacrificio humano. En cambio, daba la idea de dedicación, de consagración y de reconocimiento de que esos levitas tendrían una obra que hacer en favor de Israel, haciendo por ellos lo que ellos no podrían hacer por sí mismos.
Esto se ve aun mejor cuando Moisés dijo que “pondrán los hijos de Israel sus manos sobre los levitas” (vers. 10), reconociendo que estas responsabilidades habían pasado a los levitas. La tribu, como un todo, fue ofrecida como un sacrificio viviente a Dios, quien a su vez les daba como un regalo este ministerio especial en el Santuario en reemplazo de los primogénitos, a quien ellos ahora representaban.
Recordando los principios vistos en esta ceremonia, ¿cómo podemos comprender lo que Pablo dice en Romanos 12:1? ¿Cómo podemos ser un “sacrificio vivo”? ¿Qué significa eso en nuestra vida diaria?
October 13, 2009 09:53 AM PDT
Cuando Moisés entró en el santuario después de los doce días dedicados a la consagración del altar en el atrio, podemos suponer que estaba oscuro dentro del Lugar santo. En esa conversación, Dios indicó a Aarón que encendiera las siete lámparas del “candelero”, conocido en hebreo como menorah, basado en la palabra hebrea or, luz (Núm. 8:1-4). La menorah (o candelero), con su tronco central y las seis ramas (tres a cada lado), fue hecha a martillo, de un solo trozo de oro, de un talento de peso. Su forma era como una rama de almendro estilizada (Éxo. 25:31-40). Las lámparas de aceite, en la parte alta de cada rama, eran atendidas por los sacerdotes dos veces por día: de mañana y de tarde (Éxo. 30:7, 8). “Sobre el candelero limpio [Aarón] pondrá siempre en orden las lámparas delante de Jehová” (Lev. 24:4). ¿Qué vislumbre nos brindan los siguientes textos en cuanto al significado de la menorah? Zac. 4:1-6, 11-14._______________________________________________ ______________________________________________________________ Apoc. 4:2, 5; 11:4.______________________________________________ ______________________________________________________________ La visión de Zacarías implica que el aceite enviado por tubos a las lámparas de la menorah, permitiéndoles arder, es el Espíritu de Dios (vers. 5, 6). La palabra hebrea para “almendra” (Jer. 1:11, 12) significa “vigilar”, o “velar”. La almendra literalmente recibió el nombre de “árbol despierto”, o “árbol que vela”, porque era el árbol que “se despertaba” más temprano y florecía. Juan ve, en la representación del Santuario celestial, una menorah de siete lámparas de fuego que arden delante del Trono, las que se identifican como los “siete espíritus de Dios”, la forma en que Juan se refiere al Espíritu Santo en sus operaciones múltiples. De este modo, Israel en el desierto recibió la seguridad de que, de noche y de día, la presencia de Dios estaba en el primer departamento del Santuario, así como en el segundo. ¿De qué modo te mostró Dios la realidad de su presencia en tu propia vida? Repasa esos momentos en los que claramente experimentaste la presencia de Dios de una manera notable. ¿De qué modo revivir estas experiencias te ayuda a mantenerte firme en ocasiones en que te sientes agitado de temor y oscuridad? Ver el Salmo 23.
October 13, 2009 09:51 AM PDT
En el Santuario del desierto, los sacrificios se centraban en el altar de los holocaustos. Construido con madera de acacia recubierto con bronce, el altar estaba dentro del atrio, cerca de la entrada al Santuario de dos departamentos. El altar de oro ante el velo del Lugar Santísimo servía solamente para quemar incienso.
Lee Números 7. ¿Qué pensamientos vienen a tu mente al leer acerca de las ofrendas dadas durante este rito solemne? ¿Qué aspectos espirituales de este informe pueden aplicarse a nosotros mismos, hoy? Por ejemplo, ¿dónde ves una representación de la Cruz aquí? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
El altar ya había sido consagrado durante siete días (Éxo. 29:37). Ahora los príncipes –representantes de toda la Nación– trajeron ofrendas para celebrar la dedicación del altar por un período de doce días. Cada príncipe y su tribu tenían su día especial. Todos los regalos eran iguales; tal vez era esta una manera de mostrar que, no importa quiénes somos o qué lugar ocupamos en la vida, todos estamos delante de Dios en la misma posición, la de pecadores que necesitan gracia.
“Algunos se preguntan por qué Dios deseaba tantos sacrificios y estableció la ofrenda de tantas víctimas sangrantes en el sistema judío.
“Cada víctima que moría era un símbolo de Cristo, cuya lección era impresa en la mente y el corazón de la solemnísima y sacratísima ceremonia, y era explicada claramente por los sacerdotes. Los sacrificios fueron explícitamente diseñados por Dios mismo para enseñar esta grande e importante verdad, que solo mediante la sangre de Cristo hay perdón de los pecados” (MS 1:125).
Es tan fácil enredarse con las cosas del mundo, ¿verdad? ¿Qué puedes hacer cada día para ayudar a mantener la realidad de la Cruz, y lo que fue hecho allí por ti, como lo primero y principal en tu mente?
Lunes 12 de octubre: COMUNIÓN CON DIOS
Como símbolo, el arca estaba en el centro de la adoración de los israelitas. Simbolizaba el Trono celestial de Dios: “Jehová de los ejércitos, que mora entre los querubines” (2 Sam. 6:2). En el Lugar Santísimo, la gloria de la shekinah, ubicada entre los querubines, representaba la presencia de Dios. Los Diez Mandamientos debajo del trono de querubines testificaba de la voluntad divina, el fundamento del pacto entre Dios y su pueblo, y la base moral para su gobierno y su dominio universales. La Ley proporcionaba a los adoradores una vislumbre del carácter de Dios, además de estipular sus requerimientos justos.
Lee Éxodo 25:22 y Números 7:89. Trata de imaginarte qué clase de experiencia debió haber sido esta. ¿Cómo te gustaría tener esa clase de encuentro cercano con Dios? ¿Qué te hace pensar que no serías destruido completamente si te acercaras demasiado a él? Ver Éxodo 20:19. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
¿En qué sentido puedes hoy llegar más cerca de la presencia de Dios? Ver Heb. 4:14-16. ¿De qué modo Jesús hizo posible este acercamiento? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Nota, también, cómo Moisés había entrado en el Santuario para hablar con Dios. No obstante, de acuerdo con el texto, Dios le habló a Moisés. El punto es que la mayoría de nosotros sabemos cómo orar, la mayoría sabemos cómo hablar a Dios, cómo suplicar por nuestro caso, cómo pedir esto o aquello.
Pero, la comunión no existe en una sola dirección. En la mayoría de las relaciones, cada parte se comunica con la otra. ¿Debería ser diferente entre nosotros y nuestro Hacedor? Por supuesto que no.
La pregunta para nosotros, entonces, es: ¿Cuán abiertos estamos para escuchar la voz de Dios cuando él nos está hablando?
¿Cómo han sido tus experiencias de comunión con Dios? ¿De qué modo te comunicó Dios su voluntad para ti? ¿Cuán abierto estás para escuchar su voz? ¿Qué factores, en tu vida, podrían estar impidiéndote una comunión más plena con Dios?
October 13, 2009 09:49 AM PDT
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Éxodo 25:22; Números 7, 8; Zacarías 4:1-6, 11-14; Apocalipsis 4:2, 5; 11:4.
PARA MEMORIZAR: “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” (2 Cor. 9:7).
NO HAY DUDAS DE QUE LOS HIJOS DE ISRAEL estuvieron separados de nuestro mundo moderno por enormes brechas en el tiempo y la cultura. El mundo de ellos fue, de muchas maneras, tan incomprensible para nosotros como el nuestro lo sería para ellos.
No obstante, el factor unificador es Dios, aquel que los creó y los redimió a ellos así como a nosotros. Cualesquiera que sean las brechas en la cultura, el idioma y la historia, adoramos al mismo Dios, no importa las diferencias de nuestras formas y expresiones. De hecho, las verdades básicas que les fueron enseñadas por medio de sus ritos y sus ceremonias son, en principio, las mismas que nosotros aprendemos hoy.
Esta semana seguiremos a nuestros antepasados espirituales en su jornada de fe. Examinaremos más los ritos, las leyes y los mandatos que Dios le dio a su pueblo en ese tiempo. Entre ellos, consideraremos la consagración del altar del holocausto, la de la menorah (el candelabro) en el Santuario terrenal, así como la ordenación de los levitas a su sagrada vocación de trabajo con los sacerdotes, a su ministración en el Santuario del desierto.
October 09, 2009 07:06 AM PDT
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “Conságrate a Dios todas las mañanas; haz de esto tu primer trabajo. Sea tu oración: ‘Tómame, ¡oh Señor!, como enteramente tuyo. Pongo todos mis planes a tus pies. Úsame hoy en tu servicio. Mora conmigo y sea toda mi obra hecha en ti’. Este es un asunto diario. Cada mañana conságrate a Dios por ese día. Somete todos tus planes a él, para ponerlos en práctica o abandonarlos según te lo indicare su providencia. Sea puesta así tu vida en las manos de Dios, y será cada vez más semejante a la de Cristo” (CC 69,70).
“Las circunstancias pueden separar a los amigos; las aguas intranquilas del dilatado mar pueden agitarse entre nosotros y ellos. Pero ninguna circunstancia ni distancia alguna puede separarnos del Salvador. Doquiera que estemos, él está siempre a nuestra diestra, para sostenernos y alentarnos. Más grande que el amor de una madre por su hijo es el amor de Cristo por sus rescatados. Es nuestro privilegio descansar en su amor y decir: ‘En él confiaré; pues dio su vida por mí’” (MC 48).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR: 1. Aunque conocemos los peligros de enredarse en las cosas de este mundo, y perder de vista de nuestro verdadero hogar, ¿podemos estar tan absortos en nuestro deseo del cielo que dejemos de lado nuestras responsabilidades aquí? ¿Cómo podemos alcanzar el equilibrio correcto en este tema importante? ¿Qué ejemplos puedes ofrecer en los cuales las personas esperaban tanto el cielo que no cumplieron sus responsabilidades terrenales?
2. ¿Cuáles son algunas de las presiones y tensiones que tu sociedad pone sobre el matrimonio? ¿Cómo pueden ustedes, como iglesia en esa sociedad, afrontar estos desafíos para proteger la santidad del matrimonio dada por Dios?
3. En la clase, conversen sobre situaciones en las que ustedes estuvieron en el error, o en las que hicieron algún daño a otro, y cómo pudieron resolver los problemas. ¿Qué lecciones aprendieron de esas experiencias? ¿De qué forma tratan situaciones en las que aparecen daños que son prácticamente imperdonables?
Resumen: Dios quiere que su pueblo sea feliz y esté en paz. La integridad física y espiritual se obtiene por una obediencia a sus leyes para la vida, por relaciones bondadosas con el cónyuge y los vecinos, y por una consagración diaria a la voluntad del Padre. Esto no significa que la vida siempre será fácil en este mundo maldecido por el pecado, pero puede facilitarse si procuramos andar en los caminos de Dios.
October 09, 2009 07:05 AM PDT
“Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz” (Núm. 6:24-26).
Después de leer cuidadosamente la bendición transcrita arriba, responde las siguientes preguntas:
* ¿Qué indicio se da aquí acerca de la naturaleza de la Deidad? Mat. 28:19. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
* ¿De qué modo revela esta oración la total dependencia de Dios que tenía Israel? Juan 15:5. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
* ¿Qué importancia tiene el hecho de que los sacerdotes debían pronunciar esta oración en favor del pueblo? Heb. 7:25. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Aquí hay varios puntos interesantes. Cada una de las líneas comienza con el nombre personal de Dios, que él usó para el Pacto (Jehová, Señor). Para la congregación, se usa el singular. Es decir, se habla de cada persona como un individuo. Cada persona podía saber lo que la bendición significaba individualmente, personalmente. Es decir, no importaba cuántos miembros tuviera la comunidad de Israel, cada uno podía tener una relación personal con Dios.
Israel no tenía las Escrituras en ese tiempo. Las bendiciones de Dios se veían en su liberación de la esclavitud, el cruce del Mar Rojo, y las provisiones hechas para su alimentación y agua. El poder conservador se hubiera visto por su presencia en el Santuario, cuyos ritos –el holocausto, el incienso y la menorah (el candelero)– siempre ardían, día y noche.
Aquí hay una evidencia clara de que la religión del Antiguo Testamento era totalmente de gracia (Gál. 3:7-14; Heb. 4:1, 2). La tercera línea asegura al creyente la sonrisa y la paz de Dios (ver Mat. 11:28-30).
¿En qué forma has experimentado las bendiciones enumeradas arriba en tu propia vida? ¿Qué cosas podrías estar haciendo que te dificulten ver estas cosas materializadas en tu jornada con Dios? ¿Qué cambios, por dolorosos que sean, debes realizar?
October 09, 2009 07:04 AM PDT
Dios tenía el propósito de organizar a Israel más ampliamente, a fin de que fuera para él un “reino de sacerdotes y gente santa” (Éxo. 19:6). De este modo, ellos serían testigos ante las naciones cercanas y lejanas acerca de las verdades con respecto al Dios viviente y Creador de todas las cosas. Sin embargo, en el Sinaí, Dios designó a los sacerdotes y a los levitas, especialmente, para servirlo en relación con la adoración en el Santuario-Tabernáculo.
¿Qué voto podía tomar una persona del común del pueblo (hombre o mujer) para consagrar un período específico a Dios? Núm. 6:1-21. ¿Qué lecciones espirituales podemos obtener de esto para nosotros hoy, a fin de profundizar nuestra propia espiritualidad y nuestro compromiso con Dios? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Un nazareo era “uno consagrado”, que tenía el propósito de dedicarse a Dios por un período variable de tiempo. Un padre podía dedicar a un niño para ser un nazareo toda su vida. Por ejemplo, la madre de Sansón dedicó a su hijo, siguiendo la instrucción del ángel, para que comenzara a librar a Israel de los filisteos (Juec. 13:2-5; 16:17). Del mismo modo, el ángel Gabriel instruyó a Zacarías para criar a Juan (el Bautista) como nazareo, a fin de servir como precursor del Mesías (Luc. 1:15). Ana hizo el voto de que Samuel sería nazareo durante toda su vida (1 Sam. 1:10, 11).
También es interesante el mandato en cuanto a la bebida. La viña, y sus productos de jugo, vino y uvas, representaban para la mente antigua una tierra cultivada de chacras y casas de campo. Cuando un nazareo no bebía de la viña, estaba expresando en una forma concreta su creencia de que estaba dirigiéndose a una tierra mejor. La viña simbolizaba la vida sedentaria; sin embargo, el nazareo, por la forma en que vivía, mostraba en forma concreta el deseo de vivir “una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad” (Heb. 11:16).
¿De qué modo, como adventistas, vivimos esperando una tierra “mejor”, no importa en qué país estemos viviendo ahora? ¿Cuáles son formas concretas con las que podemos protegernos de quedar enredados con nuestras viñas aquí, y que perdamos así de vista nuestro destino final?
October 09, 2009 07:02 AM PDT
El Creador estableció el vínculo del matrimonio en el Edén, al crear la humanidad en dos sexos y celebrar la primera unión (Gén. 1:26-28; 2:21-24). Dos Mandamientos, el séptimo y el décimo, protegen la institución del matrimonio. En la teocracia, la infidelidad debía ser castigada con la muerte de ambas personas (Lev. 20:10).
Lee Números 5:11 al 31. ¿Cómo debemos entender esto hoy? ______________________________________________________________
Obviamente, Dios quería enfatizar cuán seriamente tomaba la infidelidad matrimonial, que es por lejos la mayor amenaza a la estabilidad de la familia.
En este procedimiento, que incluía obviamente un elemento sobrenatural, el foco estaba en la bebida. El agua era santa; lo mismo, el suelo del cual el sacerdote tomaba un poco de polvo. El agua santa y el polvo no hacían que el agua fuera amarga; sencillamente subrayaban su santidad. Los juicios/maldiciones escritos, que eran borrados con el agua, simbolizaban su amargura potencial. “Todo dependía de si la mujer era santa (sin culpabilidad) o no santa (culpable). Si lo que era santo se encontraba con lo que no lo era, el castigo era inevitable. Si lo que era santo se encontraba con lo que no tenía culpa, prevalecía la armonía”.–Raymond Brown, The Message of Numbers, p. 46.
Este procedimiento (extraño para nosotros) no era un caso de magia. Más bien, era una ayuda visual concreta que los ex esclavos podían captar. No era el agua sino Dios quien leía el corazón de la mujer, y quien la castigaba o la absolvía.
¿De qué modo este procedimiento también era una protección para la mujer, que podía ser la víctima del celo no justificado de un esposo? ______________________________________________________________
Por raro que esto nos parezca hoy, podemos notar cuán importante es el voto del matrimonio a los ojos de Dios. Solo Dios sabe cuánto dolor, sufrimiento y daños ha causado la infidelidad matrimonial de uno u otro en la pareja. Es una tragedia que, en tantas sociedades, los votos matrimoniales parezcan tener tanta santidad como un apretón de manos.
¿Qué cosas puedes hacer, qué elecciones puedes realizar, a fin de capacitarte para tener un corazón puro?
October 09, 2009 07:01 AM PDT
Nos es difícil captar hoy los enormes problemas involucrados en la migración de miles de personas junto con sus rebaños de animales. Encerrados en el desierto delante del monte Sinaí, las personas enfermas han sido retiradas en favor de la salud de la Nación. Pero, tenían otro problema serio. Aunque habían sido instruidos en cuanto a “amarse” unos a otros (Lev. 19:18), cualquiera que vive en una comunidad sabe que esto no siempre es fácil. Aun en el mejor de los casos, surgen conflictos.
Cuando un israelita pecaba contra una persona en el campamento, ¿contra quién pecaba realmente esa persona? Núm. 5:6; ver también Sal. 51:3, 4. ¿De qué modo comprendemos este concepto? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Cometer una falta contra un vecino es pecar contra Dios mismo. En realidad, esto no es difícil de comprender. Todos pertenecemos a Dios; todos somos su propiedad, tanto por creación como por redención (1 Cor. 6:19, 20; Hech. 17:28). Si alguien viene y daña una propiedad tuya, el pecado no es solo contra la propiedad misma sino también contra ti, el dueño de ella. Lo mismo sucede cuando pecamos contra otra persona; estamos pecando contra aquel que creó a esa persona y quien, en la Cruz, la compró con su propia sangre. No sorprende que la Biblia exprese la idea de que al pecar contra otros estamos pecando contra Dios mismo.
¿Qué debía hacer la persona culpable? Núm. 5:6-8; ver también Eze. 33:15 y Luc. 19:8, 9. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
El principio de enmendar los daños hechos a otros sigue teniendo aplicación hoy. ¿De qué modo podemos corregir el mal que le hacemos a Dios, contra quien también hemos pecado? El hecho es que no podemos. Es muy tarde para que nos reconciliemos con Dios de este modo. Esa es la razón por la que vino Jesús: para ponernos en armonía con Dios, no por medio de algo que pudiéramos hacer nosotros, sino por medio de lo que Jesús ha hecho por nosotros (Col. 1:20).
Al recordar lo que Jesús hizo para arreglar las cosas entre tú y Dios, ¿qué necesitas hacer para que las cosas estén arregladas con la persona con la cual tuviste un conflicto?
October 09, 2009 07:00 AM PDT
Imagínate al antiguo Israel en el desierto antes del monte Sinaí. Miles de nómades con sus ganados, muy lejos de la civilización más cercana. ¿Qué atención médica tenían a su disposición? Ninguna. Y, considerando cómo se practicaba la medicina entonces, hasta podrían haber estado mejor sin ella. Entonces, en ese ambiente, cuán fácilmente podrían esparcirse las epidemias.
¿Qué tres clases de personas ordenó Dios a Moisés que “echen del campamento”? Núm. 5:1-4. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Aparentemente, quien tuviera una enfermedad seria de la piel podría recibir el diagnóstico de lepra. La lepra verdadera (ahora llamada la enfermedad de Hansen) también estaba incluida en esta clase. Cualquier enfermedad infecciosa de la piel era considerada un peligro para la comunidad. Lo mismo, cualquier descarga o flujo con sangre, o el manejo de cuerpos en descomposición en el calor del desierto, podrían difundir enfermedades epidémicas en el campamento. Tanto hombres como mujeres eran expulsados hasta que mejorara su salud. Dios no odia a las personas con salud quebrantada; pero, por el bien de la salud de la Nación, los separó fuera del campamento, una especie de cuarentena. Aun en tiempos modernos, tenemos en los hospitales salas especiales para personas con enfermedades infecciosas.
¿Por qué razón teológica eran retiradas las personas enfermas del campamento? Núm. 5:3, última frase. ¿Qué mensaje espiritual podemos obtener para nosotros mismos? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Considera este tema desde una perspectiva espiritual; la idea de la contaminación, del pecado, y de lo que el pecado nos acarrea. ¿Qué creyente no ha experimentado la realidad de cómo el pecado nos separa de sentir la presencia de Dios? ¿Quién no ha experimentado el sentido de aislamiento espiritual que proviene de estar contaminado delante de Dios?
¿Qué cosas estamos mirando, leyendo, comiendo, haciendo, o aun pensando, que nos hacen sentir como exiliados espiritualmente del campamento? Más importante todavía, ¿cuál es la única solución de este problema? 1 Juan 1:8, 9.
October 09, 2009 06:55 AM PDT
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Números 5, 6; Ezequiel 33:15; Lucas 19:8, 9; Hechos 17:28; 1 Corintios 6:19, 20.
PARA MEMORIZAR: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma” (3 Juan 2).
SOLO UN REFUGIADO PODRÁ IDENTIFICARSE con la situación de los hijos de Israel. Por supuesto, a diferencia de muchos refugiados actuales, los israelitas deseaban dejar Egipto, a diferencia de los que son expulsados. No obstante, debió haber sido desconcertante salir del único país que conocían y estar peregrinando por un desierto hostil.
En este contexto, podemos comprender mejor algunas de las reglas y reglamentos dados a este pueblo que los ayudarían a sobrevivir en el desierto. Al mismo tiempo, aunque algunas cosas terminaron después de haber entrado en la Tierra Prometida (tales como el maná , muchas reglas permanecieron, porque en ellas había principios que, si los seguían, hubieran bendecido grandemente sus vidas en un mundo lleno de pecado e idolatría.
Esta semana consideraremos algunas provisiones que Dios instituyó para su pueblo antiguo, que incluyen cosas tales como: la manera de tratar con la enfermedad y las plagas, cómo tratar la infidelidad marital (el temor de ella) y cómo tratar con los choques personales que surgen inevitablemente cuando las personas viven juntas.
September 30, 2009 11:40 AM PDT
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: El tema de la santidad de Dios corre como un hilo de plata en todas las Escrituras. Define esa santidad. ¿Qué relación tiene con el creyente? Éxo. 28:36; Lev. 11:44, 45; Isa. 6:1-7; Heb. 12:14; 1 Ped. 1:15, 16.
“Los ángeles trabajan en forma armoniosa. Un orden perfecto caracteriza todos sus movimientos. Cuanto más de cerca imitemos la armonía y el orden de la hueste angelical, más éxito tendrán los esfuerzos de estos agentes celestiales en nuestro favor. Si [...] somos desordenados, indisciplinados y desorganizados en nuestra forma de obrar, los ángeles [...] se mueven en perfecto orden [y] no pueden trabajar por nosotros con éxito. Se apartan apesadumbrados, porque no están autorizados a bendecir la confusión, la distracción y la desorganización. [...] Los que tienen la unción de lo Alto estimularán el orden, la disciplina y la unidad de acción en todo lo que emprendan, y entonces los ángeles de Dios podrán cooperar con ellos” (TM 28, 29).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR: 1. Conversen sobre la idea de la religión organizada.¿Por qué resulta necesaria? Al mismo tiempo, ¿qué problemas potenciales podría traer? ¿Cómo podemos aprender a trabajar mejor con el sistema de la iglesia, a pesar de los problemas que podría originar?
2. Repasen las respuestas que dieron a la pregunta de la sección del jueves. Hagan una lista de lo que es santo y lo que es común. ¿Cómo podemos conocer la diferencia? ¿De qué maneras impactan nuestra cultura y nuestra educación sobre la comprensión de estas cosas?
3. Medita algo más en la idea de la sustitución (miércoles). ¿Por qué este concepto es tan central para todo el plan de salvación? ¿De qué modo actuó Jesús como nuestro Sustituto, y todavía lo hace, y por qué esto es tan importante?
September 30, 2009 11:38 AM PDT
Al establecer el sistema de adoración en el Sinaí, Dios eligió a una familia de levitas para actuar como sacerdotes, según Números 3 y 4. Moisés consagró a Aarón como sumo sacerdote, y a sus cuatro hijos –Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar– como sacerdotes ayudantes. El resto de la tribu de Leví ayudaría a los sacerdotes, pero no actuarían como tales. Cada levita en condiciones de trabajar tenía su lugar y su servicio, y lo hacían para conservar y proteger el carácter sagrado del sistema de culto de Israel.
Es claro que los levitas tenían una solemne responsabilidad. Lo mismo tenían los hijos de Aarón, como sacerdotes, ante Dios, en el Tabernáculo. Piensa en lo que fueron llamados a hacer. Dios mismo, el Creador, reveló su presencia en el Santuario (Núm. 14:10, 11), un recordativo notable de que su seguridad existía solo en Dios, aquel que los había redimido de Egipto. Estos sacerdotes eran mediadores entre un Dios santo y un pueblo caído. Los sacerdotes también eran símbolos de Jesús, nuestro verdadero Sumo Sacerdote en el Santuario celestial (Heb. 8).
Lee Levítico 10:1 al 11. ¿Qué sucedió, y qué lecciones hay allí para nosotros hoy? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Es difícil imaginar que estos jóvenes, dada su responsabilidad sagrada y que ya habían recibido tanto (ver Éxo. 24:9-11), violaran abiertamente un mandato expreso de Dios. Por duro y severo que nos parezca su castigo, solo subraya la realidad de lo sagrada que era su responsabilidad. Sin duda, otros también recibieron el mensaje de cuán seriamente espera Dios que las órdenes dadas con respecto al Santuario fueran cumplidas.
“Manejar las cosas sagradas como lo haríamos con las cosas comunes constituye una ofensa para Dios, porque lo que Dios ha apartado para su servicio, en la obra de dar luz a este mundo, es santo. Los que tienen cualquier relación con la obra de Dios no deben andar con la vanidad de su propia sabiduría, sino según la sabiduría de Dios, porque en caso contrario correrán el peligro de colocar las cosas sagradas y las profanas en un mismo vaso, y en esa forma se separarán de Dios” (Ev 464).
Lee cuidadosamente Levítico 10:10. ¿Cómo podemos hoy distinguir entre lo sagrado y lo común, entre lo limpio y lo impuro? Trae tu respuesta a la clase el sábado.
September 30, 2009 11:35 AM PDT
En memoria de su liberación de la esclavitud egipcia, cuando ocurrió la muerte de los primogénitos egipcios, y de la liberación de los de ellos mismos bajo la señal de la sangre, Dios pidió que los primogénitos de Israel fueran consagrados a él (Éxo. 13:2, 12-15).
¿Entregar a Dios nuestros primogénitos? Eso es muy fuerte. ¿Qué lección poderosa deberíamos obtener de esto acerca de cuánto debemos a Dios por nuestra redención y nuestra liberación? ¿Por qué, en este contexto, el orgullo y la autosuficiencia son tan pecaminosos? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
En el monte Sinaí, Dios hizo un intercambio para los primogénitos de todo Israel. En lugar de ellos, él tomaría a los Levitas (Núm. 3:12, 13). Este acto, entonces, requería que se contara a los levitas, que hasta ese momento no habían sido contados con el resto de Israel. Se le dijo a Moisés que censara a los hombres levitas, desde la edad de 1 mes en adelante (vers. 14, 15). Para hacer el intercambio, Moisés entonces contó a todos los hijos primogénitos de 1 mes de edad en adelante. El total fue de 22.273; es decir, los primogénitos israelitas eran 273 más que los levitas.
¿Qué habían de hacer esos israelitas excedentes para su redención? ¿A quién se debía dar ese rescate? Núm. 3:46-51. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Dios también entregó los levitas a Aarón, a sus hijos sacerdotes y a sus descendientes. Ellos debían ayudar en la adoración a Dios y en el cuidado del Tabernáculo. En un sentido, se los llamó al ministerio de la iglesia en el desierto.
Una vez que los hebreos alcanzaron la Tierra Prometida, los levitas continuaron estando ligados al Santuario en una variedad de tareas (1 Crón. 23:27-32): esparcidos entre las tribus, algunos llegaron a ser levitas que enseñaban (2 Crón. 17:7-9); otros llegaron a ser jueces (2 Crón. 19:8-11), que debían instruir al pueblo en los caminos de Dios.
¿De qué modos puedes ver que la Cruz, la muerte sustitutiva de Jesús (Juan 3:16), estuvo prefigurada en estos ritos de sustitución? ¿Qué significa que Jesús fue tu S ustituto? ¿De qué modo saber esta realidad debería cambiar tu vida?
September 30, 2009 11:32 AM PDT
“E hicieron los hijos de Israel conforme a todas las cosas que Jehová mandó a Moisés; así acamparon por sus banderas, y así marcharon cada uno por sus familias, según las casas de sus padres” (Núm. 2:34).
Lee Números 2. ¡Hablando de religión organizada! ¿Qué cosa resulta aparente acerca de cómo se suponía que debían vivir los israelitas? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
El gobierno de Israel estuvo caracterizado por una estructura organizativa muy precisa, que se ve, por ejemplo, en cómo Dios había dispuesto el campamento mismo para que fuera ordenado y dónde la gente había de levantar sus tiendas. El campamento hebreo estaba separado en tres grandes divisiones, cada una de las cuales tenía su posición asignada en el campamento, todas basadas en lazos tribales y familiares.
La ubicación de cada tribu en el campamento también estaba especificada. Cada una debía marchar y acampar junto a su propia bandera. Nada era dejado al azar. Dios había organizado cuidadosamente, y en forma precisa, a la Nación. Y, aunque eran un pueblo, no se quebraron las conexiones familiares distintivas.
Lee Números 2:34. A pesar del claro diseño organizativo, ¿qué nos sugiere esto acerca de cómo Dios dejó lugar para lo distintivo y lo peculiar de las diversas tribus? ¿Qué lecciones podemos obtener de esto para nosotros? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
¿Por qué es tan importante que la iglesia hoy también sea organizada? ¿Qué sucede cuando la gente hace lo que le parece bien? ¿Por qué eso es, muy a menudo, una receta para el caos y el engaño? ¿De qué modo el pertenecer a un cuerpo organizado te ayudó en tu jornada espiritual?
September 29, 2009 01:40 PM PDT
¿Qué tarea se le destinó a la tribu de los levitas? Núm. 1:50-54. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Moisés levantó el Tabernáculo portátil en medio del campamento de Israel. Los levitas ubicaron sus carpas alrededor de él, por los cuatro lados. Su presencia actuaba como una especie de barrera, protegiendo el lugar en el que Dios manifestaba su presencia.
¿Por qué se ubicaron de ese modo? La Biblia no lo dice directamente, pero se pueden aprender algunas lecciones importantes de esta disposición.
Yahweh, el Dios viviente, estaba en medio de ellos. Él, el Creador, estaba en medio de su pueblo: de modo que, ¿qué podría sucederles de malo si ellos permanecían fieles a él? No obstante, al mismo tiempo, ellos levantaron sus tiendas a cierta distancia del Tabernáculo (Núm. 2:2), y eso fue porque Dios es santo, y así ellos, como pecadores, como seres caídos, solo podían llegar a cierta distancia. De este modo, por un lado, tenían la realidad de la cercanía de Dios y su cuidado compasivo; pero, al mismo tiempo, constantemente se les recordaba su grandeza y su santidad, y que solo por una mediación podían ellos, como pecadores, acercarse a un Dios santo.
¿Qué dicen los escritores bíblicos acerca de la distancia (trascendencia) de Dios y su cercanía (inmanencia) respecto de la humanidad? Sal. 139:1-10; Isa. 57:15; Jer. 23:23, 24; Juan 14:15-18, 23. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
“En toda ocasión y lugar, en todas las tristezas y aflicciones, cuando la perspectiva parece sombría y el futuro nos deja perplejos, y nos sentimos impotentes y solos, se envía al Consolador en respuesta a la oración de fe. Las circunstancias pueden separarnos de todo amigo terrenal, pero ninguna circunstancia ni distancia puede separarnos del Consolador celestial. Dondequiera que estemos, dondequiera que vayamos, está siempre a nuestra diestra para apoyarnos, sostenernos y animarnos” (DTG 623).
¿De qué maneras has experimentado tú mismo la realidad de la presencia de Dios, de su cuidado compasivo y de su cercanía? Por otro lado, ¿qué cosas estás haciendo que te impiden una intimidad más profunda con Dios?
September 29, 2009 12:50 PM PDT
Salido milagrosamente de Egipto, Israel avanzaba hacia Sinaí. Acampados al pie del monte, oyeron la voz de Dios proclamando su voluntad (Éxo. 20). A pesar de esa manifestación increíble del poder de Dios, algunos adoraron el becerro de oro (Éxo. 32). Después, la Nación, arrepentida, construyó un santuario portátil (Éxo. 25:8). La obra se completó el primer día del primer mes del segundo año (Éxo. 40:17).
El mes siguiente, Dios organizó a la Nación más completamente (Núm. 1:1). Y, con la nueva organización y el orden nuevo, comienza el libro de Números, continuando la historia de la relación de Dios con su pueblo.
¿Qué clase de censo pidió Dios a Moisés y Aarón que hicieran, y por qué? Núm. 1:2, 3. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Los israelitas no eran una nación guerrera. Habían sido pastores (Gén. 47:3). Además, eran esclavos recientemente liberados, sin armas ni adiestramiento para la guerra. Puede parecer extraño que Dios los organizara en batallones. Pero, debe recordarse que su tarea incluía la destrucción de varias naciones de las más malvadas y corruptas del Cercano Oriente; entre ellos, los amorreos y los cananeos. Israel ejecutaría a esas naciones, que habían llenado la copa de su transgresión (Gén. 15:14-16). Israel era ahora una teocracia, dirigida por Dios mismo, y eran un pueblo, un ejército poderoso, en marcha.
Lee Génesis 15:14 al 16 (ver también Deut. 9:5). ¿Qué se implica aquí? ¿Cómo nos ayudan estos pasajes a comprender las guerras de Israel con los amorreos? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
En tiempos de Abraham, Dios no hubiera permitido la destrucción de los amorreos, revelando su gran paciencia. “Los amorreos estaban enemistados contra la ley de Dios [...] pero entre ellos había unas pocas personas buenas y, por causa de esas pocas, él fue indulgente mucho tiempo”.–“Comentarios de Elena G. de White” (CBA 1:1.107).
Muchos se preguntan por qué Israel destruyó a esas personas, y es comprensible que así sea. ¿Por qué, en casos así, necesitamos avanzar por fe, confiando en la bondad de Dios, quien se reveló por medio de Jesús? Juan 14:9.
September 29, 2009 12:12 PM PDT
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Génesis 15:14-16; Levítico 10:1-11; Números 1-4; Jeremías 23:23, 24; Juan 14:15-18, 23.
PARA MEMORIZAR: “Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos” (1 Cor. 10:11).
UN CRISTIANO INICIÓ UNA CONVERSACIÓN con otro hombre, un biólogo profesional. Buscando una manera de dar su testimonio, el cristiano le preguntó: “¿Ve usted la mano de un Creador al estudiar las cosas de las que se ocupa?”
Al instante, el biólogo respondió: “Dondequiera que usted mire, ya sea hacia afuera o hacia adentro, usted ve orden”.
Por más que nuestro mundo haya sido dañado por el pecado, todavía podemos ver la obra de nuestro Creador en el diseño y en el orden del mundo natural. Aun un darvinista fanático fue forzado a admitir que la naturaleza es algo que da “la ilusión de un diseño”.
¿Ilusión? ¡Por favor! El diseño y el orden son reales, y representan la mano de nuestro Hacedor.
Pero, el orden de Dios no termina meramente en la naturaleza. También se ve en el trato con su pueblo del Pacto, los israelitas, aun mientras peregrinaban por el desierto. Esta semana consideraremos, de primera mano, cómo Dios organizó a su pueblo para su sagrada vocación, y todos obtendremos algunas lecciones para nosotros mismos en la actualidad.
September 25, 2009 06:39 AM PDT
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee los siguientes pasajes sobre el gobierno y el liderazgo de la iglesia: Juan 13:1-12; Efesios 4:11-16; 1 Tesalonicenses 5:12, 13; 1 Timoteo 1:3, 4; 4:13; 5:22; Tito 1-3; 1 Pedro 5:1-4.
“Los que se inclinan a considerar su juicio individual como supremo están en grave peligro. Es un plan estudiado de Satanás separarlos de aquellos que son canales de luz y por medio de los cuales Dios ha obrado para unificar y extender su obra en la tierra. Descuidar o despreciar a quienes Dios ha señalado para llevar las responsabilidades de la dirección, en relación con el avance de la verdad, es rechazar los medios que ha dispuesto para ayudar, animar y fortalecer a su pueblo” (OE 459).
“Dios no ha establecido realeza alguna en la Iglesia Adventista del Séptimo Día para controlar todo el cuerpo, o para controlar algún ramo de la obra. No ha dispuesto que la carga de la dirección descanse sobre unos pocos hombres. Las responsabilidades están distribuidas entre un gran número de hombres competentes” (JT 3:240).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR: 1. Piensa acerca del poder y cómo se usa el poder. ¿Cuándo el poder es algo bueno, cuándo es algo malo, y cómo podemos conocer la diferencia?
2. ¿Qué cristianos, en tu iglesia local, podrían ser estimados como modelos? ¿Qué hay en ellos que sea admirable? Al mismo tiempo, ¿qué peligros surgen cuando miramos hacia cualquiera de los pecadores como modelos?
3. ¿Has sufrido alguna vez un chasco muy grande al ver que alguien, que considerabas un modelo, comete un error? ¿Qué lecciones aprendiste de esto que podrían ser de valor para otros? ¿Cómo podemos aprender del buen ejemplo de otros y, no obstante, estar protegidos contra el chasco si ellos fallan?
4. ¿De qué modo debería reaccionar una iglesia cuando tiene un problema en el liderazgo mismo? ¿Cómo se puede llegar a un buen equilibrio al tratar con el problema con firmeza mientras, al mismo tiempo, se muestra la gracia y la misericordia de Cristo?
5. Fuera de Jesús mismo, ¿qué personaje bíblico es tu modelo favorito, y por qué? En la clase, compartan sus respuestas unos con otros, y vean lo que pueden aprender.
September 25, 2009 06:22 AM PDT
Lee 3 Juan 11. ¿Por qué Juan escribiría esto? ¿Qué punto importante está señalando aquí, especialmente dado el contexto, de advertir acerca de un líder de la iglesia que estaba actuando en contra de los principios de Cristo? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
El versículo 11 es una afirmación de transición. Establece un puente entre lo que Juan ha dicho acerca de Diótrefes y lo que dirá acerca de Demetrio. El mal tiene un representante, y este es Diótrefes. El arrogante y ambicioso líder está claramente identificado como perteneciente al lado malo. Por otro lado, un buen ejemplo para que Gayo siguiera era el de Demetrio.
¿Qué sabemos acerca de Demetrio? 3 Juan 12. ______________________________________________________________
Hay otro Demetrio en Hechos 19:23 al 29. Él fue el platero responsable por el alboroto en Éfeso cuando Pablo predicó allí el evangelio. Nada, en el texto, indica que esta sea la misma persona. Demetrio era un cristiano de origen gentil. Demetrio apoyaba al apóstol Juan y pudo haber sido uno de sus asociados y uno de los misioneros itinerantes. Juan pudo haber querido que él estuviera presente cuando hacía planes para confrontar a Diótrefes.
Tal vez el principio más importante que podemos obtener de este versículo acerca de Demetrio tiene que ver con el poder de la influencia. Lee el versículo otra vez. ¿Quién podía dar testimonio de la fidelidad de Demetrio? Este testimonio venía de diferentes direcciones. El punto es que, si estamos viviendo una vida cristiana, si somos fieles, otros lo sabrán. Otros pueden ser testigos y dar testimonio de ello. Y, lo más importante es que otros pueden recibir esa influencia. Al fin, de una manera u otra, nuestra vida, nuestra existencia, envía un mensaje, y ese mensaje puede ser una influencia positiva o negativa. Esto no significa que seamos perfectos, esto no significa que no cometamos errores, esto no significa que no tengamos la posibilidad de mejorar. Significa, en cambio, que otros nos están observando, otros están escuchándonos, e influimos sobre otros. La pregunta es: ¿Qué clase de testimonio estamos dando?
Imagínate que alguien da un informe acerca de ti y de tu conducta cristiana. ¿Qué diría esa persona, y por qué? Medita en las implicaciones de tu respuesta.
September 20, 2009 09:17 AM PDT
“Entonces él se sentó y llamó a los doce, y les dijo: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos” (Mar. 9:35).
¿Qué principio cristiano importante se encuentra en este versículo? Pero, más importante, ¿cómo podemos aprender a practicarlo nosotros mismos? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Después de haber señalado a Gayo y su ministerio, Juan está ahora listo para afrontar el problema de Diótrefes, el líder de la iglesia a la cual pertenecía Gayo. Este hombre, obviamente, era una fuente de muchos problemas, y Juan está decidido a tratar con él en el momento oportuno.
Lee 3 Juan 9 y 10. ¿Cuál era el problema con este hombre? De la poca información que tenemos, ¿de qué maneras estaba él yendo completamente en contra de lo que significa ser un cristiano? Ver también Isa. 14:13, 14; Mat. 12:37; 18:3-6; Fil. 2:3. ____________________________________________________________________________________________________________________________
Quienquiera que haya sido este Diótrefes, era un problema. Los miembros de la iglesia eran puestos a un lado o aun desfraternizados por mostrar cortesía cristiana básica a otros. Pero esto no era todo. Probablemente, Diótrefes estaba tratando de erigirse como el único líder de la congregación o, por lo menos, como el que tenía el control. Pudo haber confundido el ansia de poder con el celo por el evangelio. En forma arrogante, rechazaba la autoridad del apóstol Juan y de otros; Diótrefes aun fue más allá, y calumnió a Juan.
Esta se estaba transformando en una situación peligrosa, porque sonaba como si Diótrefes hubiese querido ser independiente de aquellos que supervisaban la iglesia en mayor escala. Tal actitud tenía el potencial de cambiar dramáticamente la naturaleza de la iglesia y el lugar que ocupaban los miembros en la iglesia.
¿Es posible que haya un poco de Diótrefes en todos nosotros? Considérate a ti mismo. ¿Ansías tener el poder? ¿Hablas en contra de aquellos que no te gustan? Más importante, ¿estás cometiendo el triste error de suponer automáticamente que lo que es mejor para ti, personalmente, es lo mejor para la iglesia como un todo?
September 20, 2009 09:14 AM PDT
Lee 3 Juan 5 al 8, y escribe una paráfrasis de lo que dice Juan. ¿Qué lección importante hay aquí para nosotros? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
En su segunda carta, Juan había tratado el tema de la hospitalidad y había advertido en contra de ser hospitalario con los misioneros itinerantes que enseñaban herejías. Los verdaderos creyentes no pueden apoyar a los anticristos. En 3 Juan, el apóstol vuelve al tema de la hospitalidad, y aquí enfatiza que algunos misioneros viajeros necesitaban ayuda. Estaban predicando el evangelio en forma gratuita, pero necesitaban un lugar para alojarse por las noches y algo de comida. A diferencia de los misioneros heréticos, a los que Juan ya se había referido, estos misioneros eran personas dedicadas a Dios en todo sentido.
Gayo los había apoyado y les había mostrado hospitalidad. Los misioneros estaban muy impresionados y habían mencionado favorablemente a Gayo en la iglesia.
Lo que vemos aquí se refiere no solo a la hospitalidad, no solo a dar a alguien un lugar para dormir de noche, sino también tiene que ver con el principio del apoyo a la obra del ministerio y de las misiones. Juan está agradecido de que Gayo haya tratado a esas personas como lo había hecho. Muestra su disposición y su voluntad de darse a sí mismo a la obra de difundir el evangelio. En este sentido, Gayo debe ser un ejemplo para todos nosotros. El Señor nos ha elegido, como creyentes, para esparcir esta verdad al mundo entero.
Lee Apocalipsis 14:6. ¿Quién es ese ángel, y cuán amplia es su misión? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Como cristianos en general, y adventistas en particular, debemos saber que tenemos un llamado a apoyar la obra de esparcir el evangelio en todas partes del mundo. Cualquiera que sea nuestro cargo, cualquiera que sea nuestra función, todos tenemos una parte que desarrollar.
¿Cuán involucrado estás en ayudar a esparcir las verdades que se nos han dado? ¿Qué más podrías hacer? ¿Cuánto de tu tiempo, de tu dinero y de tus placeres estarías dispuesto a renunciar por ayudar a otros a escuchar las buenas nuevas de Jesucristo y la promesa de su regreso?
September 20, 2009 09:12 AM PDT
Esta es una de las pocas cartas del Nuevo Testamento (junto con Filemón, 1 y 2 Timoteo, y Tito) que están dirigidas a una persona individual, no a una congregación.
Es interesante que Juan se refiera a sí mismo, aquí, como un anciano (3 Juan 1). Pero Juan era un apóstol, no un anciano de una iglesia local, así que ¿por qué lo hizo? Hay muchas razones posibles, algunas de las cuales no necesariamente excluyen a otras: 1) El título de anciano puede referirse a una posición, a la edad, o a ambas. En el caso de Juan, este último uso parece ser probable. 2) Al usar el título de anciano, Juan indica que la carta no es simplemente una carta a un amigo, sino una comunicación oficial. 3) El título apunta a manifestar respeto y autoridad, que eran debidos a quien lo poseía. 4) en 1 Pedro 5:1, Pedro se dirige a los ancianos, y él se llama a sí mismo un anciano también con ellos, aunque era un apóstol. Juan pudo haber aplicado esta forma de usar la palabra. 5) El uso de anciano, por Juan, podría señalar su humildad y su disposición a compartir su trabajo, que difiere ampliamente de la actitud de Diótrefes.
¿Qué aprendemos acerca de Gayo en 3 Juan 1 al 4? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Juan debió haber tenido una muy buena relación con Gayo. Lo llama amado y le dice que realmente lo ama. Tres veces se usan derivados de la palabra “amar”, en los versículos 1 y 2, para describir la relación de Juan con Gayo.
¿Cómo entendemos lo que significa, como cristianos, amarse unos a otros? ¿De qué modo mostramos ese amor? Ver 1 Corintios 13. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Juan se alegra de que Gayo anda en la verdad; menciona eso dos veces en los versículos 3 y 4, y dice que aun hermanos que se habían encontrado con Gayo alababan su maravillosa actitud y su estilo de vida cristianos. Juan, por su parte, anhela encontrarse pronto con Gayo y hablar con él personalmente. El saludo a Gayo muestra que había un círculo mayor de creyentes que lo conocían y que lo apoyaban.
Repasa 1 Corintios 13. ¿Cuán bien manifiestas los principios de los cuales habla Pablo allí? ¿En qué áreas estás bastante bien; en cuáles podrías y deberías mejorar?
September 20, 2009 09:08 AM PDT
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Isaías 14:13, 14; Marcos 9:35; 1 Corintios 12:7-31; 1 Corintios 13; Filipenses 2:3; 3 Juan; Apocalipsis 14:6.
PARA MEMORIZAR: “Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios” (3 Juan 11).
LAS LUCHAS POR EL PODER TOMAN formas diferentes. Sea sobre el gobierno de imperios, sobre compañías, o aun sobre posiciones y autoridad religiosas, las luchas por el control pueden ser desagradables, y aun violentas. En un sentido real, la gran controversia en el cielo comenzó con una lucha por el poder: Satanás buscaba la posición y la autoridad que pertenecían solo a Jesús, el Creador, y no a una criatura. Desgraciadamente, aun en la iglesia puede manifestarse el mismo espíritu.
Tercera de Juan, la carta final de esta serie, trata acerca de una lucha por el poder en una de las primeras iglesias. Por un lado están el apóstol Juan, Gayo y Demetrio. Por el otro, Diótrefes, que está tratando de establecer su supremacía. ¿Una lucha por el poder en una iglesia local? Seguramente como cristianos, hoy, no afrontamos nada similar, ¿verdad?
UN VISTAZO A LA SEMANA: ¿A quién escribió Juan esta carta? ¿Qué sabemos acerca de Gayo y su carácter que podría ser de valor para nosotros? ¿Que tipo de lucha por el poder estaba ocurriendo en la iglesia?
September 14, 2009 06:37 AM PDT
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee los siguientes pasajes: Gálatas 2:11-16; 1 Timoteo 4:1-7; 2 Timoteo 2:14-19; Apocalipsis 2:1-3, 12-16, 18-25.
“El apóstol enseña que, aunque debemos manifestar cortesía cristiana, estamos autorizados a llamar al pecado y a los pecadores por sus nombres correctos, pues esto es consecuente con la verdadera caridad. Aunque debemos amar a las almas por las cuales Cristo murió, y trabajar por su salvación, no debemos transigir con el pecado. No hemos de unirnos con la rebelión, y llamar a esto caridad. Dios exige que su pueblo, en esta época del mundo, se mantenga firme, como Juan en su tiempo, en defensa de lo recto, en oposición a los errores destructores del alma” (ECFP 85).
“La mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; hombres que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos” (Ed 57).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR: 1. Analiza la idea de que la doctrina, o enseñanza, no es tan importante; que lo que importa es cuán bondadosos, amantes y dispuestos a aceptar a otros somos. ¿Qué debemos pensar de esta idea?
2. Repasa la idea de cómo la obediencia a los Diez Mandamientos es una expresión de amor. Trata de imaginar cómo sería expresar amor mientras violas los principios de los Diez Mandamientos. ¿Cuán bien funcionaría eso?
3. En la clase, pregunta: “¿Qué es la verdad?” Pide que los miembros no te den ejemplos de la verdad, sino que den una definición de ella, una expresión sencilla que cubra todo el concepto. ¿Qué puedes aprender de este ejercicio?
4. ¿Qué hacer con el asunto de “llamar al pecado por su nombre correcto”? ¿Cómo podemos tratar con miembros descarriados sin juzgar ni condenar? Al mismo tiempo, ¿no estamos evadiendo nuestro deber cristiano si no amonestamos a los hermanos o las hermanas de iglesia que están haciendo mal? ¿Cómo tratamos este tema difícil?
5. ¿Cuán bien actúa tu iglesia local en el área de la hospitalidad, en general? ¿Cómo puedes ayudar a la iglesia a mejorar en esta área, si es necesario?
September 14, 2009 06:35 AM PDT
Con los versículos 12 y 13 llegamos al fin de 2 Juan. Estos versículos constituyen la conclusión de la carta, y nos permiten ver el interés personal de Juan por sus oyentes y su deseo de encontrarse personalmente con estos creyentes.
Considera lo que Juan escribió en 2 Juan 12 y 13. ¿Qué ventajas hay en hablar cara a cara, a diferencia de una carta escrita? ¿Qué indicio puedes encontrar en esta expresión, “nuestro gozo sea cumplido” [“alegría sea completa”, NVI], acerca de por qué quería encontrarse con ellos? Ver también Hechos 2:42 al 47. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
El mensaje que Juan comunica es muy fuerte. Cuando es acerca de los anticristos, Juan no deja lugar a negociación o componendas. Nos hace recordar la actitud de Pablo cuando escribió a los gálatas (Gál. 1:6-9).
Juan pudo haber sido capaz de compartir su mensaje oralmente, pero también hay ventajas en una forma escrita de comunicación:
• Las cartas de los apóstoles eran consideradas como de especial importancia y autoridad, y se las tomaban con mucha seriedad. • La carta pudo haber llegado a la audiencia antes de haber podido hacer una visita personal. La urgencia de la situación demandaba una reacción rápida. • El mensaje fue conservado para otras iglesias y generaciones posteriores que se encontraran en situaciones similares. De hecho, Juan pidió que la carta fuera compartida con otra iglesia (vers. 13). • Una carta puede ser redactada muy cuidadosamente y, a menudo, puede ser más precisa que una presentación oral. • El Espíritu Santo lo estimuló a registrar su mensaje por escrito.
A pesar de todo esto, Juan todavía quería encontrarse con ellos cara a cara.
¿Por qué el contacto cara a cara a menudo es tan importante para desarrollar buenas relaciones? ¿Cuáles son las ventajas de esta clase de contacto personal? ¿Qué clase de ejemplo de contacto personal nos dejó Jesús? ¿Cómo puedes mejorar tu trato cara a cara con otros?
September 14, 2009 06:34 AM PDT
La Biblia da gran valor a la hospitalidad (Heb. 13:2; 1 Ped. 4:9). Jesús se mezcló con publicanos, fariseos y otros que no siempre tuvieron su teología o su estilo de vida correctos. ¿De qué manera esa indicación se compara con lo que Juan está diciendo en 2 Juan 10 y 11? (Ver también Mat. 10:14, 15; 18:15-17.) ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Aunque la hospitalidad es una virtud cristiana, tiene sus límites. Si la hospitalidad conduce a apoyar falsas doctrinas en forma directa o indirecta, debe ser abandonada. En el primer siglo después de Cristo, los maestros viajaban, predicaban en diferentes lugares, y se alojaban con los feligreses que les proporcionaban alimento y alojamiento.
Si uno de estos maestros propagaba falsas doctrinas, la hospitalidad se hubiera entendido como un apoyo a su posición y realmente hubiera sido una ayuda en su obra. Además, los feligreses que estaban vacilando entre la enseñanza apostólica y las falsas ideas podrían haberse confundido o hasta podrían haber hecho decisiones equivocadas si hubieran visto a un miembro prominente de la iglesia permitiendo que un engañador se alojara con él.
Juan no está proponiendo que se odie a esas personas, o se evite todo contacto con ellas, pero debemos ser conscientes de que nuestra conducta podría ser comprendida como un apoyo a ideas opuestas a la verdad. Si este es el caso, debemos ser muy cuidadosos.
Se ha sugerido que, en los versículos 10 y 11, Juan está preocupado no tanto por la conducta de un creyente individual sino por la iglesia entera, y que la “casa” mencionada en el versículo 10 no era una vivienda privada sino el lugar en el que la iglesia se reunía para adorar. La iglesia no debía animar a un maestro que predicaba herejías.
En suma, dar la bienvenida a un falso maestro se percibiría como un apoyo a lo que esa persona presentaba. Hoy podemos haber perdido el sentido de cuán problemáticas pueden ser las herejías. Algunos consideran que aun hablar de “herejías” es emitir juicios o ser arrogantes, aunque la Escritura se ocupa con frecuencia de este tema. Juan nos recuerda que hay una diferencia básica entre la verdad y el error.
Piensa acerca de cómo tus actos impactan a otros. Piensa en cuán fácilmente tu ejemplo puede influir sobre otros para bien o para mal. ¿Qué clase de ejemplo de Cristo presentas tú? ¿De qué modos podrías hacer lo mejor?
September 14, 2009 06:32 AM PDT
Lee 2 Juan 7 al 9. ¿Acerca de qué cosa está advirtiendo Juan? ¿Cuáles pueden ser los resultados de caer en los engaños contra los cuales él está amonestando? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Con los versículos 7 al 9, volvemos a los engañadores y a la falsa comprensión que tenían de Jesús. Parece ser la misma situación que ya hemos encontrado en 1 Juan. Es muy triste que muchas personas hayan dejado la iglesia y aun hayan llegado a ser “engañadores” ellas mismas. Es cierto, están los que todavía andan en la verdad (vers. 4), pero un pastor se entristece por cada uno que ha dejado a Dios y a su iglesia.
Los conceptos que tienen los anticristos acerca de Jesús difieren de la enseñanza de los apóstoles. Los miembros de la iglesia deben vigilar a fin de no ser afectados por ellos y por sus conceptos falsos. Juan es muy claro aquí, al señalar que los creyentes pueden perder el camino, y que no hay tal cosa como “una vez salvo, siempre salvo”.
Lee 2 Juan 9. ¿Qué está enseñando Juan acerca de la importancia de tener una “doctrina” correcta? Ver también Mat. 16:12; Hech. 2:42; Rom. 6:17; Apoc. 2:14, 15. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Juan no está bajo la ilusión de que la doctrina no importa. Para él, las enseñanzas falsas pueden llevar a la pérdida de la vida eterna de una persona. Es decir, la doctrina importa.
En nuestro pasaje, es obviamente la enseñanza de los apóstoles acerca de Jesús lo que estaba en juego. Los que aceptan esta enseñanza bíblica, y fielmente permanecen en ella, tienen al Padre y al Hijo. Dios el Padre y Jesús están ubicados en el mismo nivel. El rechazo de la enseñanza acerca de Jesús conduce a una pérdida de la relación con el Padre.
¿Cuál ha sido tu experiencia con los maestros y las doctrinas falsos? ¿Pudiste ver, especialmente al principio, adónde podrían haberte conducido esas enseñanzas? ¿Qué aprendiste de esas experiencias que podría ser de ayuda para otros que luchan con algo similar?
September 14, 2009 06:26 AM PDT
El versículo 4 es un estímulo tanto para la iglesia como para Juan. Es estimulante y animador, para los feligreses, escuchar que su anciano se regocija grandemente porque ellos están “andando en la verdad”. Los motiva a seguir su vida cristiana “en la verdad, conforme al mandamiento que recibimos del Padre”. El mandamiento de andar en la verdad puede encontrarse en 1 Juan 3:23, donde él nos llama a creer en Jesús y a amarnos unos a otros.
¿De qué modo el amor y los mandamientos se relacionan mutuamente? Ver 2 Juan 5 y 6. ¿Por qué esto es especialmente importante para nosotros como Adventistas del Séptimo Día? Ver también Apocalipsis 14:12. ______________________________________________________________
Después del regocijo (vers. 4), viene un pedido que al mismo tiempo es una exhortación (vers. 5, 6). Juan otra vez habla acerca de un mandamiento (vers. 5). Es el mandamiento (singular) de amarse unos a otros. Así, avanza del concepto de “mandamiento” al concepto de “amor” y, de hecho, este mandamiento tiene el amor como su contenido.
En el versículo 6 continúa en la otra dirección, es decir, comienza con el amor y avanza hacia los mandamientos (plural). El amor se muestra guardando los mandamientos de Dios. En otras palabras, tenemos este mandamiento, y este mandamiento es amarse unos a otros, y revelamos este amor guardando los mandamientos.
¿De qué modo el guardar los Mandamientos (Éxo. 20:1-17) revela amor los unos por los otros? ______________________________________________________________
Cuán interesante es que algo como el guardar la Ley, las reglas, y las indicaciones de lo que hay que hacer y qué no hacer esté muy íntimamente ligado con el amor. Y, no obstante, tiene mucho sentido. El amor no es solo lo que sentimos; el amor es lo que hacemos, es cómo actuamos; es cómo nos relacionamos con otros. Aunque es más que solo obedecer los Diez Mandamientos, el verdadero amor no puede separarse de los principios que se encuentran en ellos.
Piensa acerca de alguien a quien amas. ¿Cómo tratas a esa persona? ¿Qué cosas dices y haces que revelan tu amor? ¿De qué maneras podrías mostrar aún mejor tu amor a esa persona? ¿De qué modo tu propio egoísmo a veces aflora aun en la manera en que muestras ese amor como sabes que deberías hacerlo?
September 13, 2009 08:42 PM PDT
Lee 2 Juan. ¿Qué semejanzas encuentras con 1 Juan en ella? ¿Cuál es el mensaje esencial? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Tan solo una lectura superficial de 2 Juan sugiere que la carta está dirigida a un grupo de creyentes (y no a una sola mujer). Esto tiene sentido, porque en otros lugares del Nuevo Testamento la iglesia está descrita gráficamente como una mujer (Efe. 5:22-32; Apoc. 12:1-6). Estos creyentes, entonces, son cristianos maduros, no niños literales.
Lee 2 Juan 1 al 4. ¿Qué palabra aparece vez tras vez, y cómo la usa Juan? Ver también 2 Tes. 2:10. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Nota, además, que Juan usa la palabra verdad combinada con amor, en los versículos 1 y 4. Para comprender la naturaleza del verdadero amor entre los cristianos, se necesita un calificativo, específicamente, verdad. El amor puede ser interpretado en una forma puramente emocional, y aun sensual y superficial. El amor cristiano es “verdadero” amor, amor expresado en el contexto de la verdad.
Hablar acerca de la verdad nos recuerda a Dios; a Jesús, quien es la verdad (Juan 14:6); y al Espíritu Santo. Como el Espíritu Santo está con los creyentes para siempre (Juan 14:16), así la verdad está con ellos para siempre (2 Juan 2). Ambos, la verdad y el amor, en última instancia, señalan a Dios, y van juntos en la fe y la experiencia cristianas.
Al mismo tiempo, la verdad y el amor parecen formar el tema principal de 2 Juan. Se analiza algo más del amor en los versículos 5 y 6. La verdad es necesaria para discernir los engaños y sus resultados (vers. 7, 8), y para permanecer en las enseñanzas de Cristo (vers. 9, 10).
A menudo consideramos el concepto de “amor” como algo bueno en sí mismo y por sí mismo, sin tomar en cuenta el contexto. Sin embargo, ¿cuándo el amor puede ser muy destructivo? ¿Has experimentado alguna vez la realidad de cómo el amor, fuera de la verdad, puede ser muy terrible? ¿De qué modo esa experiencia te ayuda a comprender mejor la importancia del amor en el contexto de la verdad, a diferencia de hacerlo fuera de él?
September 13, 2009 08:06 PM PDT
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Éxodo 20:1-17; Romanos 6:17; 2 Tesalonicenses 2:10; Hebreos 13:2; 2 Juan; Apocalipsis 2:14, 15; 14:12.
PARA MEMORIZAR: “Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo” (2 Juan 9).
LA SEGUNDA CARTA DE JUAN SE PARECE a la primera en muchos sentidos. Aunque es más breve, se usa el mismo vocabulario, aparecen los mismos temas y predomina la misma preocupación por los creyentes. También se encuentra un toque personal en ambas.
Sin embargo, en contraste con la primera epístola, la segunda tiene claramente la estructura de una carta, con una introducción formal y una conclusión. El cuerpo principal contiene alabanzas, una exhortación a amar y a caminar de acuerdo con los mandamientos, y una sección que trata acerca de los anticristos. La brevedad de 2 Juan, así como la de 3 Juan, pudieron haber sido causadas por el tamaño de la hoja de papiro. Si esto es cierto, el apóstol debió haber pesado cuidadosamente sus palabras mientras el Espíritu Santo actuaba sobre él al escribir.
UN VISTAZO A LA SEMANA: ¿Cuál es el mensaje básico de 2 Juan, y en qué se parece a su primera carta? ¿De qué modo relaciona el concepto de “amor” con el concepto de “verdad”? ¿Cuál es el vínculo entre el amor y el guardar los mandamientos? ¿Por qué Juan toma tan en serio el problema de las falsas enseñanzas? ¿Por qué Juan les dice a los miembros que no sean hospitalarios con los falsos maestros?
September 06, 2009 06:41 AM PDT
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee, en Los hechos de los apóstoles, el capítulo “Un testigo fiel”, en las páginas 136 a 142.
Para nosotros hoy, 1 Juan es muy necesario, porque se están promoviendo toda suerte de ideas falsas. Juan llama a sus oyentes, y a nosotros, a no creer a cualquiera y no aceptar nuevas doctrinas sin analizarlas críticamente, sino a probar si son enseñanzas verdaderamente bíblicas o no. Se necesita discernimiento para distinguir la verdad del error.
De acuerdo con Juan, el cristianismo auténtico tiene estas características: 1) la creencia en Jesús como el Hijo de Dios, quien vino en la carne; 2) la observancia de los mandamientos de Dios; y 3) el amor hacia Dios y hacia los demás. Juan quiere poner un fundamento sólido y ayudar a sus oyentes a tener la seguridad de la salvación por medio de la fe en Jesucristo, como lo proclaman las Escrituras.
PREGUNTAS PARA DIALOGAR: 1. Aunque a los que creemos en absolutos morales nos cueste entenderlo, la idea del relativismo moral tiene cierto sentido lógico. Si no hay un Dios Creador y somos puramente los resultados de fuerzas al azar, entonces, ¿de dónde podría venir la moralidad sino de nosotros mismos? Y, si cambiamos nuestro concepto de lo que es moral, entonces ¿qué sucede? Desde un nivel puramente práctico, ¿qué tiene de equivocada esa manera de pensar?
2. Hace años, cuando le preguntaron al primer ministro Harold McMillan qué podía hacer el Gobierno británico para ayudar a los ciudadanos a ser más morales, este contestó: “Yo soy solamente el primer ministro. Vayan a hablar con el Arzobispo”. ¿De qué modo lo que estudiamos esta semana podría ayudar a nuestros miembros de iglesia a ser más morales? ¿Es el propósito del evangelio hacernos más morales?
3. Fiorello Enrico La Guardia era un juez durante los duros años de la depresión en los Estados Unidos. Un día, un padre fue llevado al tribunal, por haber robado pan. Cuando el juez La Guardia le preguntó por qué lo había hecho, el hombre, sollozando, dijo que era para dar de comer a sus hijos hambrientos. La Guardia le dijo al hombre: “Usted ha cometido un crimen, ¿sabe?” El hombre, compungido, apenas pudo alzar los ojos, asintió con la cabeza y dijo: “Sí, señor”. La Guardia dijo entonces, con severidad, que “la ley no tiene excepciones”. El hombre asintió. El juez puso entonces su mano en el bolsillo, sacó diez dólares y dijo: “Aquí está el pago de la multa que usted debe. Yo mismo la pagaré. Aunque usted es culpable, no tendrá que afrontar el castigo”. ¿De qué modo este incidente nos ayuda a comprender no solo el evangelio sino también lo que significa vivir como Jesús?
September 06, 2009 06:39 AM PDT
Desde el tiempo de los antiguos griegos hasta nuestros días, ha existido el concepto de que la verdad es relativa, que no hay absolutos, y que los seres humanos, lejos de tener alguna norma absoluta y trascendente para guiarlos a ellos y a sus actos, tienen que decidir más o menos por sí mismos lo que es verdad y lo que es el error, qué es bueno y qué es malo, qué es moral y qué es inmoral. Esto se conoce como relativismo; y, aunque viene en diferentes disfraces, el punto básico es el mismo: No hay norma absoluta de verdad, de bondad, de moralidad. Según este concepto, tenemos que arreglarnos con estas cosas nosotros mismos, haciendo lo mejor que podamos de acuerdo con nuestra propia cultura, comunidad y tradiciones.
Lee Juan 14:6. ¿Qué está enseñando Jesús aquí acerca de la naturaleza de la verdad absoluta? ______________________________________________________________
Jesús, evidentemente, no aceptó la idea de que la verdad sea relativa. En palabras tan claras y directas como es posible, Jesús nos muestra la realidad de la verdad absoluta, y ¡en él la vemos manifestada en la forma de una persona!
¿Qué enseña Juan acerca de la verdad? 1 Juan 2:4, 21; 3:19; 4:6; 5:20. ______________________________________________________________
Juan sabe que hay absolutos; más todavía, él muestra muy claramente que hay una distinción aguda entre la verdad y las mentiras, un contraste que tiende a borrarse en los conceptos relativistas. Hay verdad absoluta. Dios es verdadero. Jesús y el Espíritu Santo son verdad. Por otro lado, un mentiroso es una persona que hace afirmaciones sin sustento, que dice amar y no guarda los mandamientos, y que niega que Jesús sea el Cristo. En contraste, los cristianos sinceros conocen la verdad, aman la verdad y pertenecen a la verdad. De este modo, la verdad es tanto lo que captamos intelectualmente como lo que practicamos.
No hay dudas: de acuerdo con la Biblia, la verdad absoluta existe. Pero ¿es todo absoluto? ¿Hay cosas que no son tan firmes, sino más bien contingentes, personales, culturales y cambiantes? ¿Cómo podemos aprender a diferenciar entre lo que debe ser absoluto e inmutable y lo que puede cambiar y ser relativo, dependiendo de las circunstancias?
September 06, 2009 06:35 AM PDT
Aunque Juan, en su primera carta, trata acerca de una teología errónea, una y otra vez trata acerca de la ética. Juan ve claramente que la teología informa a la ética y que una teología errónea puede conducir a acciones equivocadas. Por eso, es importante que nuestra teología sea tan correcta como sea posible. Una comprensión equivocada, por ejemplo, de la Ley y la gracia ha provocado que incontables millones de personas pisoteen el sábado de Dios. Así que, debemos asegurarnos que nuestra comprensión teológica de Dios y de la Escritura sea madura, creciente y correcta.
También debemos asegurarnos que nuestra teología se traduzca correctamente a la práctica. Es triste ver a alguien, a un gran defensor de la teología ortodoxa, escaparse con la esposa de su prójimo. Es trágico que los estudiantes de Teología sean deshonestos en los exámenes. Es lamentable cuando los guardadores del sábado, que conocen la verdad acerca de la salvación, el Santuario celestial, y el estado de los muertos, se mienten los unos a los otros.
Repasa los siguientes textos y, en las líneas que siguen, resume lo que nos enseñan acerca de una conducta ética. 1 Juan 1:7; 2:1, 15, 16; 3:4, 7, 15, 17, 18; 4:7; 5:2, 3. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
Juan enfatiza la conducta ética con súplicas directas e indirectas. Invita a los cristianos a no mentir, a no pecar, a no odiar a los hermanos, a no amar al mundo con sus pasiones y orgullo jactancioso, y a no practicar la ilegalidad. En cambio, dice que debemos ser obedientes, hacer lo que es correcto y amarnos unos a otros en una forma tangible. Aunque Pablo es más detallado que Juan (ver, p. ej.: Efe. 4:25-5:21), Juan ha resumido todo esto cuando exalta la observancia de los mandamientos de Dios, y el caminar como Jesús caminó y vivió (1 Juan 2:6).
Juan aclara que ser nacido de Dios, conocer a Dios, amar a Dios, es algo que cambiará nuestras vidas. Para Juan, la verdad no es sencillamente algo que se cree; es algo que se vive. Tal vez ningún versículo lo dice más claramente que 1 Juan 3:7: “Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo”.
¿De qué modo hemos de andar y vivir para imitar la manera en que Jesús vivió? ¿Qué significa esto de una manera práctica y diaria? ¿Estás afrontando ahora mismo, tal vez, algo que requiera mucha gracia y fortaleza para actuar como Cristo lo haría?
September 06, 2009 06:32 AM PDT
Toda la Biblia, del Génesis al Apocalipsis, trata acerca de Jesús. Pero no acerca de Jesús en un vacío. Es acerca de Jesús y la redención. Es acerca de lo que Dios ha hecho en favor de la raza caída. Es acerca del asombroso sacrificio propio de Dios mismo a fin de restaurarnos a lo que se nos dio originalmente, y aun más.
En suma, la Biblia trata acerca de la salvación, y ese también es un tema clave en 1 Juan.
De acuerdo con los siguientes textos, ¿de qué modo se nos da la salvación? 1 Juan 1:9 ____________________________________________________ 1 Juan 2:2 ____________________________________________________ 1 Juan 4:9, 10 _________________________________________________
El medio de nuestra salvación es la sangre de Cristo (1 Juan 1:7; 5:6, 8); es decir, su sacrificio expiatorio (1 Juan 2:2; 4:10). La Cruz no se menciona directamente en 1 Juan. Sin embargo, la sangre y el sacrificio expiatorio señalan la Cruz. No es el ejemplo de Jesús lo que nos salva, por importante que sea. Es su muerte. Y, no obstante, su ejemplo nos invita a caminar como él lo hizo (1 Juan 2:6).
Para Juan, la salvación de los creyentes es una realidad presente. Él la describe de diversas maneras:
• Ellos han llegado a conocerlo (1 Juan 2:2, 3). • Ellos están en él (1 Juan 2:5; 5:20). • Los pecados de ellos han sido perdonados (1 Juan 2:12). • Ellos han vencido al maligno (vers. 13). • Ellos han pasado de muerte a vida (1 Juan 3:14). • Ellos tienen vida eterna (1 Juan 5:12, 13).
Esta es una descripción maravillosa de lo que significa la salvación.
Considerando las grandes promesas y la esperanza que tenemos en Jesús, ¿qué más podrías hacer para alcanzar a más personas con las buenas noticias? ¿Qué sacrificios estás dispuesto a hacer a fin de dar a otros la oportunidad de conocer a Jesús y su salvación?
September 06, 2009 06:29 AM PDT
En el Nuevo Testamento, se presenta a la iglesia mediante muchas imágenes tales como la sal (Mat. 5:13), una columna (1 Tim. 3:15), un edificio o una casa (Efe. 2:21, 22), un templo (1 Cor. 3:16, 17), una madre (Apoc. 12:1, 2), una novia o una esposa (Apoc. 21:2) y el cuerpo de Cristo (Efe. 1:22, 23).
En 1 Juan, aunque la palabra iglesia misma no aparece, el concepto está presente. ¿Qué imágenes encuentras en el libro que te ayudan a comprender mejor acerca de qué debe ocuparse la iglesia? 1 Juan 2:9-11 __________________________________________________ 1 Juan 2:13, 14 ________________________________________________ 1 Juan 2:12, 18 ________________________________________________ 1 Juan 3:1 ____________________________________________________
En 1 Juan, la iglesia aparece principalmente como una familia. Está el Padre celestial (doce veces). Además, Juan mismo es una especie de figura paterna, al llamar a los miembros de la iglesia “hijitos” (1 Juan 2:18). Los miembros de la iglesia son hijos (trece veces), padres y jóvenes (dos veces cada uno), y hermanos (trece veces).
Estos términos implican cierta clase de intimidad, una relación estrecha y de amor por cada uno, y contienen el concepto de pertenecer juntos a una familia. Cada uno es necesario, y todos tienen lugar en la familia de Dios. Además, esta familia incluye a la Deidad. En consecuencia, esta comunidad tiene una dimensión horizontal y una dimensión vertical. Como miembros de la iglesia, somos literalmente partes de la familia de Dios.
“Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios” (1 Juan 4:7). ¿De qué modo este texto refleja la clave de lo que significa ser parte de la iglesia de Dios? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________
¿Cómo describirías tu relación con la familia de la iglesia? ¿Eres un hijo descarriado? ¿Un padre dominante? ¿Una madre amante? ¿Un bebé indefenso? ¿Qué cambios necesitas hacer a fin de ser una parte más productiva de esta familia especial?
September 06, 2009 06:27 AM PDT
En 1 Juan se nos da una vislumbre de la Deidad, del Padre (1 Juan 2:16), del Hijo (vers. 23) y del Espíritu Santo (1 Juan 5:6). Sin embargo, el énfasis principal está puesto en Jesús y el Padre. La carta nos cuenta que Dios es luz y que la oscuridad (el mal) no se encuentra en él. Nos dice que Dios es justo y que es amor. De hecho, nuestra capacidad de amar depende del Dios que es amor. La relación de Dios con los creyentes se expresa con el término hijitos, que en sí mismo revela el amor y el cuidado que él tiene por nosotros. Es decir, 1 Juan nos pinta un cuadro muy positivo y lleno de esperanza de cómo es Dios.
Pero, la carta también nos dice algo más. Nos dice lo que Dios está haciendo por nosotros. Aquí es donde debería encontrarse nuestra verdadera esperanza y estímulo.
De acuerdo con 1 Juan, ¿qué ha hecho Dios por nosotros y qué está haciendo por nosotros ahora? 1 Juan 1:9 ____________________________________________________ 1 Juan 2:1 , 2 __________________________________________________ 1 Juan 2:27 ___________________________________________________ 1 Juan 3:8 ____________________________________________________ 1 Juan 4:8-10 __________________________________________________ 1 Juan 5:11 ___________________________________________________ 1 Juan 5:14 ___________________________________________________
La carta se refiere a la venida de Cristo en carne humana, así como a su muerte por nosotros, que nos ofrece la oportunidad de tener vida eterna. Al mismo tiempo, su muerte derrotó las obras del diablo, nuestro enemigo. De acuerdo con 1 Juan, Dios perdona nuestros pecados, nos limpia, intercede por nosotros y nos da vida eterna. Él nos ofrece seguridad y nos hace sus hijos. El resultado final es que solo la cruz y la sangre de Jesús nos salvan, ninguna otra cosa.
¿Hay áreas de tu vida que no has entregado completamente al Señor? Es decir, ¿estás haciendo cosas que sabes, en lo profundo de tu interior, que son malas pero que todavía no has abandonado? Si es así, al fin solamente tú puedes hacer la elección de abandonarlas. Si el Espíritu te está tocando, ¿por qué no haces la elección ahora mismo? Cuanto más esperes, más difícil se volverá.
September 06, 2009 05:57 AM PDT
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Mateo 5:13; Juan 14:6; Efesios 4:25-5:21; 1 Timoteo 3:15; 1 Juan.
PARA MEMORIZAR: “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es” (1 Juan 3:2).
LA TRAGEDIA OCURRIDA EL 11 DE SEPTIEMBRE DE 2001, los ataques terroristas en Nueva York y Washington, D.C., tuvo, sin embargo, algo positivo: para muchas personas resonó como el toque de muerte para el relativismo moral. La matanza a sangre fría de miles de personas, en plena luz del día, frente a nuestros televisores, demostró claramente el horror involucrado en tal asesinato en masa. Repentinamente fue muy obvio que un mal como este nunca podría justificarse sobre la base de la cultura. El 11 de septiembre la gente vio el rostro de un mal moral, un mal que trascendía toda cultura, todas las tradiciones, todas las épocas; y, repentinamente, a mucha gente le demostró la naturaleza objetiva de la moralidad, específicamente del mal, como nunca antes.
Por supuesto, para Juan, la relatividad moral nunca fue un problema. Él sabía que había una verdad absoluta, centrada en Cristo. Esta semana repasaremos algunos de los grandes temas de 1 Juan, incluyendo su comprensión de la naturaleza de la verdad, que siempre forma el fundamento de la moralidad.
UN VISTAZO A LA SEMANA: ¿Qué nos enseña Juan acerca de la obra de la Deidad? ¿Qué imágenes usa él para transmitir la idea de cómo debería ser la iglesia? ¿Cuál es la única base de nuestra salvación? ¿Qué enseña Juan acerca de la verdad?
September 01, 2009 10:39 AM PDT
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee las páginas 112 a 114 del capítulo “Cómo aumentar la fe y la confianza”, en Palabras de vida del gran Maestro; y la página 115 del capítulo “De Jezreel a Horeb”, en Profetas y reyes.
“Cuando pedimos bendiciones terrenales, tal vez la respuesta a nuestra oración sea dilatada, o Dios nos dé algo diferente de lo que pedimos, pero no sucede así cuando pedimos liberación del pecado. Él quiere limpiarnos del pecado, hacernos hijos suyos y habilitarnos para vivir una vida santa. Cristo ‘se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este presente siglo malo, conforme a la voluntad de Dios y Padre nuestro’ (Gál. 1:4). Y ‘ésta es la confianza que tenemos en él, que si demandáremos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que demandáremos, sabemos que tenemos las peticiones que le hubiéremos demandado’ (1 Juan 5:14, 15). ‘Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad’ (1 Juan 1:9)” (DTG 231, 232).
“Si la vida de los enfermos puede glorificarlo, oramos que vivan, pero no que se haga como nosotros queremos, sino como él quiere. Nuestra fe puede ser muy firme e implícita si rendimos nuestro deseo al Dios omnisapiente y, sin ansiedad febril, con perfecta confianza, se lo consagramos todo a él. Tenemos la promesa. Sabemos que él nos oye si pedimos de acuerdo con su voluntad. Nuestras peticiones no deben cobrar forma de órdenes, sino de una intercesión para que él haga las cosas que deseamos que haga” (JT 1:213).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR: 1. Como clase, analicen lo que escribieron al final de la sección del jueves. ¿Qué pueden aprender los unos de los otros?
2. Muchos han luchado con el tema de la “seguridad de la salvación”. ¿Cuál es, generalmente, la razón de este problema? ¿Cómo puedes ayudar a los que están luchando con ello?
3. Considerando todas las promesas maravillosas de victoria sobre el pecado que hay en la Biblia, ¿por qué tantos de nosotros todavía volvemos a caer una y otra vez en los mismos pecados?
4. ¿Cómo vemos la realidad de la gran controversia que se manifiesta en nuestro mundo actual? ¿De qué manera se presenta en tu propia comunidad, o aun en tu propio hogar? ¿Qué estás haciendo, en la controversia, en favor de la causa de Cristo? ¿Qué puedes hacer tú como individuo, o junto con tu iglesia, por la causa de Cristo, en la batalla de Cristo contra Satanás?
September 01, 2009 10:38 AM PDT
Otra vez Juan afirma que “sabemos”. Conocemos a aquel que es verdadero. El Hijo de Dios, Jesús, ha venido a este mundo y nos ha revelado a Dios el Padre. Este conocimiento no es meramente intelectual, sino un conocimiento que nos conduce a una conexión estrecha con Dios.
De acuerdo con 1 Juan 5:20, ¿quién es el verdadero?
A través de toda su primera carta, hemos visto que Juan pasa fácilmente del Padre a Jesús. En algunos casos, el pronombre personal él puede referirse a ambos, el Padre y el Hijo. Esto no es ninguna sorpresa, porque “el que confiesa al Hijo, tiene también al Padre” (1 Juan 2:23). En 1 Juan 5:20, se incluye la palabra verdadero tres veces. La primera referencia señala claramente a Dios el Padre: Jesús ha venido y nos ha dado percepciones que nos llevan a entender al Padre.
La segunda referencia puede ser a Jesús: “Estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo”. La última parte de esta cláusula parece explicar la primera: El Hijo de Dios es el que es verdadero. La palabra verdadero se encuentra en 1 Juan 2:8, y describe a Jesús (ver también Apoc. 3:7, 14), pero también es un atributo del Padre (Juan 7:28).
La última referencia que menciona la palabra verdadero aparece en la frase: “Este es el verdadero Dios, y la vida eterna”. Esta oración puede referirse a Dios el Padre, a Jesús, o a ambos. Los expositores están divididos en este tema. En cualquier caso, tiene sentido perfectamente si se relaciona con Jesús.
¿Qué enseña 1 Juan 5:21, y cómo podríamos aplicar este principio a nosotros mismos?
Hasta aquí, en toda la Epístola, Juan no ha mencionado la idolatría. En cambio, ha luchado con falsos conceptos acerca de Jesús y su influencia sobre los miembros de la iglesia. ¿Por qué, al final de su carta, como una amonestación última, presenta un tema que no se mencionó antes? Tal vez Juan considera que los falsos conceptos acerca de Cristo sean idolatría, y así la idolatría está asociada con las enseñanzas de los anticristos acerca de Dios y de Jesús. La comprensión de ellos acerca de la Deidad puede considerarse como la adoración de falsos dioses en lugar de adorar al Padre, quien en Jesús da vida eterna y confianza a todos los verdaderos creyentes.
Escribe un párrafo que exprese lo que “sabes” acerca de la naturaleza y el carácter de Dios, y llévalo a la clase el sábado. ¿Cuáles son algunas cosas que no sabes acerca de Dios? ¿Cuáles te gustaría saber?
September 01, 2009 10:35 AM PDT
En 1 Juan 5:18 y 19, Juan dos veces afirma que “sabemos”. Sin embargo, Juan no está preocupado solo por el conocimiento.
¿Qué desafío indirecto contienen los versículos 18 y 19? ______________________________________________________________
En el versículo 18, aparece la frase ha nacido de Dios y su equivalente, engendrado por Dios. La primera frase se refiere a todo creyente verdadero, mientras que la segunda frase se refiere a Jesús. En el griego, hay una diferencia en los tiempos verbales, que puede ser muy importante. Todo aquel que es nacido de Dios aparece en el tiempo perfecto y puede describir el efecto duradero de la regeneración. La segunda frase se encuentra en un tiempo que se refiere solo a un evento específico en el pasado. La segunda frase describe la encarnación de Jesús. La primera frase se refiere a la experiencia de los seres humanos que nacieron de nuevo (Juan 3:3, 5; 1 Juan 3:9). El uso del mismo término para Jesús puede señalar el hecho de que Jesús ha llegado a estar tan cerca de nosotros, hasta llegar a ser uno de nosotros.
¿Qué consuelo contienen estos versículos? 1 Juan 5:18, 19. ______________________________________________________________
Ambos versículos mencionan al maligno (también se lo menciona en 1 Juan 2:13, 14; 3:12). Describe a Satanás. Juan también lo llama el diablo (1 Juan 3:8, 10). Según Apocalipsis 12:9, él es la serpiente antigua, el diablo. Primera de Juan 5:18 y 19 proporciona un breve vistazo al gran conflicto entre Cristo y Satanás. Esta controversia está revelada en el libro del Apocalipsis, especialmente en el capítulo 12. Sin embargo, los diferentes bandos ya están señalados en 1 Juan.
En los versículos 18 y 19, Juan se refiere al mundo como el terreno del maligno. Del otro lado del conflicto, los discípulos de Jesús se encuentran junto a Dios el Padre y a Jesús. Jesús los cuida y no permite que Satanás los toque. Por lo tanto, ellos son capaces de decir no al pecado y resistir las tentaciones.
El versículo 19 afirma que somos de Dios. Podemos tener confianza porque tenemos una relación directa e íntima con Dios y estamos separados del mundo.
¿De qué modo experimentas la realidad del gran conflicto en tu propia vida? ¿Cómo puedes hacer que estas promesas de victoria y protección sean tuyas? Es decir, ¿qué estás haciendo que podría hacer imposible que aquellas promesas se cumplan para ti ahora? Al mismo tiempo, ¿qué esperanza puedes obtener del hecho de que Jesús ya ha ganado la guerra contra Satanás por nosotros, y nos ofrece su victoria?
September 01, 2009 10:34 AM PDT
Lee 1 Juan 5:14 y 15. ¿Qué promesa tenemos aquí? Pero más importante, ¿qué debería significar para nosotros? ______________________________________________________________
Podemos ir a Dios con todos nuestros gozos, cargas y pedidos. Podemos decirle que necesitamos dinero. Podemos decirle que tenemos problemas con nuestros hijos y necesitamos su intervención. Podemos decirle que estamos seriamente enfermos y necesitamos curación. ¿Sabemos que él nos enviará un cheque, enderezará a nuestros hijos o nos sanará de una cruel enfermedad? No necesariamente. Cuando Jesús oró en Getsemaní, él añadió a su oración: “Hágase tu voluntad” (Mat. 26:42); y Dios no lo libró de la cruz.
Sin embargo, si confesamos nuestros pecados y pedimos el perdón, Dios no nos pone en una lista de espera; más bien, podemos tener confianza en que, al terminar nuestra oración, el perdón ya ha llegado a ser una realidad. Si le pido que me haga su hijo porque acepto a Jesús como Salvador y Señor, Dios responderá esa oración de inmediato. Siempre que la voluntad de Dios esté revelada en las Escrituras –sea en un mandato o en una promesa– y reclamamos esa expresión de su voluntad, sabemos que la oración es respondida. En casos en los que no estamos seguros de cómo Dios nos guiará, deberíamos añadir “Hágase tu voluntad” a nuestras oraciones y, con confianza, creer que el Señor hará lo que es mejor.
No es fácil comprender 1 Juan 5:16 y 17. Los eruditos están divididos acerca de lo que significan estos textos (algunos dicen que es el pecado contra el Espíritu Santo). Sin embargo, sí sabemos que todo pecado es una injusticia y que no puede ser justificado ni tolerado. Pero ¿cuál es la distinción de los pecados que ha hecho Juan en estos versículos? Esto no es fácil de contestar. Sea lo que fuere lo que Juan está queriendo enseñar, podemos estar seguros de que él no está minimizando la seriedad del pecado.
A todos nos ha pasado que hemos hecho oraciones que no fueron respondidas de ninguna manera. Un ser amado fallece a pesar de las oraciones. Un trabajo se pierde a pesar de las oraciones. Y así podríamos seguir. En algunos casos, más tarde podemos ver cómo las cosas resultaron mejores cuando la oración no fue contestada como hubiéramos querido. En otros, todo lo que vemos es frustración, dolor de corazón y tristeza. ¿De qué modo debemos tratar con estas últimas situaciones? ¿Cómo debemos seguir viviendo por fe y confiar en Dios cuando las oraciones aparentemente no contestadas nos dejan llenos de dolor, chasco y, sí, aun dudas?
September 01, 2009 10:33 AM PDT
Lee 1 Juan 5:13. ¿De qué podemos estar seguros, de acuerdo con este texto? ______________________________________________________________
El versículo 13 proporciona una razón importante para que Juan escribiera esta carta. Él quería que sus oyentes tuvieran la seguridad de la salvación. Sus oyentes y sus lectores debían saber que ya tienen vida eterna. La vida eterna es una realidad actual. Juan hace una afirmación similar al final de su Evangelio (Juan 20:30, 31).
Primera de Juan 5:13 sobrepasa a los demás textos del Nuevo Testamento que tratan acerca de la vida eterna. Ellos mencionan una condición y contienen una promesa (p. ej., Juan 3:36), pero 1 Juan 5:13 afirma que los hijos de Dios deben saber que tienen vida eterna. No es una opción, algo que pueda ser añadido a la vida cristiana, o que pueda ser dejado fuera de ella. Dios quiere que tengamos la seguridad de la salvación. Moisés (Éxo. 32:32), Pedro (1 Ped. 5:1), Pablo (2 Tim. 4:7, 8), los cristianos de Éfeso (Efe. 2:8) y los creyentes de Colosas (Col. 1:12-14) tenían esta certeza.
¿De qué manera podemos, sin embargo, estar protegidos para no tomar esta seguridad y transformarla en presunción? Ver Mat. 10:22; 1 Cor. 9:27; Apoc. 3:11. ______________________________________________________________
Algunas personas han tomado esta “confianza” en la salvación y la transformaron en una “garantía incondicional”, la idea de que “una vez salvo, siempre salvo”. Si esto fuera cierto, ¿qué nos detendría de olvidarnos completamente de Dios y vivir una vida inmoral y sin ética, la que de acuerdo con la Biblia nos impediría entrar en el cielo (Gál. 5:21; Apoc. 21:8)? Después de todo, ya es difícil mantenernos puros, aun sabiendo que podemos apartarnos de Dios. ¡Imagínate cómo sería si pensáramos que no importa nada la manera en que vivimos!
La Biblia enseña que hay seguridad de salvación, pero esta certeza se puede perder por nuestras propias elecciones. Necesitamos aferrarnos a la corona de la vida manteniéndonos rendidos cada día al Señor en obediencia, en arrepentimiento y fe. Siempre debemos velar y orar, porque Satanás está buscando a quién devorar (1 Ped. 5:8). Y si sus víctimas no somos nosotros, ¿a quién buscaría?
Mírate bien de cerca (sabemos que es doloroso). ¿Estás luchando con la seguridad de tu salvación? Si es así, ¿no será por causa de las cosas que estás haciendo? Si es así, entonces primero debes reclamar el perdón que ya ganó Cristo para ti, y luego reclamar el poder para vencer que él te promete. ¿Qué te retiene sino tus propias elecciones?
September 01, 2009 10:31 AM PDT
En 1 Juan 5:14 está la palabra confianza, que también significa seguridad, valentía o, en otros contextos, denuedo (Hech. 4:29, 31) y claridad (Juan 16:25, 29).
De acuerdo con Hebreos 4:16 y 10:19, los cristianos pueden acercarse al Trono de Dios con confianza. ¿Por qué? Primero, porque Jesús derramó su sangre por ellos en la cruz. Y segundo, porque Jesús ha ascendido al cielo para servir allí como Sumo Sacerdote en favor de ellos. Juan usa el mismo término en 1 Juan 4:17 al hablar de “confianza” en el día del Juicio. Los cristianos no tienen temor del Juicio. Ellos dependen de lo que Jesús ha hecho por ellos. Su confianza no está en ellos mismos, o en lo que ellos hicieron o pudieran hacer alguna vez. Esta confianza descansa, en cambio, totalmente en Jesús.
Otra manera en que Juan expresa esta idea de confianza es por el uso repetido de la frase “sabemos”, al final de 1 Juan. Mientras esta frase se encuentra a lo largo de la carta solo dos veces (1 Juan 3:2, 14), aparece cinco veces en la conclusión de la epístola, y adicionalmente enfatiza el tema de la “confianza”.
De acuerdo con los siguientes textos, ¿en qué podemos tener confianza? 1 Juan 5:13 ___________________________________________________ 1 Juan 5:15 ___________________________________________________ 1 Juan 5:18 ___________________________________________________ 1 Juan 5:19 ___________________________________________________ 1 Juan 5:20 ___________________________________________________
En 1 Juan 5:13, el apóstol dice para que sepáis y habla acerca de la certeza de la salvación. Desde 1 Juan 5:15 en adelante, él usa sabemos. En 1 Juan 5:15, él enfatiza que nuestras oraciones son escuchadas. Podemos tener confianza. En 1 Juan 5:18, sabemos es seguida por la promesa de la protección divina. En 1 Juan 5:19, el mismo verbo sabemos introduce el maravilloso concepto de pertenecer a Dios, y en 1 Juan 5:20 enfatiza que sabemos que Jesús ha venido y, por lo tanto, por medio de Jesús, conocemos a Dios y estamos en él. Por ello, los cristianos tienen confianza con respecto a su relación con Dios, su vida de oración, su situación presente y su destino eterno.
¿Cuántas veces te has chasqueado contigo mismo en el último mes, la última semana o el último día? Podríamos decir: “Guarda un registro de esos chascos”, pero eso podría ser demasiado desanimador. ¿De qué manera la realidad de tus propias debilidades te hace sentir la necesidad de asegurarte que tu confianza se apoye en Jesús y no en ti mismo?
September 01, 2009 10:17 AM PDT
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Juan 3:36; Hechos 4:29; 1 Corintios 9:27; Hebreos 4:16; 1 Juan 5:13-21; Apocalipsis 12:9.
PARA MEMORIZAR: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye” (1 Juan 5:14).
BENJAMÍN FRANKLIN DIJO EN CIERTA OCASIÓN que hay solo dos cosas seguras en esta vida: la muerte y los impuestos. Hay una tercera cosa que es segura también: ¡La vida está llena de inseguridad!
No sabemos cuán seguro es nuestro empleo. Nada garantiza que estemos protegidos de enfermedades, de terrorismo, de guerras y de desastres naturales. No tenemos garantía de que cuando nos vamos a la cama nos despertaremos al día siguiente.
Afrontando esto, hacemos lo mejor que podemos para protegernos de estas dificultades; no obstante, al fin, nuestros mejores esfuerzos no nos pueden garantizar nada.
Pero ¿qué diremos acerca de Dios? ¿Y de las promesas de Dios para nosotros? ¿No son ellas seguras? ¿Cómo podemos vivir sin confianza y seguridad en lo que respecta a Dios? Nuestra relación con Dios y el vivir con él para siempre son más importantes que cualquier otra cosa. ¿Qué tiene Juan para decirnos acerca de esto, que es lo más importante en nuestras vidas?
UN VISTAZO A LA SEMANA: ¿En qué podemos tener confianza? ¿Qué hacer para no transformar nuestra confianza en presunción? ¿Qué confianza podemos tener de que nuestras oraciones puedan ser respondidas? ¿Qué protección contra Satanás se nos ofrece? ¿Cómo podemos llegar al conocimiento de Dios?
August 25, 2009 11:34 PM PDT
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee Mateo 16:13 al 17 y Juan 12:37 al 46.
“‘En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres’ (Juan 1:4). No se especifica aquí la vida física, sino la inmortalidad, la vida que es exclusivamente la propiedad de Dios. El Verbo, que estaba con Dios y que era Dios, tenía esta vida. La vida física es algo que recibe cada individuo. No es eterna ni inmortal, pues la toma de nuevo Dios, el Dador de la vida. El hombre no tiene dominio sobre su vida. Pero la vida de Cristo no era prestada. Nadie podía quitársela. ‘Yo de mí mismo la pongo’ (Juan 10:18), dijo él. En él estaba la vida, original, no prestada, no derivada. Esa vida no es inherente en el hombre. Puede poseerla solamente mediante Cristo. No puede ganarla; le es dada como un don gratuito si cree en Cristo como su Salvador personal. ‘Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado’ (Juan 17:3). Esta es la fuente de vida abierta para el mundo” (MS 1:348, 349).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR: 1. En la clase, repasen las respuestas que dieron a la pregunta final del martes. ¿De qué modo puedes obtener fuerzas y ánimo de las respuestas que da cada uno?
2. Juan habla acerca de los testigos que se nos han dado con respecto a Jesús. ¿Qué diremos de los testimonios que nosotros mismos presentamos al mundo? Si alguien hubiera visto cada aspecto de tu vida durante las últimas 24 horas, ¿qué clase de testimonio le habrías presentado? Si hubieses sabido que alguien te estaría mirando, ¿qué habrías hecho en forma diferente? Después de dar tu respuesta, pregúntate: ¿Por qué lo hubiera hecho en forma diferente? También, ¿no sabes que Alguien te mira, de todos modos?
3. Muy bien, tienes la promesa de la vida eterna. Pero ¿qué significa eso? ¿Cómo debiera impactar en la forma en que vives aquí y ahora? ¿Qué haces en forma diferente ahora, sabiendo que tienes esta promesa?
4. Repasa la cita de Elena de White que se presentó más arriba. ¿Qué se destaca en forma especial para ti, y te habla en forma especial? ¿Qué esperanza y ánimo puedes obtener de ella?
5. Con tanto en juego, la vida eterna o la destrucción eterna, ¿por qué todavía es tan fácil encontrarnos enredados en las cosas del mundo, cosas que sabemos que no pueden satisfacernos y que no pueden durar ni darnos vida eterna? ¿Cuál es el secreto de ser capaces de romper las ataduras del mundo sobre nosotros? ¿Cómo puedes ayudar a alguien que realmente quiere ser cristiano, que quiere estas promesas para sí mismo y, sin embargo, parece no poder romper con el mundo?
August 25, 2009 11:30 PM PDT
Dios ha provisto un don maravilloso a la humanidad. Este don es la vida eterna (1 Juan 5:11, 12). Sin embargo, está disponible solamente en Jesucristo. ¿Cómo podemos recibir este don? Aceptando el testimonio de Dios acerca de su Hijo; es decir, por creer en Jesús y por aceptarlo.
¿Qué enseña el apóstol Juan, en su Evangelio, acerca de la vida eterna? Juan 3:16 ___________________________________________________ Juan 3:36 ___________________________________________________ Juan 5:24 ___________________________________________________ Juan 6:54 ___________________________________________________
El análisis que hace Juan sobre la fe en Jesús, y quién es Jesús y por qué podemos aceptar el testimonio de Dios no es un ejercicio académico. Tiene una clara meta práctica; es decir, encontrar la vida eterna en el Hijo de Dios. Los adversarios de Juan –que cuestionaban la verdadera divinidad de Cristo, o que ponían en duda la verdadera humanidad de Cristo o que querían separar lo divino de lo humano– tenían un concepto diferente de Jesús y no creían en él en el sentido bíblico. Por cuanto ellos no tenían al Jesús de las Escrituras, no tenían vida eterna. Aun si hubieran alegado tener vida eterna, aun si hubieran tenido un conocimiento superior y un buen sentimiento acerca de poseer la vida eterna, sus pretensiones no serían verdaderas.
La vida eterna solo es posible por medio de Jesucristo. ¿Cuáles son las implicaciones de esta afirmación? 1 Juan 5:11, 12. ______________________________________________________________
Juan afirma claramente que los que no tienen al Hijo de Dios no tienen la vida, mientras que los que tienen a Jesús tienen vida eterna. Estas son palabras muy fuertes, llenas de tremendas implicaciones increíbles para toda la raza humana. No es extraño que los problemas de la salvación sean tan importantes. Ellos son, literalmente, una cuestión no solo de vida y muerte, sino de vida eterna y de muerte eterna. Esto es lo más serio que puede haber.
¿Qué diremos de personas que nunca tuvieron la oportunidad de escuchar el evangelio presentado de una manera clara? ¿Están todos ellos automáticamente perdidos? Al pensar en tu respuesta, no te olvides de tomar en cuenta el amor universal de Dios por toda la humanidad. ¿Cómo puedes aprender a confiar mejor en el Señor acerca de esta pregunta tan difícil?
August 25, 2009 11:26 PM PDT
En algunas versiones de la Biblia aparecen estas palabras formando parte de estos textos: “[...] en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno”. “Y tres son los que dan testimonio en la tierra” (1 Juan 5:7, 8). El único problema es que estas palabras son una adición posterior, que no se encuentra en los manuscritos más antiguos que tenemos.
Entre los eruditos bíblicos hay acuerdo con respecto a que esta declaración no es genuina y que ha sido añadida, probablemente para apoyar la doctrina de la Trinidad. Por supuesto, los textos bíblicos nunca deberían ser alterados ni cambiados, por muchas razones (Apoc. 22:18); una de las más importantes es que la gente podría comenzar a tener dudas acerca de la confiabilidad de las Escrituras como un todo, y comenzar a desconfiar de la Palabra de Dios.
El hecho es que, aun sin estas palabras, la doctrina de la Trinidad está firmemente establecida en los escritos juaninos. Aunque los autores del Nuevo Testamento creen que Dios es uno, ellos presentan a Jesús y al Espíritu Santo como Dios. El concepto de la Trinidad es vital para conciliar la unicidad de Dios con la divinidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Juan tiene afirmaciones muy sólidas acerca de la divinidad de Jesús. ¿Qué se enseña acerca de Jesucristo en los textos siguientes? Juan 1:1-3, 14 _________________________________________________ Juan 8:58, 59 _________________________________________________ Juan 10:30, 31 ________________________________________________ Juan 20:28 ___________________________________________________ 1 Juan 2:23 ___________________________________________________ 1 Juan 5:20 ___________________________________________________
Aunque no hay dudas acerca de la divinidad de Jesús tal como la establecen estos textos (y muchos otros), el pasaje que estamos estudiando esta semana no trata de establecer la doctrina de la Trinidad. Ese no era el punto en discusión. En cambio, este es un pasaje acerca de la fe en Jesús como el Hijo de Dios y el testimonio dado al mundo acerca de él.
Recordando la divinidad de Jesús, vuelve atrás, a las escenas finales de su vida, hasta la cruz. Al hacerlo, recuerda que esta Persona era también el Dios Creador. Medita en las implicaciones de estas verdades. ¿Por qué esta realidad debería cambiar nuestras vidas?
August 25, 2009 11:22 PM PDT
El primer y el segundo testigos de la cualidad divina de Jesús como el Hijo son el agua y la sangre. El tercer testimonio es el Espíritu Santo (1 Juan 5:6, 8). De acuerdo con el Evangelio de Juan, Jesús había anunciado que el Espíritu Santo testificaría acerca de él (Juan 15:26).
¿Por qué se necesitan estos testigos? Dos o tres testigos se requerían en el Antiguo Testamento para confirmar un asunto (Deut. 19:15). Juan, aparentemente, quiere que quede claro que el caso de Jesús tiene un fundamento sólido. Él quiere mostrar que tenemos buenas razones para creer.
¿Qué nos está indicando Juan en 1 Juan 5:9 y 10? ¿Qué quiere que creamos? ______________________________________________________________
Para Juan, la idea de testigos o de diversos testimonios acerca de Jesús es muy importante. En su Evangelio, él menciona varios otros: el testimonio de Juan el Bautista (Juan 1:6, 7), el testimonio de Jesús mismo (Juan 3:32), el testimonio de la mujer samaritana (Juan 4:39), el testimonio de las obras de Jesús (Juan 5:36), el testimonio de las Escrituras (vers. 39), el testimonio de Dios el Padre (Juan 8:18), el testimonio de la gente que observó la resurrección de Lázaro (Juan 12:17), el testimonio del Espíritu Santo (Juan 15:26) y el testimonio del apóstol Juan mismo (Juan 21:24). Esto es un respaldo impresionante. Juan quiere establecer que la creencia en Jesús descansa sobre testimonios poderosos.
El testimonio del Padre, en nuestro texto, ha sido comprendido en formas diferentes. Parece tener más sentido si lo conectamos con el triple testimonio mencionado en los versículos precedentes. Es decir, este testimonio triple es, básicamente, el testimonio de Dios.
Juan dice que, si estamos dispuestos a aceptar el testimonio de los seres humanos, ¿cuánto más deberíamos estar dispuestos a aceptar el testimonio de Dios mismo? De hecho, a menudo aceptamos lo que nos dice la gente, ya sea por escrito o por la televisión, aun si no tenemos una buena base para creer lo que escuchamos. ¿Cuánto más deberíamos aceptar el testimonio de Dios mismo y creer en Jesús como lo describe el Nuevo Testamento?
Dios es confiable y verdadero (1 Juan 5:20). Si no aceptamos el testimonio de Dios, afirmamos que Dios es mentiroso, una acusación realmente seria.
¿Cuáles son todas las razones que tienes para creer en Dios, en Jesús, en la esperanza que el mensaje adventista nos presenta? Repasa esas razones, anótalas, ora sobre ellas y tráelas a la clase para compartirlas con otros.
August 25, 2009 11:19 PM PDT
Después de haber señalado la importancia de tener fe en Jesús como el Mesías e Hijo de Dios, Juan sigue mostrando a sus oyentes quién fue este Hijo de Dios, y una de las cosas que dice acerca de Jesús es que él vino “mediante agua y sangre” (1 Juan 5:6).
¿Qué significa esto?
En 1 Juan, el agua se menciona solo en estos versículos para hoy. Sin embargo, aparece con bastante frecuencia en el Evangelio de Juan y también en el Apocalipsis. El agua que Juan menciona en 1 Juan 5:6 y 8 debe estar –de acuerdo con el pasaje– relacionada con Jesús en su primera venida, y debe ser uno de los tres elementos que testifican que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios.
La frase “agua y sangre” se usa, en Juan 19:34, en conexión con la muerte de Jesús, pero no parece ser el agua que Juan menciona en 1 Juan 5:6 al 8. Más bien, en el comienzo del Evangelio de Juan, el agua se asocia con el bautismo (Juan 1:26, 31, 33; 3:5, 23). Este parece ser el ambiente para 1 Juan. Jesús vino como el Señor encarnado y comenzó su ministerio público al ser bautizado con agua. Terminó su ministerio terrenal sobre la cruz, cuando derramó su sangre. Aparentemente, el agua apunta al bautismo de Jesús y la sangre a su muerte en la cruz (1 Juan 1:7).
El bautismo y la crucifixión, entonces, señalan quién era Jesús y qué debía lograr para nosotros. En ambos casos, las manifestaciones divinas y las reacciones humanas mostraron que, de hecho, él era el Hijo de Dios (Mat. 3:17; 27:50-54).
En estos versículos, Juan todavía está tratando con las falsas enseñanzas de los anticristos. Estos conceptos estaban impactando las mentes de los creyentes. Si Jesús no fue el Mesías ni el Hijo de Dios, el mensaje de los falsos maestros sería: La muerte expiatoria del Hijo de Dios no es necesaria para nuestra salvación. El Hijo de Dios no murió en la cruz en lugar de nosotros a fin de redimirnos. Tal concepto llevaría a una comprensión completamente diferente de la salvación y de la Deidad. La redención se obtendría por medio del conocimiento (gnosis), no por medio de la Cruz. Por eso, Juan quería que la gente supiera exactamente quién fue Jesús y qué había hecho por ella mediante su vida y su muerte. Él no quería que las personas fueran engañadas por estas falsas enseñanzas.
Agua y sangre. Piensa en estas dos imágenes, y cómo se aplican a Jesús. ¿De qué modos hemos de experimentar la realidad del agua y la sangre en nuestras propias vidas? En otras palabras, ¿qué significó para ti tu bautismo? ¿Qué te dice acerca de ti, y qué cambios se produjeron en tu vida? Lo mismo con la sangre: ¿Qué significa el concepto del derramamiento de la sangre, por lo menos, en términos de ser un cristiano? Ver Mat. 16:24, 25; Heb. 12:4.
August 25, 2009 11:13 PM PDT
“Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él” (1 Juan 5:1).
Después de haber estudiado la enseñanza de Juan acerca del amor fraternal, nos volvemos ahora al tema de la fe en Jesús como el Cristo/Mesías, el Hijo de Dios. De hecho, los dos temas, creencia y amor, se superponen en los primeros versículos del capítulo 5.
Juan quiere que sus oyentes crean en Jesús como el Cristo. Los que lo hacen, dice, son nacidos de Dios. Aman a Dios, se aman unos a otros y guardan los mandamientos. Los que creen en Jesús como el Hijo de Dios también vencen al mundo (1 Juan 5:1-5).
A lo largo de la historia, algunas personas han entendido la batalla que tienen que pelear los cristianos para vencer al mundo como alguna clase de conflicto militar literal. No obstante, eso está equivocado. En ninguna parte de las Escrituras se llama a los cristianos a salir como cruzados y obligar a otros a convertirse. En ninguna parte del Nuevo Testamento se iguala a una nación con el Reino de Dios y, como tal, que deba ser defendida o expandida por medio de la violencia. La batalla que tienen que pelear los cristianos es una batalla espiritual. En los escritos del apóstol Juan, la forma de vencer no es por el uso de la violencia y la fuerza física. La forma de vencer es por la fe, y la fe se muestra por la clase de vida que la persona vive.
En los siguientes textos, Juan está hablando acerca de conquistar y vencer. ¿Qué podemos aprender acerca de estas promesas por medio de los siguientes textos? Juan 16:33 ____________________________________________________ 1 Juan 4:4 ____________________________________________________ Apoc. 2:7, 11; 3:5, 21 ___________________________________________ Apoc. 12:11 ___________________________________________________
El conquistador por excelencia es Cristo Jesús. Por cuanto él ha ganado la victoria, sus seguidores también son capaces de vencer. Hasta cierto punto, ellos ya tienen la victoria, la victoria de él en favor de ellos. Los vencedores reciben promesas maravillosas de Dios: que ya no tenemos que ser esclavos del pecado (Rom. 6:1-6), sino que en Jesús, y por la vida nueva que tenemos en él, servimos al Señor, y no a Satanás, nuestro amo anterior.
¿En qué áreas de tu vida has experimentado la promesa de victoria y de vencer? ¿En qué áreas no has vencido, y por qué? ¿Cómo puedes tener la victoria que se te promete? ¿Qué te está reteniendo para no lograrla?
August 10, 2009 11:48 PM PDT
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee Romanos 8:12 al 17; Filipenses 2:14 al 16.
“Nadie se engañe a sí mismo creyendo que puede volverse santo mientras viole premeditadamente uno de los preceptos divinos. Un pecado cometido deliberadamente acalla la voz atestiguadora del Espíritu y separa al alma de Dios. ‘El pecado es transgresión de la ley’. Y ‘todo aquel que peca [transgrede la ley], no le ha visto, ni le ha conocido’ (1 Juan 3:6). Aunque San Juan habla mucho del amor en sus epístolas, no vacila en poner de manifiesto el verdadero carácter de esa clase de personas que pretenden ser santificadas y seguir transgrediendo la Ley de Dios. [...] Y la aserción de estar sin pecado constituye de por sí una prueba de que el que tal asevera dista mucho de ser santo” (CS 526).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR: 1. ¿Qué significa, en términos prácticos, ser “semejantes a Dios”? ¿De qué maneras podemos ser “semejantes a Dios” de un modo positivo, y de un modo negativo?
2. Algunas personas tienen temor de la idea de que son salvados solo por lo que Jesús hizo por nosotros. Dicen ellos: si nuestra salvación descansa en la justicia de Cristo y no en nuestra propia justicia, ¿qué ha de impedirnos continuar pecando? ¿Cómo responderías a esta preocupación?
3. Alguien, en cierta ocasión explicó su comprensión de la Cruz de esta manera: “Yo no uso la Cruz como una excusa por el pecado o algo para taparlo. Lo que la Cruz hace por mí es impedirme que renuncie a Dios cuando peco”. Analiza el razonamiento que hay detrás de este pensamiento.
4. Es virtualmente imposible no ser impactado por lo que sucede en la sociedad y la cultura en la que vives. En tu sociedad específica, ¿qué pecados se consideran realmente malos, que tal vez en otra cultura pueden no ser considerados tan malos, o no malos de ninguna manera? ¿Cuánto debemos permitir que la sociedad influya sobre nuestra comprensión de lo que es el pecado? ¿Qué pecados, que tu sociedad no considera malos, en la Biblia se condenan explícitamente?
5. Todos sabemos las promesas que se nos dan para obtener la victoria sobre el pecado. Al mismo tiempo, ¿bajo qué condiciones, si las hay, debería alguien que está luchando con un pecado, tal vez alguna clase de adicción, buscar ayuda y consejo profesional? ¿Qué le dices a la persona que piensa que los que buscan ayuda profesional están mostrando falta de fe en el poder de Dios?
August 10, 2009 11:46 PM PDT
¿Cómo se pueden conciliar 1 Juan 3:6, 8 y 9 con 1 Juan 1:6 al 2:1 y 2? ______________________________________________________________ En 1 Juan 3:6 y 9 se encuentran afirmaciones fuertes y que dejan perplejas a las personas, declarando que ninguno peca si vive en Jesús y si ha nacido de Dios. Esto suena muy absoluto. Los cristianos han luchado con estas declaraciones y han tratado de encontrar explicaciones. Después de todo, ¿qué verdadero cristiano no ha luchado con la realidad del pecado en su vida? Lo que –de cualquier modo– podemos suponer con seguridad es que el apóstol Juan no se contradice a sí mismo. En el capítulo 1 dice que la gente que pretende estar sin pecado se engaña a sí misma. En el capítulo 2 señala nuestra meta, que es no pecar, pero añade que, si lo hacemos, entonces tenemos un abogado ante el Padre, a Jesucristo. Los pasajes que estamos considerando deben ser comprendidos a la luz del análisis previo sobre el tema del pecado: los cristianos se mantienen lejos del pecado; pero, si pecan, confiesan sus malas acciones y aceptan el perdón divino. Los expositores han planteado diferentes intentos de resolver estos textos difíciles. Mencionaremos brevemente dos: 1. Juan describe el ideal en 1 Juan 3:6, 8 y 9, lo que también menciona en 1 Juan 2:1. La diferencia es que en 1 Juan 3 no agrega ningún calificativo. Una razón puede ser que Juan quiere que a sus oyentes y sus lectores les quede claro el problema del pecado. El pecado no puede ser tomado livianamente. Los seguidores de Cristo no pueden jugar con el pecado. 2. Los verbos pecar y hacer (pecado) se encuentran en tiempo presente, que a menudo señala una acción que continúa. El significado sería que los discípulos de Cristo no pueden pecar continuamente. Pueden caer en pecado aquí o allá, pero se han separado del pecado y no practican una vida de pecado. No están dominados por el pecado. La versión Reina-Valera Revisada de 1960 (al igual que otras versiones) sigue este concepto al traducir practicar el pecado, en los versículos 8 y 9. No importa qué interpretación se acepte, el capítulo 3 debe entenderse a la luz de los capítulos 1 y 2. Aunque el pecado es real, los cristianos no tienen otra alternativa que eliminar el pecado de sus vidas, no importa el costo. Bueno, tú eres un pecador. Nadie discutirá esto. La pregunta es: ¿cuánta sangre, sudor y lágrimas gastas en la batalla contra el pecado en tu vida? ¿De qué maneras tu respuesta ayuda a explicar tu estilo de vida?
August 10, 2009 11:43 PM PDT
¿Qué nos enseñan los siguientes textos acerca de Jesús y de lo que ocurrió en su primera venida? 1 Juan 1:2: 3:5, 8. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________ Jesús, en su primera venida, apareció en carne humana. Vino para resolver el problema del pecado, y vino para destruir las obras del diablo. Si es así, entonces los creyentes no pueden tener nada que ver con el pecado o con el que originó el pecado, el diablo. Al hacer causa común con el pecado, estamos haciendo causa común con Satanás, y estamos rechazando a Jesús. De acuerdo con 1 Juan 3:5, Jesús quita los pecados. Esta afirmación parece ser una alusión a Juan 1:29. ¿De qué modo Jesús logró realizar esta tarea? Heb. 9:26, 28; 1 Juan 2:2; 4:10; Apoc. 1:5, 6. ______________________________________________________________ ______________________________________________________________ En 1 Juan 3:5, no se nos dice directamente cómo Jesús quitó los pecados. Sin embargo, el contexto de 1 Juan y del Evangelio de Juan aclara muy bien que Jesús lo hizo al morir en la cruz. Mientras Hebreos dice claramente que Jesús quitó los pecados por su sacrificio propio, Apocalipsis nos enseña que Jesús nos liberó de nuestros pecados por su sangre. Mientras la primera parte de 1 Juan 3:5 puede señalar indirectamente a la Cruz, la segunda parte enfatiza la absoluta ausencia de pecado en Jesús, lo que era necesario para que su muerte en la cruz pudiera salvarnos. Los anticristos de 1 Juan pudieron no haber comprendido plenamente el verdadero valor de la Cruz y de la muerte sustitutiva en nuestro lugar. Cuán necio es esto, pues la muerte de Cristo en nuestro favor, en la cual él sufrió la penalidad por todos nuestros pecados, forma el fundamento del plan de salvación. La muerte de Cristo fue la única forma posible para que los seres humanos se salvaran y tuvieran la promesa de la vida eterna. Dejar de ver esto es no ver el centro de todo el evangelio. En tus propias luchas con el pecado, la culpa, el temor y la falta de certeza, ¿cómo responde la Cruz a todos estos desafíos que enfrentas? ¿Cómo puedes aprovechar mejor la esperanza y las promesas que tenemos mediante Jesús, no solo del perdón sino también del poder para vencer?
August 10, 2009 11:41 PM PDT
Las enseñanzas falsas que confrontó Juan en estas cartas pudieron haber enfatizado la bendición actual de la salvación, pero pudieron haber ignorado la importancia de vivir vidas puras. Los falsos maestros pudieron no haberse preocupado acerca del problema del pecado o sus consecuencias. Por lo tanto, Juan enfatiza que nuestro futuro depende de cómo vivimos ahora. Esto no tiene nada que ver con justificación por obras. Somos salvos solo por la gracia, pero nuestras vidas deben reflejar que somos salvados. Así que Juan, después de haber llamado a los cristianos a purificarse, sigue mostrando lo que esto significa.
¿Qué nos enseñan los siguientes textos acerca de la naturaleza del pecado? Éxo. 9:27; Sal. 36:3; 51:4; Isa. 1:2; Jer. 3:13; Mat. 7:23; Rom. 6:17, 20; 1 Juan 1:8; 3:4; 5:17.
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En las Escrituras, el pecado es descrito como errar al blanco, falsedad, violación deliberada de la norma de verdad divina, rebelión, maldad, de-sobediencia, transgresión, infracción, ilegalidad e injusticia.
En 1 Juan 3:4, el pecado es definido como “ilegalidad” (quebrantar la ley). Más tarde, en 1 Juan 3:11 al 20, Juan relata la historia de Caín, que asesinó a su hermano, un claro ejemplo de “ilegalidad”. Entonces, en los versículos 22 y 24 del mismo capítulo, se refiere a los Mandamientos y a la necesidad de guardarlos.
Además de las implicaciones legales del término, ilegalidad nos recuerda al “hombre de pecado” en 2 Tesalonicenses 2:3, el anticristo por excelencia, y el clímax de su actividad justo antes de la segunda venida de Cristo. Esta ilegalidad es exhibida por los anticristos en 1 Juan, quienes flagrantemente se rebelan contra Dios y se alinean con Satanás. En 1 Juan 3:4, se anima indirectamente a los miembros de la iglesia a renunciar a tal actitud y a todo pecado. Es una de las grandes ironías del mundo cristiano actual que muchos de los mismos predicadores que vociferan contra el pecado continúen pretendiendo que la Ley de Dios ha sido abolida porque ahora estamos bajo la gracia. ¡Qué horrible distorsión de todo lo que es la gracia!
¿Cuál es tu pecado “favorito”? Es decir, ¿a qué pecado consientes continuamente? ¿Cuáles son las formas en que te justificas en tu mente? ¿Cuánto menos grave parece este pecado con cada año que pasa? ¿Cuándo despertarás y te darás cuenta de que, tarde o temprano, a menos que pidas el poder de Dios para vencerlo, ese pecado te destruirá?
August 10, 2009 11:38 PM PDT
Primera de Juan 3:1 es una introducción a los pensamientos desarrollados en el resto del pasaje para esta semana, que se refiere a los resultados de esta relación de padres a hijos, incluyendo las responsabilidades subsecuentes. Como una consecuencia de su relación con Dios, los creyentes viven una vida pura, no bajo el dominio del pecado (vers. 3-10). Sin embargo, primero se enfatiza que lo veremos y seremos como él.
Siendo que sabemos de nuestra condición actual como hijos de Dios, también sabemos que el futuro será todavía más extraordinario, aun cuando todavía no podamos comprenderlo completamente. El saber que veremos al Señor y seremos como él debería llenarnos de gozo y confianza, y no de miedo y aprensión.
¿Cuál es la diferencia entre los deseos de Satanás y los de Eva de ser semejantes a Dios (Gén. 3:5; Isa. 14:14; Eze. 28:2) y la promesa de 1 Juan 3:2 de que seremos como él?
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Satanás quería ser como Dios en poder y pudo haber anhelado la adoración de todos los seres creados. Sin embargo, parece que él no estaba interesado en ser como Dios en carácter. Su deseo de ser como Dios en poder no profundizó su relación con Dios, sino que, por el contrario, la interrumpió y la arruinó.
Aunque los cristianos serán como Dios, no desean tomar el lugar de Dios. Quieren ser como él en amar a otros, en un servicio abnegado, en mostrar pureza de pensamiento y justicia de acción. Respetan la diferencia básica entre el Creador y las criaturas, y no quieren eliminarla. Para ellos, el aspecto en juego es el amor, no el poder. Como Jesús nos mostró, ser como Dios es darse a sí mismo totalmente y en forma abnegada para el bien de otros. Jesús vino para mostrarnos cómo es el Padre. “Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?” (Juan 14:9).
Piensa en el increíble contraste entre el carácter de Jesús y el carácter de Satanás. Satanás, un ser creado, buscó tener una posición más alta que la que tenía, pero por motivos puramente personales y egoístas, mientras que Jesús –el Creador– eligió despojarse (Fil. 2:7) por el bien de otros. ¿Cuál es tu tendencia natural, ser más como Cristo o más como Satanás? Si es esta última, ¿cómo puedes cambiar?
August 10, 2009 09:08 AM PDT
Lee 1 Juan 3:1. ¿Qué maravillosa promesa se encuentra aquí? ¿Qué acarrea esta promesa? ¿Qué esperanza debería darnos? Ver también Juan 1:12; 1 Juan 2:29; 3:9.
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En 1 Juan 3:1 se señala un nacimiento espiritual; Juan 1:12 enfatiza la fe en Cristo, por la cual llegamos a ser hijos de Dios. En 1 Juan 3:1 se enfatiza que los creyentes ya son hijos de Dios. Dios ha tomado la iniciativa de hacer esto en nuestro favor. El nuevo nacimiento es obra de Dios, no nuestra. No podemos producir nuestro propio nacimiento ni nuestra adopción como hijos de Dios. Además, no necesitamos preocuparnos acerca de nuestro estatus como hijos de Dios mientras mantengamos nuestra relación con él. Esta relación se describe como la de un padre con su hijo; de este modo, es muy estrecha. El padre ideal nos cuida, nos ama y daría su vida por nosotros.
Detente y medita sobre las implicaciones de la promesa de que somos hijos de Dios. Según los últimos cálculos, hay más de cuatrocientos mil millones de galaxias visibles en el universo, cada una de las cuales contiene miles de millones de estrellas. ¿Quién sabe cuántos planetas hay entre esas estrellas y cuántos estarán habitados por vida inteligente? Dado el tamaño del universo en contraste con nuestro planeta, mucho más en contraste con cada uno de nosotros individualmente, ¿cómo no estaremos asombrados de que Dios, que creó todo, nos ame y nos haya hecho sus hijos? ¡Qué perspectiva maravillosa debe darnos esto acerca de lo que significa nuestra vida! Qué esperanza, qué certeza, qué confianza debemos tener para el futuro, independientemente de las circunstancias difíciles que podamos afrontar ahora. Dios, el Creador de todo lo que existe, nos ama, nos cuida y nos llama sus hijos. La Nueva Versión Internacional de la Biblia traduce 1 Juan 3:1 en forma libre, pero capta su significado muy bien, cuando dice que el Padre derramó su gran amor sobre nosotros.
Medita en las implicaciones del concepto de que Dios no solo existe, sino también nos ama, se interesa por nosotros y aun murió por nosotros. ¿De qué modo esta realidad debería impactar la forma en que vivimos? ¿Por qué debería impactarla?
August 10, 2009 08:57 AM PDT
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA:
Génesis 3:5; Salmo 51:4; Isaías 1:2; Juan 1:12; Hebreos 9:26, 28; 1 Juan 3:1-10.
PARA MEMORIZAR:
“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él” (1 Juan 3:1).
UN CONVERSO NUEVO FUE A VISITAR al predicador y le dijo: “No importa cuánto oro, no importa cuánto me esfuerzo, sencillamente parece que no puedo ser fiel a mi Señor. Pienso que estoy perdiendo mi salvación”. El predicador le respondió: “¿Ve usted este perro aquí? Es mi perro. Él está adiestrado para estar en la casa; nunca nos da problemas; es obediente; es una verdadera delicia para mí. Allá en la cocina tengo un hijo, un hijo bebé. Él me hace líos, tira su comida por todas partes, ensucia sus ropas, es un revoltijo. Pero ¿quién me heredará? No será mi perro; mi hijo es el heredero. Usted es el heredero de Jesucristo porque él murió por usted”. Somos hijos de Dios y herederos de su Reino, no por medio de nuestra perfección sino por su gracia.
Esta semana consideraremos lo que incluye esta promesa.
UN VISTAZO A LA SEMANA:
¿Qué significa ser un “hijo de Dios”? ¿De qué maneras debemos querer ser “semejantes a Dios”? ¿Cómo define Juan el “pecado”? ¿Qué hizo Jesús acerca del pecado en su primera venida? ¿Cómo hemos de entender las palabras de Juan cuando dice que el que es nacido de Dios “no practica el pecado” (1 Juan 3:9)?
June 15, 2009 07:17 AM PDT
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Para un estudio adventista completo acerca de la naturaleza de la iglesia, ver Raoul Dederen, ed., Handbook of Seventh-day Adventist Theology, pp. 538-581. Ver también el capítulo 45 de El Deseado de todas las gentes, pp. 378-387.
“Jesús contestó a Pedro: ‘Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás; porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos’ [Mat. 16:17].
“La verdad que Pedro había confesado es el fundamento de la fe del creyente. Es lo que Cristo mismo ha declarado ser la vida eterna. Pero la posesión de este conocimiento no era motivo de engreimiento. No era por ninguna sabiduría o bondad propia de Pedro por lo que le había sido revelada esa verdad. Nunca puede la humanidad de por sí alcanzar un conocimiento de lo divino. ‘Es más alto que los cielos: ¿qué harás? Es más profundo que el infierno: ¿cómo lo conocerás?’ (Job 11:8). Solo el espíritu de adopción puede revelarnos las cosas profundas de Dios” (DTG 380).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. Ser miembro de la iglesia ¿es una condición necesaria para ser salvos? ¿O nos unimos a la iglesia por otras razones? Si es así, ¿cuáles son? ¿Qué grandes ventajas tenemos al ser parte de un cuerpo? Al mismo tiempo, ¿acerca de qué cosas debemos ser cuidadosos y vigilar?
2. Algunas personas dicen: “He dejado de ir a la iglesia. Cuando asistía, salía vacío. Cuando voy afuera, a la naturaleza, tengo una experiencia religiosa más profunda que cuando escucho un sermón que no es interesante”. ¿Qué le responderías a una de esas personas?
3. Medita más en las preguntas planteadas en la sección del miércoles con respecto a la diversidad étnica en nuestra iglesia. ¿Por qué deberían los cristianos ser los que más aceptan o aman a los otros, sin tomar en cuenta las diferencias étnicas? ¿Qué podríamos hacer que nos ayude a vivir mejor a la altura de lo que sabemos que el Señor quiere que hagamos con respecto al tema importante de la armonía racial y étnica?
Resumen:
La iglesia es una iniciativa divina. Es la iglesia de Dios, en vez de ser la iglesia nuestra. Somos miembros del cuerpo de Cristo –cada uno con su función específica–, pero siempre debemos recordar que él es la Cabeza. No se llama a la uniformidad, sino que debemos hacer todo lo que podamos para mantener la verdadera unidad en Cristo.
June 15, 2009 07:11 AM PDT
A menudo hablamos de nuestra iglesia. Tenemos muchas razones para estar orgullosos de nuestra iglesia. Por otro lado, nos damos cuenta de que nuestra iglesia no es perfecta. Hemos invertido en ella mucho de nosotros, de nuestros talentos, tiempo, energía y dinero, y tenemos buenas razones para tener un claro sentido de propiedad. Sin embargo, en último análisis la iglesia no es nuestra. Es de Dios. Y eso marca una diferencia decisiva.
¿Qué afirmó Cristo mismo en respuesta a la pregunta de a quién pertenece la iglesia? Mat. 16:18.
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Muchos han entendido mal la afirmación de Cristo acerca de la roca sobre la cual debía ser edificada la iglesia de Dios. Cuando se toma en consideración el contexto completo y todas las demás evidencias bíblicas, no hay base para sugerir que Pedro era la roca sobre la cual se fundaba la iglesia y que se transfería una autoridad especial de él a todos los futuros obispos de Roma. Cristo, el Hijo del Dios viviente (Mat. 16:16), es la Roca sobre la cual Dios fundó su iglesia.
Considera el significado de algunos otros símbolos usados para subrayar la misma verdad, es decir, que la iglesia está edificada sobre Jesucristo y que la iglesia es de él en vez de ser nuestra. Efe. 2:20; 4:15, 16; Apoc. 1:12-16, 20.
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Como tantos otros pasajes del libro del Apocalipsis, la descripción de Jesucristo en Apocalipsis 1:12 al 20 está llena de imágenes del Antiguo Testamento. Se presenta a Cristo como caminando en medio de siete candeleros, vestido como un sumo sacerdote. Nuestra mente automáticamente vuelve al símbolo del candelero en el antiguo Tabernáculo, que proclamaba la presencia de Dios entre su pueblo. Antes de que el libro del Apocalipsis entre en detalles acerca de “las cosas que deben suceder pronto” (1:1), se asegura que veamos todo desde la perspectiva correcta. Es la revelación de Jesucristo, el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, nuestro Sumo Sacerdote celestial, que no es una deidad distante y estática, sino aquel que camina en medio de su iglesia.
Si, en última instancia, la iglesia pertenece a Dios, ¿cuál es nuestro papel en ella? ¿No somos, entonces, mayordomos de ella? ¿Qué clase de responsabilidades pone esto sobre nosotros? ¿Cuán bien estás viviendo tu responsabilidad? ¿Qué puedes hacer mejor?
June 15, 2009 07:06 AM PDT
Muchos cristianos se esfuerzan por tener más unidad entre las muchas confesiones religiosas. Hablan del “escándalo” de la división y la falta de unidad, y nos recuerdan que Cristo repetidamente pidió que entre sus seguidores hubiera unidad. La unidad es también un tema clave para la Iglesia Adventista del Séptimo Día, que está amenazada por la fragmentación y la polarización desde adentro. Pero, la unidad que buscan los adventistas no se puede reducir solo a una unidad organizativa o a una uniformidad en estilos de adoración y de otras tradiciones. Debe ir mucho más profundamente.
¿Cuáles son las cualidades clave de una unidad verdaderamente cristiana? Juan 14:6; Efe. 4:3, 13.
Estar unidos a Cristo significa estar unidos a la verdad. Cristo se definió como la Verdad. Esto no quiere decir que no puede haber verdadera unidad entre personas que difieren con respecto a ciertos detalles teológicos o en la interpretación de ciertos pasajes. Pero, la verdadera unidad requiere un compromiso común con las Escrituras como la Palabra de Dios y con sus enseñanzas fundamentales, y un deseo común de practicar lo que la Palabra enseña. Sin embargo, no requiere que todos los miembros piensen exactamente del mismo modo y adoren exactamente de la misma manera. No anula la maravillosa diversidad cultural que enriquece tanto nuestra comunidad eclesiástica mundial.
¿De qué modo la descripción de la Nueva Jerusalén ilustra la rica diversidad que caracteriza al pueblo de Dios? Apoc. 21; 22:1-6; específicamente, 21:12-14, 19, 26; 22:2.
La Nueva Jerusalén se refiere a algo concreto y real que Dios crea para su pueblo, aun si la descripción es altamente simbólica. Lo que nos llama la atención cuando la leemos es el énfasis en la diversidad. No sorprende, pues, que los redimidos vendrán de “todo linaje y lengua y pueblo y nación” (Apoc. 5:9; comparar con Apoc. 7:9).
“En las ramas de una vid hay diversidad y, no obstante, en esta diversidad hay unidad. Cada rama está unida al tronco paterno. Cada rama obtiene su alimento de la misma fuente. Cuando somos ramas de la Vid verdadera, no habrá peleas entre nosotros, no habrá luchas por la supremacía, no habrá menosprecio los unos de los otros” –E. G. de White, General Conference Bulletin, 25 de abril de 1901.
Si ha de haber tanta diversidad en el cielo, ¿por qué hay contiendas étnicas en nuestras iglesias actuales? ¿Por qué tendemos a querer congregarnos con los que son de nuestra misma raza en oposición a los otros? ¿Qué clase de mensaje estamos dando al hacer esto?
June 15, 2009 06:55 AM PDT
Pertenecer al cuerpo de Cristo es un gran privilegio. Otra figura del lenguaje subraya esta gran verdad: todos somos parte de la familia de Dios. “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios” (1 Juan 3:1). Pero, los privilegios siempre van acompañados por responsabilidades.
¿Qué implica la figura de la iglesia como el cuerpo de Cristo y cada uno de nosotros como miembros de ese cuerpo, en lo que respecta a nuestras responsabilidades personales? Efe. 4:1-13.
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“Todos deben proceder como partes de un mecanismo bien ajustado, en el cual cada una depende de la otra, aun cuando su actividad es diferente. Y cada uno debe ocupar el lugar que se le asigne y hacer la obra que se le encomiende. Dios ruega a todos los miembros de su iglesia que reciban al Espíritu Santo, que se unan en comprensión fraternal y que vinculen sus intereses con amor” (MeM 284).
¿Cuáles son otras responsabilidades clave para todos los miembros de la iglesia? 1 Cor. 16:2; 1 Tes. 5:14, 17, 25; Heb. 10:25; 1 Ped. 3:15.
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Muchas personas viven en sociedades de consumo y, como resultado, tienden a traer esta mentalidad de consumidores a su iglesia. La primera pregunta a menudo es: ¿Qué hay en ella para mí? En vez de ¿Cómo puedo contribuir con mis talentos y mis dones? Cuando John F. Kennedy prestó juramento como presidente de los Estados Unidos de Norteamérica en 1961, pronunció estas palabras memorables: “No preguntes qué puede hacer tu país por ti, sino qué puedes hacer tú por tu país”. Estas palabras también se pueden aplicar a nuestra actitud hacia la iglesia. Aun cuando la iglesia puede y hace mucho por los que asisten a ella fielmente y se unen en sus muchas actividades, deberíamos primero de todo preguntarnos constantemente: ¿Cómo puedo servir mejor? ¿Cómo puedo animar a otros? ¿Cómo puedo ser un modelo para nuestros jóvenes? ¿Cómo puedo contribuir a hacer de mi iglesia local un hogar espiritual en el que muchos puedan encontrar la paz interior y el alimento que necesitan?
Hazte estas preguntas personalmente, y en forma honesta considera tus respuestas: ¿Cuál es mi motivo principal para asistir a la iglesia? ¿Qué puedo obtener de ella; qué puedo darle?
June 15, 2009 06:46 AM PDT
Laurence J. Peter, un escritor y educador estadounidense, en cierta ocasión declaró: “¡Ir a la iglesia no te hace un cristiano más que ir a un garaje te hace un automóvil!” Realmente, pertenecer a la iglesia de Cristo es más que tener el nombre anotado en los registros de la iglesia. Implica darse cuenta de lo que es la iglesia y de cuál es el lugar que uno tiene en ella.
En numerosos lugares, Pablo se refiere a los creyentes como santos (Efe. 1:1; Fil. 1:1; Col. 1:2). Esta palabra ha adquirido hoy un significado que no tenía en los tiempos bíblicos. Los santos no son personas perfectas; ciertamente no son personas que han sido declaradas “santas” después de un largo y complejo proceso eclesiástico mucho después de su muerte. “Para Pablo [y otros autores bíblicos], el término santo no tenía las connotaciones de los vitrales que tiene para nosotros. Un santo no era algún antiguo cristiano perfecto, que estaba por encima de la vida real, sino cualquier persona llamada y puesta aparte por Dios que llegaba a ser parte de la comunidad de la fe” –John C. Brunt, Romans, p. 42.
¿Qué lugar importante se les da a quienes pertenecen a la iglesia, el “cuerpo de Cristo”? ¿De qué modo cada “santo” debe relacionarse con otro? 1 Cor. 12:12-27.
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Un feligrés no debe ser reducido a una estadística. Cada miembro de la iglesia tiene un lugar especial y una contribución específica para hacer. Ninguno puede desaparecer sin causar por lo menos cierta disfunción en el cuerpo. Al mismo tiempo, ningún miembro puede pretender que su contribución es muy superior a la de ningún otro miembro. La metáfora del cuerpo con sus muchos miembros, en forma sublime, ilustra esta verdad. Algunas partes parecen más vitales que otras. El corazón, el cerebro, los pulmones y el estómago pueden parecer estar entre las partes más destacadas, pero el funcionamiento o el mal funcionamiento de alguna glándula menor a menudo es un asunto de vida o muerte.
¿De qué modo te ubicas en tu cuerpo local? ¿Estás contento con el papel que desempeñas? ¿Estás celoso del papel de alguna otra persona? ¿Eres un órgano muerto, sin vida? ¿O tal vez estás tratando de hacer más de lo que necesitas hacer? ¿De qué modo las palabras de Pablo te ayudan a comprender mejor cuál debería ser tu papel?
June 15, 2009 06:38 AM PDT
En Génesis 11 encontramos el registro de un experimento en la edificación de una comunidad que no recibió la aprobación de Dios. Cuando, después del Diluvio universal, los descendientes de los sobrevivientes originales decidieron unirse y construir una ciudad con una enorme torre en la parte sur de lo que ahora conocemos como Iraq, Dios estaba muy disgustado. Esto no era lo que Dios había querido. No obstante, en el capítulo siguiente –Génesis 12– la idea de construir una comunidad se encuentra otra vez en el foco, pero ahora en un sentido bien positivo. Dios le dijo a Abraham (que en ese tiempo todavía se llamaba Abram) que él quería formar un pueblo a quien él pudiera llamar suyo.
¿Cuál era la diferencia más importante entre la iniciativa de la comunidad que edificaba la Torre de Babel y el plan de Dios de hacer un pueblo de Abraham y su posteridad? Comparar Gén. 11:1-4 con Gén. 12:1-3.
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Desde la historia del llamado de Abraham en adelante, el Antiguo Testamento se centra en las experiencias del pueblo de Dios, sus fracasos y sus triunfos. El pueblo de Israel tenía la misión de hacer que el Dios del pacto fuera conocido por todas las demás naciones. Debían preparar el camino para la venida del Mesías. Sabemos que, como pueblo, Israel no cumplió su tarea. Cuando vino el Mesías, este fue rechazado y muerto como un criminal por ciertos líderes que deberían haberle dado la bienvenida a él como su Redentor. Al mismo tiempo, muchos israelitas permanecieron fieles al Señor y formaron el núcleo de lo que había de llegar a ser la iglesia cristiana.
Lee 1 Pedro 2:9 y 10. ¿Cuál es el mensaje que contiene para nosotros hoy?
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El pueblo de Dios en tiempos del Nuevo Testamento constaba de judíos y gentiles, de hombres y mujeres de toda nación, tribu y lengua. Como el Israel en los tiempos del Antiguo Testamento, tenían ahora la responsabilidad de enseñar a otros acerca de la gracia divina. Como el Israel de antaño, también los nuevos creyentes pertenecen a una comunidad especial.
¿Qué similitudes encuentras entre el antiguo Israel y la iglesia actual? ¿Qué lecciones deberías aprender de aquellos? ¿Qué equivocaciones deberías evitar?
June 15, 2009 06:32 AM PDT
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA:
Génesis 11:1-4; 12:1-3; 1 Corintios 12:12-27; Efesios 4:1-13; Apocalipsis 22:1-6.
PARA MEMORIZAR:
“Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular” (1 Cor. 12:27).
LOS SERES HUMANOS SON SOCIALES. Dios podría haber creado cien millones de seres humanos perfectos “separados” y que cada uno siguiera tras sus propias metas independientes. En cambio, él primero creó un varón y una mujer, y afirmó que no sería bueno que el hombre estuviera solo. La primera pareja debía complementarse mutuamente. Y debían multiplicarse y crear una comunidad de miembros de familia y, con el tiempo, unidades sociales mayores.
Una de las unidades sociales más importantes a la que la gente puede pertenecer es su iglesia. Desgraciadamente, muchas personas ya no reconocen los beneficios sociales de pertenecer a una iglesia. Por supuesto, la iglesia es más que un club para hombres y mujeres que casualmente comparten ciertos intereses. La iglesia es una comunidad de creyentes que comparten la experiencia máxima de la salvación y reconocen a Cristo como su Señor.
UN VISTAZO A LA SEMANA:
Creer y pertenecer están estrechamente vinculados. Dios quiere que seamos parte de una comunidad que él inició. Es un privilegio pertenecer a esa comunidad, pero eso también lleva consigo responsabilidades. Todos tenemos que hacer nuestra contribución singular para constituir el cuerpo de Cristo.
June 08, 2009 06:52 AM PDT
Hay una dimensión importante en las parábolas acerca de los talentos y de las minas que no debemos pasar por alto. En Mateo 25, “el señor” (vers. 19) se fue lejos y volvió después de mucho tiempo para ajustar cuentas con sus siervos. En Lucas 19, se nos dice que “un hombre noble” (vers. 12) se fue a un país lejano. En su lugar de destino lo hicieron rey, y luego volvió (vers. 15).
Jesús claramente se estaba refiriendo a sí mismo. Él quería que sus discípulos supieran que él se iba y que pasaría un buen tiempo antes de que regresara. Pero, cuando lo hiciera, pediría cuentas de lo que habían hecho con lo que les había dado.
¿Qué debería caracterizarnos mientras esperamos la segunda venida de Cristo? Mat. 24:42-46. ¿Qué significan estos versículos para nosotros en el sentido práctico de cómo vivir?
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Mientras esperamos, vivamos con un propósito. No es esperar en ociosidad sino como discípulos consagrados que son capaces mayordomos de todo lo que han recibido. “Debemos ser vigilantes y velar por la venida del Hijo del Hombre. También debemos ser diligentes. Se requiere de nosotros que obremos y esperemos; debemos unir las dos actitudes. Esto equilibrará el carácter cristiano, y lo hará simétrico y bien desarrollado. No debemos creer que nos toca descuidar todo lo demás y entregarnos a la meditación, el estudio o la oración, ni tampoco debemos rebosar apresuramiento y actividad, con descuido de la piedad personal. La espera, la vigilancia y el trabajo deben combinarse. ‘En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu sirviendo al Señor’ [Rom. 12:11]” (HAd 19).
Estamos esperando que el Dueño de todo regrese. Pronto vendrá y querrá saber lo que hemos hecho con nuestros dones, nuestro tiempo, nuestras fuerzas físicas y nuestros recursos materiales. El hecho de que viene para inspeccionar los resultados de nuestra mayordomía fiel no debería asustarnos de ningún modo. La acusación del siervo que enterró su talento y rehusó emplearlo en forma provechosa, porque el dueño era un “hombre duro” que quería cosechar donde no había sembrado, era totalmente falsa. Nota que los siervos que fueron mayordomos fieles no compartieron este concepto negativo. Todo el esfuerzo que habían puesto en administrar lo que les había dado valió la pena cuando escucharon que el dueño decía: “¡Ven a compartir la felicidad de tu señor!” (Mat. 25:21, NVI).
Si Jesús regresara la semana próxima, ¿qué piensas que te diría con respecto a lo que hiciste la semana anterior con las cosas que él te confió?
June 08, 2009 06:41 AM PDT
La mayordomía cristiana decididamente no se refiere solo al dinero. Pero, con el mismo énfasis, también se refiere al dinero. El dinero es una parte esencial de nuestras vidas y forma una parte central en la mayordomía.
Lee los siguientes textos: Lev. 27:30; Deut. 8:18; Sal. 50:12; Mal. 3:8-10; Mat. 6:31; 23:23. ¿Qué lecciones obtienes de ellos? Compara tus respuestas con lo que sigue más abajo.
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Hecho número uno: Todo comienza con Dios. Dios es el Dueño de todo. Y él nos da la fuerza para trabajar y ganarnos la vida. Los que dicen Todo es el resultado de mi trabajo duro se olvidan de una verdad fundamental, que es solo Dios quien los capacitó para ganar lo que obtuvieron.
Hecho número dos: Dios ocupa el primer lugar en todo lo que tenemos y hacemos, incluyendo nuestro uso del dinero. Antes de gastar cualquier parte de tu dinero, asegúrate que has puesto aparte tus diezmos y tus ofrendas. Luego emplea el resto responsablemente, siempre recordando que la mayordomía se extiende al uso de todo el dinero que se te ha confiado.
Hecho número tres: Dios espera que su pueblo le devuelva, por lo menos, el diez por ciento de sus ingresos. Esa era la regla en el Antiguo Testamento, y ese principio nunca ha sido eliminado. En los tiempos del Antiguo Testamento, los sacerdotes recibían los diezmos y los usaban para el sostén de los cultos del Santuario. De la misma manera, hoy nuestros diezmos son recibidos y usados para financiar la comisión evangélica mundial que Dios ha encomendado a su iglesia.
Hecho número cuatro: Cuanto más damos, tanto más somos bendecidos. Pruébalo, y verás por ti mismo la verdad de las palabras de que “más bienaventurado es dar que recibir” (Hech. 20:35).
Hay un antiguo dicho inglés que reza: “Que ponga su dinero donde está su boca”. La idea es que la gente puede hablar acerca de cuánto cree en algo, pero a menos que esté dispuesta a poner algo de dinero en ello, lo dicho no tiene significado. ¿De qué modo el acto de dar diezmos y ofrendas revela dónde está realmente tu corazón? ¿Qué revela tu forma de dar acerca de tu fe?
June 08, 2009 06:36 AM PDT
En el mundo secular, la mayor parte de la gente considera sus cuerpos como su propiedad personal. Tienen la última palabra sobre todo lo que sucede con su cuerpo. Esto no solo se aplica al inmenso número de mujeres que pretenden ser libres para decidir si tendrán un aborto o no, sino también a todos los que sienten que tienen derecho a perjudicar sus cuerpos por el uso de sustancias a menudo ilegales, o por comer grandes cantidades de comida chatarra o por tener relaciones sexuales siempre que quieran, con tantas parejas como deseen.
Lee 1 Corintios 6:19 y 20, y ora sobre el pasaje. ¿Qué nos enseñan estos versículos acerca de cómo usamos nuestros cuerpos? ¿En qué formas prácticas podemos aplicar estas palabras?
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El contexto inmediato indica que el apóstol Pablo está refiriéndose, específicamente, al abuso de nuestro cuerpo mediante la inmoralidad sexual. Desgraciadamente, esto es tan relevante hoy en muchas partes del mundo como lo era en la antigua Corinto, una ciudad conocida por sus perversidades.
Pero, la idea básica es que no deberíamos “pecar contra nuestro cuerpo”, porque no somos sus dueños. Primero, hemos sido creados por Dios por medio de Jesucristo. Él es nuestro Hacedor, y por lo tanto somos responsables ante él por todo lo que hacemos. Segundo, él es nuestro Redentor, aquel que nos compró “por precio”. La mayordomía de nuestros cuerpos implica también cuidar bien de nuestra salud. Esto tiene que ver no solo con lo que comemos sino también con la cantidad de descanso que tomamos y con mantenernos en buena forma por medio de un ejercicio adecuado. Y no puede haber dudas en cuanto a que no debemos usar sustancias que son adictivas o nos dañan de algún modo.
No obstante, otra vez, se necesita equilibrio. “La salud misma no debe ser una preocupación. Debiera ser una parte del esquema cristiano de vivir, y de funcionamiento más bien automático. Una preocupación excesiva por la salud puede ser una forma de idolatría que nos estorba para lograr una relación satisfactoria con Dios. La salud nos capacita para servir a Dios, pero no es un fin en sí misma” –Leo R. Van Dolson y J. Robert Spangler, Healthy, Happy, Holy, p. 43.
Considera cuidadosamente todos tus hábitos de salud, además de la dieta. ¿Qué necesitas mejorar? ¿Qué cambios puedes y debes hacer? ¿Qué te frena de hacer lo que sabes que es lo correcto?
June 08, 2009 06:29 AM PDT
Hay una abundancia de libros y de cursos sobre el tema de la administración del tiempo. Han ayudado a millones de personas a usar mejor su tiempo. Muchos cristianos harían bien en leer algunos de estos libros o asistir a un buen seminario. Pero hay aspectos del uso cristiano del tiempo que uno aprenderá solamente leyendo la Biblia y, en particular, estudiando la vida de Jesús.
¿Qué aprendemos de los evangelios acerca de cómo usaba Jesús el tiempo? ¿Cuáles son algunos elementos que deben ser notados, fuera de su agenda completa de predicar y sanar? ¿Qué otros pasajes pueden añadir más información?
Mat. 4:23 _____________________________________________________
Mar. 1:29-31 __________________________________________________
Luc. 4:16 _____________________________________________________
Juan 2:1-11 ___________________________________________________
Juan 12:2 _____________________________________________________
En el mundo estresante actual, el ejemplo de Jesús es tan refrescante como digno de ser imitado. Jesús trabajaba mucho y estaba completamente comprometido con su misión. Pero, se aseguraba de no perder las bendiciones del sábado. Los evangelios dejan muy en claro que él tenía tiempo para su Padre, para sus amigos, para relajarse y para tener una buena comida. Este tipo de manejo del tiempo (o más bien: mayordomía del tiempo) será una bendición para todos los que lo practiquen.
La Biblia no alaba a los trabajadores compulsivos, ni felicita a los que siempre hacen lo menos posible. Como siempre, debe haber un equilibrio en hacer las cosas que hay que hacer, mientras al mismo tiempo no nos consumimos emocional o físicamente. Dios tiene el primer derecho sobre nuestro tiempo. Manifestamos esto al guardar el sábado y al usar nuestro tiempo diario de oración y adoración. Nuestros amados también tienen derecho a una parte justa de nuestro tiempo. Entonces, hay tiempo para trabajar, para el descanso y para una cantidad de otras cosas. La iglesia también reclama una parte sustancial de nuestro tiempo. Pero, siempre debe haber un equilibrio fin de que no caigamos en una trampa o en otra.
¿Hacia dónde te inclinas: hacia no hacer lo suficiente o hacia hacer demasiado? ¿Cómo podemos vivir una vida más equilibrada con respecto a la mayordomía de nuestro tiempo? ¿Por qué es importante que lo hagas?
June 07, 2009 08:21 AM PDT
Si hubiera un premio para la explicación más clara de un concepto profundo y que abarca todo, Jesús fácilmente sería el ganador con su parábola de los talentos.
Lee Mateo 25:14 al 30. ¿Qué mensaje básico acerca de la mayordomía encuentras en estas palabras de Jesús?
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Realidad número uno: Todos tenemos talentos. Nota que, en la parábola, todos los siervos recibieron uno o más talentos. Ninguno quedó sin algún talento. Esta es la primera verdad que Jesús quería grabar en sus discípulos.
Realidad número dos: No todos tenemos el mismo número de talentos. Es un hecho de la vida que tendremos que aceptar. Algunas personas recibieron, de muchas maneras, más talentos que otras. Los que tienen varios talentos nunca debieran despreciar a los que tienen menos talentos. Lo que Jesús quería destacar es claro: la cantidad de nuestros talentos no es lo más importante; lo que importa es lo que hacemos con aquello que hemos recibido.
Realidad número tres: Algunos rehúsan usar sus talentos. Algunos nunca reconocen los talentos que tienen. Lamentablemente, ninguno les recordó sus dones. O se dieron cuenta de sus dones, pero, por diferentes razones, rehusaron invertir su energía en desarrollarlos.
Realidad número cuatro: No usar tus talentos es un asunto serio. El “siervo inútil” no tiene una segunda oportunidad. Es arrojado a “las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes” (Mat. 25:30); esa es la descripción simbólica de la nada total, es decir, de la muerte eterna. No usar lo que Dios nos ha confiado no solo nos perjudica en esta vida sino también pone en peligro nuestra vida eterna. Esto significa que el tema de ser mayordomos fieles no es algo que pertenece a la periferia de nuestra experiencia cristiana: es la característica vital del discipulado.
¿Cuáles son tus dones? Pero, más importante todavía, ¿qué estás haciendo con ellos? ¿Los estás usando para servirte solo a ti mismo y a tus deseos o los usas también en el servicio del Señor? ¿Por qué es tan importante esta pregunta?
June 07, 2009 07:47 AM PDT
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA:
Deuteronomio 8:18; Salmo 50:12; Mateo 24:46; 25:14-30; Lucas 4:16; 1 Corintios 6:19, 20.
PARA MEMORIZAR:
“Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado” (Mat. 25:29).
LA MAYORDOMÍA NO SE LIMITA al cuidado de los recursos financieros y a asegurarse que Dios reciba su diez por ciento. Aunque eso es ciertamente parte de ella, hay mucho más involucrado.
“El término mayordomo es mal comprendido y aun es extraño para nuestra sociedad. No tenemos ningún término en nuestro vocabulario moderno que tenga la riqueza de este término. Cuidador no capta la responsabilidad puesta en el mayordomo. Administrador parece inadecuado para describir la relación entre el dueño y el mayordomo. Custodio es un término demasiado pasivo. Agente pone hoy demasiado énfasis en el servicio de sí mismo. Embajador es demasiado político, y le falta el aspecto del servicio. Vigilante es demasiado administrativo, y no tiene el sentido personal. Guardián está demasiado estrechamente vinculado solamente con las responsabilidades paternales” –R. Scott Rodin, Stewards in the Kingdom, p. 27.
UN VISTAZO A LA SEMANA:
¿Cómo uso mis talentos, mi tiempo, mis recursos materiales, todas las cosas que Dios me ha dado como mayordomo? ¿De qué modo realmente vivo mis responsabilidades hacia mi Hacedor y Redentor? De esto se trata la mayordomía.
June 05, 2009 12:27 AM PDT
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Para comentarios sobre el llamado de los discípulos, lee en El Deseado de todas las gentes, el capítulo “Hemos hallado al Mesías”, pp. 106-117.
“No era suficiente que los discípulos de Jesús fuesen instruidos en cuanto a la naturaleza de su reino. Lo que necesitaban era un cambio de corazón que los pusiese en armonía con sus principios. Llamando a un niñito a sí, Jesús lo puso en medio de ellos; y luego, rodeándolo tiernamente con sus brazos, dijo: ‘De cierto os digo, que si no os volviereis, y fuereis como niños, no entraréis en el reino de los cielos’. La sencillez, el olvido de sí mismo y el amor confiado del niñito son los atributos que el Cielo aprecia. Son las características de la verdadera grandeza” (DTG 404).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. Como clase, repasen la pregunta acerca de lo que cuesta ser un verdadero seguidor de Cristo. Pide a los que están dispuestos a hablar que cuenten lo que les costó seguir al Señor. Pregúntales también por qué creen que valió la pena.
2. ¿Qué podemos hacer para ayudar a los nuevos creyentes que hay entre nosotros a llegar a ser mejores discípulos de Cristo? ¿Por qué ser un discípulo es mucho más que afirmar intelectualmente ciertas doctrinas, o aun más que creer que Jesús murió por tus pecados?
3. Somos llamados a ser discípulos de Jesús. Pero, en el ámbito humano, también tenemos modelos para imitar. ¿Es legítimo considerarnos también discípulos de un líder humano que respetamos y lo consideramos un modelo para nosotros? Si es así, ¿cómo podríamos hacer esto mientras al mismo tiempo no olvidamos a quién debemos nuestra lealtad suprema?
4. ¿Cómo podemos luchar contra el deseo humano pecaminoso de tener más exaltación propia, más adulación, más poder y prestigio? ¿Por qué estos deseos son tan contrarios a todo lo que significa ser un discípulo de Cristo?
Resumen:
Ser un discípulo de Cristo no es algo pequeño. Requiere mucha convicción y vigor, y una disposición a seguir al Señor, sin importar todo el sufrimiento que esto signifique. Ser un discípulo de Cristo significa vivir por fe, confiar en Dios aun en los momentos más duros. Significa estar dispuesto a morir al yo, y vivir para el bien de otros y para la gloria de Dios.
June 05, 2009 12:18 AM PDT
Ser un discípulo implica el reconocimiento de tener un maestro, una lealtad a alguien a quien estamos dispuestos a seguir y a servir. Nuestra relación con otros generalmente se expresa por la manera en que nos dirigimos a ellos.
¿Cuál fue uno de los títulos dados a Cristo por sus seguidores? Juan 20:28; 1 Cor. 16:22.
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El Nuevo Testamento usa una variedad de nombres para Jesús. Se lo llama el Hijo de Dios, pero también el Hijo del Hombre o el Mesías. Centenares de veces se hace referencia a Jesús como el Señor. Esta palabra, que inicialmente era bastante general en su aplicación, llegó a ser altamente significativa para los primeros cristianos. El emperador romano pretendía ser divino y quería que se dirigieran a él como el Señor. Confesar que Cristo era su Señor máximo en vez de que lo fuera el César romano no era sencillamente expresar una opinión. Literalmente podía ser un asunto de vida o muerte. Los que vivían en el Imperio Romano debían tener tan solo un kúrios [señor], y aplicar este título a cualquier persona que no fuera el emperador bien podía terminar en tortura y muerte.
Así que, se necesitaba fe y un discipulado consagrado para llamar “Señor” a Jesús. Pero hoy tampoco es cosa pequeña llamar a Jesús nuestro Señor y realmente decirlo con toda intención. Si él es nuestro Señor, él es el Soberano sobre nuestra vida entera, sobre todo lo que decimos y hacemos.
¿Cuál es el elemento clave que revela cuán genuinamente llamamos “Señor” a Jesús? Mat. 7:22, 23; Luc. 6:46.
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Una cosa es llamar a Jesús nuestro Señor y nuestro Dios, y profesar fe, amor y lealtad a él. Pero otra cosa es realmente vivirlo. Jesús fue claro: Nuestra fidelidad a él se manifestará por medio de nuestra obediencia a él y a sus mandatos. De hecho, la palabra para “maldad” en Mateo 7:23 significa “ilegalidad”. Sin dudas, un verdadero seguidor de Jesús, un verdadero discípulo, obedecerá sus mandamientos (Juan 14:15).
Trata de imaginarte cuán diferente sería nuestra iglesia si cada uno de los que profesan seguir a Cristo fuera verdaderamente un discípulo de Jesús. ¿Qué diferencias veríamos? Aunque no podemos cambiar a otros, ¿qué diferencia producirías si tu vida fuera de real conformidad con la voluntad de Jesús?
June 05, 2009 12:03 AM PDT
Jesús dijo a sus discípulos que, sin ninguna duda, seguirlo a él requeriría sacrificios. Fue totalmente franco con ellos con respecto a lo que debían esperar.
¿Qué prometió Jesús en cuanto a las recompensas a corto plazo que hay al seguirlo como discípulos? Lucas 9:57, 58; Juan 15:18-25. ¿Qué “promesa” específica le dio Jesús a Pedro? Juan 21:15-18. ¿Qué nos indica esto acerca del costo de seguir a Cristo?
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Los discípulos, excepto Judas, oportunamente llegaron a ser apóstoles. Desde los primeros capítulos del libro de los Hechos, es claro que estos hombres habían aprendido muchas lecciones. Habían estado con Jesús, y ahora, con el poder del Espíritu, eran capaces de tratar con la oposición y la persecución. Aunque no podemos estar completamente seguros de todos los detalles, hay buenas razones para creer las tradiciones del tiempo de la iglesia primitiva que dicen que todos los apóstoles, finalmente, sufrieron el martirio. Pareciera que todos sufrieron una muerte violenta, excepto Juan, pero su exilio en Patmos tampoco fue una vacación de lujo. Él también fue un “hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo” (Apoc. 1:9).
¿Qué aspecto del discipulado contrapesa todo el sufrimiento que pudiéramos tener al seguir a Cristo? Juan 10:10; Rom. 8:28-39.
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Los que siguen a Cristo afrontarán numerosos desafíos. Si se mantienen enfocados en su Maestro, serán capaces de sobrellevar todo lo que les suceda. Tendrán algo que es más precioso que las palabras. Dios les da paz, que es diferente de la clase de paz imperfecta y pasajera que el mundo ofrece (Juan 14:27). Es la paz que trasciende toda comprensión (Fil. 4:7). Esa paz es la característica de la vida abundante que Cristo da a sus discípulos (Juan 10:10). A pesar de todas las pruebas y las tentaciones, esta es la clase de vida que satisface en un nivel que está más allá del alcance de los que eligen vivir sin Cristo.
Aun más, los fieles seguidores de Cristo tienen la seguridad de la vida eterna, la seguridad de que cualquier cosa con la que luchen ahora no puede compararse con la promesa de la eternidad que los espera.
Lee Romanos 8:18. ¿Qué esperanza y consuelo puedes obtener para ti de esta promesa? ¿Por qué te dice que nunca, nunca, debes abandonar la lucha?
June 01, 2009 11:44 PM PDT
A la mayoría de nosotros nos gusta estar con gente importante. Encontrarnos con un jefe de Estado o un ministro del Gobierno u otra celebridad nos proporciona un tema de conversación muy codiciado. Conocer a alguien importante, o aun conocer a alguien que conozca a una persona importante, de alguna manera pareciera otorgarnos un halo de gloria. Parece natural desear trepar la escalera social en vez de permanecer en su base. Los discípulos de Jesús no fueron excepción a este rasgo humano desafortunado.
¿De qué modo algunos discípulos (y sus familiares) esperaban que seguir a Jesús fortalecería su condición social? ¿Cuál fue la respuesta de Jesús? Mat. 20:20-23; Mar. 10:35-41. ¿A qué te recuerda esta actitud? Isa. 14:12-14.
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En lugar de prometer a sus discípulos prosperidad material y posición social, Jesús los preparó para una realidad de tipo diferente: Seguirlo cuesta mucho.
Lee Marcos 8:31 al 38. ¿Qué te enseña este pasaje acerca del costo del discipulado?
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En su conocido libro The Cost of Discipleship, Dietrich Bonhoeffer, el joven teólogo alemán que fue martirizado por los nazis en 1945, enfatiza que la gracia divina no viene en forma barata. Y seguir a Cristo no es algo fácil de hacer. Inevitablemente involucra sufrimiento. Así como Cristo dijo que él debía “padecer mucho”, también debemos sufrirlo nosotros. Si queremos identificarnos con él en esta vida, tenemos también que hacerlo con sus sufrimientos y su muerte. “Sobrellevar la cruz no es una tragedia; es el sufrimiento que ocurre como fruto de una lealtad exclusiva a Jesucristo. Cuando sucede, no es por accidente, sino por necesidad. [...] Solo un hombre [...] totalmente comprometido en el discipulado puede experimentar el significado de la cruz. La cruz está allí, desde el mismo principio, solo necesita tomarla; no hay necesidad de que salga y busque una cruz para sí mismo, no hay necesidad de correr intencionalmente al sufrimiento. Jesús dijo que cada cristiano tiene su propia cruz que lo espera, una cruz destinada y designada por Dios” –Dietrich Bonhoeffer, The Cost of Discipleship, p. 98.
¿Cuál es la cruz que Dios te dio para llevar? ¿Qué te costó seguir a Cristo? Si tu respuesta es “Nada, realmente”, tal vez necesitas considerar más cuán de cerca sigues al Maestro.
June 01, 2009 05:37 PM PDT
Jesús no solo compartió conocimientos con sus discípulos, aunque debió haber sido un privilegio tremendo escuchar constantemente a Jesús cuando explicaba las Escrituras y respondía a las numerosas preguntas con que los líderes espirituales de sus días lo bombardeaban. Ellos notaron rápidamente lo que otros también percibían. Él enseñaba con una autoridad que sobrepasaba a la de los eruditos de sus días. Separaba las tradiciones muertas de los asuntos de la vida real, de los que se ocupa la Palabra de Dios. Sin embargo, había más cosas que los discípulos necesitaban aprender. También necesitaban aprender a hacer que su propia voluntad y sus deseos se sujetaran a la voluntad del Todopoderoso.
¿Qué principios del discipulado podemos encontrar en los siguientes textos? Mat. 4:19; 9:9; Mar. 8:34.
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“Sí, sígalo tanto en los buenos momentos como en los malos. Sígalo al amistarse con los más necesitados y desamparados. Sígalo al olvidarse de sí misma, y al abundar en actos de abnegación y sacrificio en beneficio de los demás; al no responder a la injuria con injuria; al manifestar amor y compasión por la raza caída. Él no consideró preciosa su vida: la dio por todos nosotros. Sígalo desde el humilde pesebre hasta la cruz. Él fue nuestro Ejemplo” (T 2:178).
¿De qué manera reaccionó Pedro cuando muchos seguidores abandonaron a Jesús? Juan 6:60-70.
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No todos los discípulos permanecieron con Jesús. Muchos se alejaron. Pedro habló en nombre de los discípulos cuando declararon su lealtad. Con la excepción de Judas, oportunamente demostraron ser seguidores fieles, aun cuando hubo momentos de graves dudas y desilusión cuando su Maestro fue tomado prisionero y ejecutado. Su experiencia nos da gran consuelo. Muchos de nosotros hemos tenido momentos en los que nuestra resolución de ser discípulos estaba en un punto muy bajo, pero, como en el caso de los apóstoles, esto no significa que no podemos sobreponernos a nuestra falla temporaria.
Si alguien te preguntara: “¿Cuán leal eres a Jesús?”, ¿cómo responderías, y por qué? ¿Qué evidencias externas darías de tu lealtad a él?
May 31, 2009 06:38 AM PDT
Lee Éxodo 18:13 al 27. ¿Qué principios de liderazgo se encuentran en estos versículos? ¿Qué podemos aprender de ellos acerca de los líderes y de los seguidores?
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Aunque toda la gente es fundamentalmente igual a los ojos de Dios, hay grandes diferencias en la manera en la que actúa. Algunos tienen el don del liderazgo. Nuestra sociedad, y cada organización dentro de ella, pronto se desmoronaría si no hubiera líderes. Aun en el cielo parece que hay una diferenciación en los roles: Hay, por ejemplo, ángeles y arcángeles. Cuando Dios llamó a su pueblo a salir de Egipto, él designó líderes. Cuando organizó un servicio para el Santuario, se aseguró que hubiera un liderazgo adecuado. Dios actuó mediante jueces, profetas, reyes, etc.
Pero los líderes son inútiles sin seguidores que estén dispuestos a aceptar su liderazgo. Específicamente, ellos necesitan un grupo de asociados próximos que estén dispuestos a aprender de su líder y a ayudarlo en la realización de las metas que él tiene.
Jesús llamó a doce discípulos. Lee Marcos 3:13 al 19 para ver una versión condensada de su selección de los doce hombres. ¿Qué otros ejemplos de maestros que se rodearon de discípulos encontramos en una historia del Evangelio? Ver Mar. 2:18.
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No había nada extraordinario en el hecho de que Jesús tenía un grupo de discípulos. Era costumbre que los maestros tuvieran un grupo de “aprendices”. Sin embargo, lo notable es la clase de hombres que Jesús escogió. Jesús vio el potencial de estos hombres, que la mayoría de nosotros no habría discernido. Lo que también es notable fue la disposición instantánea de ellos a dejar sus ocupaciones diarias y seguir a este carpintero de Nazaret. Aparentemente vieron algo extraordinario en este hombre que aun la mayoría de sus familiares no había descubierto todavía.
No obstante, debería notarse que, aunque los Doce constituyeron un grupo muy especial, hay muchos otros que en los evangelios se designan como discípulos.
En algunas sociedades tiende a existir una actitud contraria a los líderes; en contraste, en otras sociedades prácticamente siguen ciegamente a sus líderes. ¿Cuál es la tendencia en tu sociedad, y de qué maneras logras alcanzar un equilibrio adecuado?
May 30, 2009 07:51 AM PDT
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA:
Éxodo 18:13-27; Mateo 4:19; 9:9; Marcos 3:13-19; 8:31-38; Romanos 8:18.
PARA MEMORIZAR:
“En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos” (Juan 15:8).
ES IMPORTANTE QUE USEMOS nuestras capacidades intelectuales para captar tanto como sea humanamente posible de lo que Dios nos ha revelado. No obstante, el conocimiento perfecto de todas las doctrinas no es un requisito previo para la salvación. Sin embargo, se nos ordena que hagamos todas las cosas que se nos ha instruido hacer. Ser un discípulo es ser un aprendedor de todo lo que hizo el Maestro durante su vida, y un seguidor permanente de él.
¿Qué es un discípulo? El Diccionario bíblico adventista lo define, básicamente, como una “persona que, como alumno o adherente, sigue las enseñanzas de otra, especialmente las de un maestro público.[...] En el NT, el sustantivo [...] se relaciona con el verbo mantháno, ‘aprender’; de allí que signifique ‘aprendiz’, ‘alumno’, ‘adherente’” (DBA 334). Consideremos un poco más de cerca lo que significa ser un discípulo.
UN VISTAZO A LA SEMANA:
Un discípulo es un aprendedor durante toda la vida. Cuando Cristo nos llama, hemos de seguirlo, dondequiera que nos conduzca y no importa el sufrimiento que involucre, porque habrá sufrimiento aunque no fuera por otra razón que porque debe involucrar sacrificio. En términos humanos, las recompensas del discipulado parecerían más bien escasas. Pero, cuando se descubre la verdadera dimensión de la vida en Cristo, nos damos cuenta de que vale la pena el sufrimiento, no importa cuál sea el costo aquí y ahora.
May 29, 2009 02:22 AM PDT
Resumen:
Somos personas con un destino que se extiende mucho más allá de nuestra breve existencia en este mundo actual. Somos ciudadanos de un reino celestial. Este Reino es tanto presente como futuro. Ya está con nosotros, pero se manifestará plenamente en toda su gloria cuando Cristo regrese para llevarnos a casa. Entonces la vida eterna, en la presencia de Dios, será nuestra.
May 29, 2009 12:05 AM PDT
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Elena de White escribió mucho acerca del cielo y de nuestra entrada al Reino celestial. Los capítulos finales de El conflicto de los siglos son una descripción sublime de eso que será nuestro. Pero la compilación La historia de la redención también capta este tema en forma admirable. Considera los cuatro últimos capítulos, pp. 438-453.
“ ‘Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron’ ” (Apoc. 21:1). El fuego que consume a los malvados purifica la tierra. Todo rasgo de maldición desaparece. Ningún infierno eterno mostrará a los redimidos las terribles consecuencias del pecado. Solo queda un recuerdo: nuestro Redentor llevará siempre las marcas de su crucifixión. En su frente herida, sus manos y sus pies, se encuentran los únicos vestigios de la cruel obra que el pecado realizó” (HR 450).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. ¿Cómo tratamos el tema de la salvación con aquellos que nunca oyeron el nombre de Jesús? ¿De qué modo el hecho de que Jesús murió por los pecados de toda la humanidad, aun de aquellos que nunca escucharon de él, nos ayuda a confiar en que Dios no se ha olvidado de ellos tampoco?
2. La Biblia describe la muerte como un sueño, un estado de inconsciencia. ¿Cómo podemos explicar las experiencias “cercanas a la muerte”, en las que la gente pretende haber visto seres celestiales en luz incomparable, o a amigos y familiares ya muertos? ¿Cómo podemos ayudar a estas personas a darse cuenta de que lo que experimentaron puede no ser lo que ellos creen que fue? En otras palabras, ¿cómo podemos ayudarlas a darse cuenta de que lo que vieron no pudo ser lo que ellos creen que era, no importa cuán real les pareció a sus sentidos?
3. ¿De qué modo la gente ha abusado de la promesa de vida eterna de maneras que les permitió manipular a otros para su ganancia personal o política? ¿Cuáles son algunas maneras en que podemos ser culpables de hacer lo mismo, aunque sea en escala menos dramática?
Resumen:
Somos personas con un destino que se extiende mucho más allá de nuestra breve existencia en este mundo actual. Somos ciudadanos de un reino celestial. Este Reino es tanto presente como futuro. Ya está con nosotros, pero se manifestará plenamente en toda su gloria cuando Cristo regrese para llevarnos a casa. Entonces la vida eterna, en la presencia de Dios, será nuestra.
May 27, 2009 09:19 PM PDT
Tenemos razones para creer que sobre la Tierra Nueva podremos reconocer a quienes conocimos en esta vida. Nuestros cuerpos resucitados se parecerán a los del Salvador resucitado. Cuando él apareció a sus seguidores después de su resurrección, claramente fue reconocido por los que habían estado con él antes de su muerte. Qué gozo indecible será estar reunidos con los que perdimos por la muerte. Pero, la experiencia suprema será encontrarnos con el Señor del universo. Nuestros cantos serán una realidad: “Cara a cara allá en el cielo, he de ver a mi Jesús”. Qué privilegio será estar ante el Alfa y la Omega del universo.
¿Qué seguridad tenemos de que nos encontraremos con el Señor de señores? 1 Tes. 4:16, 17; Apoc. 21:22, 23.
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No podemos todavía imaginar qué será encontrarnos con nuestro Salvador. ¡Cuántas preguntas desearemos hacer! Las preguntas acerca de por qué, que tan a menudo estuvieron en nuestros labios, finalmente recibirán su respuesta definitiva. Por fin entenderemos por qué Dios permitió ciertas pruebas y tentaciones específicas en nuestra existencia terrenal. Nunca más dudaremos de la sabiduría y la bondad de Dios. Toda desconfianza será disipada al descubrir por qué Dios permitió que ciertas cosas ocurrieran. Y solo entonces nos daremos cuenta plenamente de cómo hemos sido protegidos de toda clase de peligros.
¿Cuál será un aspecto dominante de la vida eterna? Rom. 14:11; 1 Tim. 1:17; Apoc. 5:13.
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La vida eterna será cantar alabanzas eternas y adorar al Rey. ¿Por qué? Porque él es digno de nuestra adoración. “El hecho de que el Hacedor de todos los mundos, el Árbitro de todos los destinos, dejara su gloria y se humillase por amor al hombre despertará eternamente la admiración y la adoración del universo. Cuando las naciones de los salvos miren a su Redentor y vean la gloria eterna del Padre brillar en su rostro; cuando contemplen su trono, que es desde la eternidad hasta la eternidad, y sepan que su Reino no tendrá fin, entonces prorrumpirán en un cántico de júbilo: ‘¡Digno, digno es el Cordero que fue inmolado, y nos ha redimido para Dios con su propia preciosísima sangre!’” (CS 709, 710)
¿Cómo será encontrarnos cara a cara con Jesús? ¿Qué piensas que le dirás, y por qué? ¿Qué piensas que él te dirá?
May 27, 2009 05:33 AM PDT
¿Te has preguntado alguna vez cómo serán el cielo nuevo y la nueva tierra? ¿Nos reconoceremos unos a otros? ¿Tendremos una juventud eterna? ¿Qué haremos allá? ¿Tendremos nuestras propias ocupaciones? ¿O solo cantaremos alabanzas a Dios? ¿Cuánto recordaremos de nuestra existencia sobre la tierra? ¡No somos los primeros en hacernos estas preguntas!
¿Qué quisieron saber los saduceos acerca de la vida en el más allá? Mat. 22:23-28.
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¿Qué les contestó Jesús? Mat. 22:29, 30.
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La declaración de Jesús que se registra en Mateo 22 fue parte de una discusión con los saduceos. Estos eran un grupo de líderes judíos que negaban la posibilidad de una resurrección corporal. Es claro que no era la intención de Jesús darles una descripción detallada de las condiciones de la vida eterna. El contexto aclara que Jesús quería enfatizar que la muerte había sido conquistada. Él les señaló más allá de la realidad de la muerte y la resurrección. Los que mueren están seguros en la memoria de Dios, y él, por lo tanto, puede todavía llamarse el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. No obstante, las declaraciones de Jesús también indican claramente que, a pesar de toda continuidad, seremos resucitados con la identidad singular que teníamos en esta vida temporaria; pero también habrá mucha discontinuidad.
¿Cuáles son algunas de las cosas que ya no experimentaremos en la tierra hecha nueva? Apoc. 21:1, 4, 22-27; 22:5.
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A los que nos gusta tomar vacaciones a orillas del mar podremos estar chasqueados de que el mar “ya no existía más”. Sin embargo, para la gente que oyó estas palabras por primera vez, el mar era una amenaza. Israel nunca fue una nación navegante. Por buenas razones, temían las oscuras profundidades del océano. Y sabemos, por los evangelios, que aun cruzar el mar de Galilea podía ser una experiencia aterradora. Juan el Revelador nos cuenta que, en el nuevo mundo que Dios creará, todo lo que pudiera ser una amenaza para nosotros habrá sido eliminado y todo lo que pudiera representar un peligro para nosotros estará ausente. ¡Estaremos eternamente seguros!
Trata de imaginarte un mundo sin enfermedades, muerte, temor, pérdidas, un mundo en el que solo creceremos en conocimiento y amor. ¿Qué cosas aquí nos dan una sugerencia de cómo será allí? Permite que tu imaginación capte cómo será esa nueva existencia. ¿Qué estás esperando tú en forma especial?
May 26, 2009 03:44 AM PDT
Cuando aceptamos a Jesucristo como nuestro Salvador, entramos en una nueva clase de existencia. Aunque todavía estamos sujetos a los resultados del pecado –envejecimiento, enfermedad y el “sueño” temporario de la muerte–, ya tenemos, en un sentido muy real, la vida eterna. Es importante que nunca perdamos de vista este hecho vital. Hemos nacido de nuevo y tenemos una vida nueva “en Cristo”. Los que han declarado su lealtad a Cristo son “hijos” de Dios (1 Juan 3:2). “Han pasado”, declara Jesús, “de muerte a vida” (Juan 5:24). Han llegado a ser ciudadanos del Reino de Dios al incorporar los valores del Reino en su vida. Ahora tienen un Amo diferente y su foco, en última instancia, ya no son las cosas de este mundo, sino la Ciudad Eterna.
¿De qué modo expresó Jesús la realidad de la ciudadanía del Reino para sus seguidores aun en este mundo? Luc. 17:21; Juan 14:27.
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¿Qué confirmación de esta verdad encontramos en las palabras de Pablo? Rom. 14:17; Col. 1:10-14.
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Pero no se detiene allí. Lo que experimentamos de la realidad del Reino celestial mientras estamos aquí sobre la tierra es solo un anticipo de la “herencia” que vendrá. Esto nos hace desearla aún más. Cuando Jesús venga en su gloria, “todas las naciones” se reunirán delante de él (Mat. 25:32). “Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo” (vers. 34). ¡Ese es el momento que los hijos de Dios han estado esperando. Por fin estarán en casa!
“Mejor que toda la amistad del mundo es la amistad de los redimidos de Cristo. Mejor que un título de propiedad para el palacio más noble de la tierra es un título a las mansiones que nuestro Señor ha ido a preparar. Y mejores que todas las palabras de alabanza terrenal serán las palabras del Salvador a sus siervos fieles: ‘Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación el mundo’ (Mat. 25:34)” (PVGM 308).
Repasa los textos para hoy. ¿Cómo has experimentado la realidad de lo que se promete en ellos? ¿Qué elecciones estás haciendo que podrían impedirte gozar de lo que Cristo ofrece ahora mismo?
May 24, 2009 09:51 PM PDT
No todas las personas serán salvadas. Algunos estarán eternamente perdidos. Los seres humanos fueron creados con libre albedrío. Alguien una vez lo dijo de este modo: Hay solo dos clases de personas: los que dicen: “Señor, sea hecha tu voluntad”, y aquellos a quienes el Señor dice: “Tengo que respetar tu elección; ¡sea hecha tu voluntad!” Al fin, ninguno pidió nacer. Estamos aquí solo porque hemos sido creados sin nuestro consentimiento. Dios nos ofrece la esperanza de la vida eterna, si la escogemos. Si no lo hacemos, entonces volveremos a ser nada, que es desde donde salimos. Al fin, es nuestra propia elección.
Toda la humanidad espera uno de los dos destinos finales. ¿Cuáles son? Mat. 25:46; Juan 5:29; Apoc. 21:1-4, 8.
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El cielo es una realidad. Es un lugar. Es donde vive Dios junto con los otros miembros de la Deidad y una hueste de ángeles no caídos. También es donde viviremos si permanecemos del lado de Dios. Cuando Cristo regrese y ocurra la primera resurrección, los santos resucitados acompañarán al Señor al cielo, donde permanecerán por mil años (Apoc. 20:4-6). Después de mil años ocurrirá una serie de eventos, que culminarán con la creación de un “cielo nuevo” y una “tierra nueva” (Apoc. 21:1), donde vivirán para siempre los redimidos.
Pero el infierno también será una realidad. La creencia popular en un lugar donde los pecadores serán atormentados y quemarán durante toda la eternidad no tiene apoyo bíblico. Pero tampoco lo tiene la idea popular de que al fin todas las personas serán salvadas. Aquellos que rechazan las buenas nuevas de salvación y rehúsan ser obedientes a Dios serán juzgados y condenados, y afrontarán una muerte de la cual nunca habrá resurrección. Los que creen que toda la gente se salvará alegan que un Dios de amor no permitirá que ninguno se pierda la bienaventuranza eterna. Es cierto que Dios es, realmente, el amor personificado y quiere salvar a todos los hombres y las mujeres. Pero, trágicamente, no todas las personas quieren ser salvas. Cristo no podría haberlo dicho más claramente: “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación”, pero añade que “Los que hicieron lo malo, [saldrán] a resurrección de condenación” (Juan 5:24, 29).
Es nuestra elección. El cielo puede ser nuestro si elegimos creer en Dios y estamos dispuestos a ser discípulos de su Hijo, Jesucristo.
May 23, 2009 09:26 PM PDT
Es sorprendente cómo la idea de un alma inmortal –que puede separarse del cuerpo físico y que asciende al cielo al morir– ha llegado a ser tan dominante entre los cristianos. La mentira de Satanás en el Edén fue: “No moriréis” (Gén 3:4).
¿Qué nos enseñan los siguientes pasajes acerca de la verdadera naturaleza de la muerte?
1 Rey. 11:21 ___________________________________________________
Sal. 13:3 ______________________________________________________
Ecl. 9:5, 6 _____________________________________________________
1 Cor. 15:51 __________________________________________________
Cuando morimos, entramos en un estado de inconsciencia que la Biblia compara con el sueño. Sin saber lo que ocurre en el mundo, esperamos la mañana de la resurrección. Solo entonces la gran multitud de los redimidos entrará en el cielo para unirse a los pocos, tales como Enoc y Elías, que los han precedido. Pero no será una espera larga. Luego del momento en que cerramos los ojos en la muerte, lo siguiente que sabremos será que Cristo viene por segunda vez. En otras palabras, en lo que respecta a los que mueren en Cristo, no hará diferencia si murieron hace tres mil años o el día antes del regreso de Cristo. Cierran sus ojos en la muerte, y lo siguiente de lo que son conscientes es que Jesús regresa para llevarlos consigo. Para ellos, les parecerá instantáneo.
¿Cuál es la gloriosa verdad acerca de nuestra entrada futura en el ámbito celestial? Juan 14:1-3; 1 Tes. 4:13-18.
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“En el Nuevo Testamento, la esperanza bienaventurada nunca se concentra en la muerte individual, sino siempre en el regreso de Cristo, y en la resurrección y la traslación de los santos para encontrarse juntos con Cristo al mismo tiempo. Es en este futuro, y no en lo que sucede en la muerte, donde los santos pueden encontrar consuelo” –Norman Gulley, ¡Cristo viene!, p. 315.
¿Por qué la promesa del cielo es tan importante para nosotros? Si no hubiera cielo y esta vida fuera todo lo que existe, ¿qué esperanza habría para todos?
May 23, 2009 09:19 PM PDT
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA:
Eclesiastés 9:5, 6; Colosenses 1:10-14; 1 Tesalonicenses 4:13-18; Apocalipsis 21:1-4, 8.
PARA MEMORIZAR:
“En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo” (Juan 14:2, 3).
PARA MUCHOS, LA PALABRA CIELO ha perdido totalmente su significado, un concepto que pertenece al campo de los cuentos de hadas. Dicen ellos: Nos engañamos a nosotros mismos, si pensamos que hay alguna clase de vida más allá de la existencia terrenal. Algunos hasta llegan a decir que es totalmente erróneo decir a la gente que hay un cielo. Alegan que impide que la gente ponga todos sus esfuerzos en lo que podrían lograr aquí y ahora en la vida.
Aun muchos cristianos luchan con este concepto. No están seguros de que el cielo sea un lugar real. ¿No sería mejor que el cielo sea interpretado como un estado de la mente? Por otro lado, hay muchos que creen que en la muerte el alma es liberada y entra en el cielo para vivir con Dios. Están confiados de que su padre, su madre, su esposo, su esposa o su hijo –que los han precedido en la muerte– están ahora con Dios en el cielo y que unos pocos años los separan para reunirse con sus amados.
¿Cuál es la verdad en este tema importante?
UN VISTAZO A LA SEMANA:
¿Por qué la promesa del cielo es tan importante para nosotros? ¿Cómo será la vida allá? ¿Cómo podemos experimentar un anticipo de ello ahora? ¿Qué destino espera a aquellos cuyas elecciones los excluyan del cielo?
May 21, 2009 11:29 AM PDT
El sábado es el don de Dios para la humanidad. Es el antídoto perfecto para la inquietud y el estrés actual. Es una cantidad muy específica de tiempo en la semana, que Dios ha “hecho santa” para nosotros. Ese día puede ser, si lo enfocamos con la actitud correcta, una fuente de descanso físico y espiritual, y un tiempo de gran gozo. El ejemplo máximo de la verdadera observancia del sábado es Jesús, quien se refirió en forma muy significativa a sí mismo como el Señor del sábado.
Producido por UNIVOZ RADIO - http://www.univozradio.com
May 20, 2009 10:27 AM PDT
Lee los comentarios que hizo la señora de White acerca de cuando Dios dio la ley de los Diez Mandamientos, en Patriarcas y profetas, pp. 310-318, y sobre la historia de la observancia del sábado junto con los discípulos de Jesús, en El Deseado de todas las gentes, pp. 248-256.
Una rica fuente de información adicional es el artículo “The Sabbath in the New Testament”, en Kenneth A. Strand, ed. The Sabbath in Scripture and History, pp. 92-113.
Nota específicamente este pasaje: “En el informe de Marcos (cap. 2:27), Jesús planteó el tema del propósito del sábado. El sábado no era un fin en sí mismo. [...] Esta diseñado con el fin de ser una bendición para el hombre, un día de descanso físico, pero también un día dedicado a ejercicios espirituales. Los fariseos trataron el día como si el hombre hubiera sido creado para servir al sábado, en vez de que el sábado satisficiera las necesidades del hombre. El rabí Shim’on ben Menasya, alrededor del año 180 d.C., hizo una afirmación similar [a la declaración de Jesús]: ‘El sábado les fue dado a ustedes, pero ustedes no se han rendido al sábado’” (p. 96).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. En la clase, comparen las descripciones de cómo sería un sábado “perfecto”. ¿Qué pueden hacer para acercarse lo más posible a ese ideal?
2. A comienzos de esta semana se sugirió que algunas de las reglas y las restricciones que aplicamos al sábado están arraigadas más en la tradición que en la Palabra de Dios. Como clase, analicen cuáles podrían ser estas reglas humanas, frente a lo que dice la Biblia. ¿Cómo podemos determinar la diferencia?
3. Medita más en la idea que se expresa en la sección del jueves. ¿Cómo podemos mostrar mejor al mundo que el descanso especial del que gozamos en Jesús por medio del sábado revela la realidad de la gracia de Cristo en nuestras vidas? ¿Qué cosas podríamos haber hecho para dar a otros una impresión equivocada?
Resumen:
El sábado es el don de Dios para la humanidad. Es el antídoto perfecto para la inquietud y el estrés actuales. Es una cantidad muy específica de tiempo en la semana, que Dios ha “hecho santa” para nosotros. Ese día puede ser, si lo enfocamos con la actitud correcta, una fuente de descanso físico y espiritual, y un tiempo de gran gozo. El ejemplo máximo de la verdadera observancia del sábado es Jesús, quien se refirió en forma muy significativa a sí mismo como el Señor del sábado.
May 20, 2009 10:16 AM PDT
Como observadores del sábado, se nos acusa a menudo de tratar de ganar nuestro camino al cielo mediante la observancia del sábado. Escuchamos esto todo el tiempo. ¿Cómo deberíamos reaccionar?
Lee de nuevo el mandamiento del sábado en Éxodo 20. ¿Qué nos enseña que debemos hacer? Nos indica que debemos descansar: nuestros hijos, nuestras hijas, nuestros siervos, nuestros animales y aun los extranjeros entre nosotros. Todo tiene que ver con el descanso.
Ahora, una pregunta sencilla: ¿Cómo es que el Mandamiento dedicado al descanso, el Mandamiento que específicamente expresa reposo, el mandamiento que nos da una oportunidad especial para descansar, se ha convertido en el universal símbolo de obras del “Nuevo Pacto”? El único Mandamiento que, por su misma naturaleza, habla del descanso ha llegado a ser, para muchos que no lo comprenden correctamente, la metáfora de la salvación por obras. ¿Qué está mal en este cuadro?
De hecho, lejos de ser un símbolo de obras, el sábado es el símbolo bíblico eterno del descanso que el pueblo de Dios siempre ha tenido en Dios.
Lee Hebreos 4:9 al 11. ¿Cuál es el mensaje para nosotros aquí acerca del sábado?
Desde el mundo anterior a la caída de Adán y Eva en el Edén hasta el descanso del Nuevo Pacto que los seguidores de Dios tienen en la obra de redención de Cristo para ellos, el sábado es una manifestación, en tiempo real, del descanso que Cristo ofrece a todos. En Mateo 11:28 al 30, Jesús nos llama a descansar en él. Él nos dará reposo, y ese reposo encuentra una expresión en su universal día de sábado. Cualquiera puede decir que está descansando en Cristo: cualquiera puede decir que es salvado por gracia. Pero, la observancia del sábado es una expresión visible de ese descanso, una parábola viviente de lo que significa estar cubierto por su gracia. Nuestro descanso semanal de nuestras obras seculares y mundanas es como un símbolo de nuestro reposo en la obra completada de Jesús en nuestro favor.
Nuestra obediencia a este Mandamiento es una manera de decir: “Estamos tan seguros de nuestra salvación en Jesús, estamos tan firmes y seguros en lo que Cristo hizo por nosotros, que podemos –de una manera especial– descansar de cualquiera de nuestras obras, porque sabemos lo que Cristo ha realizado en favor de la humanidad por medio de su muerte y su resurrección”.
El sábado es una expresión y una manifestación muy real, muy expresiva y muy visible del descanso que tenemos en Jesús y lo que él hizo por nosotros. No tenemos que decirlo; pero podemos expresarlo de una manera real, una manera que aquellos que no guardan el sábado no pueden expresar.
May 20, 2009 09:46 AM PDT
Lee Isaías 58:12 al 14. ¿Qué principios podemos obtener de estos versículos, acerca de la observancia del sábado, que nos ayudarán a experimentar mejor las bendiciones que Dios tiene para nosotros, si recordamos adecuadamente el sábado?
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Es una realidad sumamente desafortunada: muchos adventistas no gozan verdaderamente del sábado de Dios. Algunos recuerdan con total frustración la forma en la que el sábado se guardaba en su hogar paterno. Aun en las instituciones adventistas, la observancia del sábado puede dejar mucho que desear. Las reglas y los reglamentos deberían asegurar que el sábado sea guardado “santo”. Algunas de estas reglas están basadas en principios bíblicos, pero otras, de hecho, tienen más que ver con la tradición y la cultura que con un “así dice Jehová”.
El sábado nunca debe ser un día principalmente asociado con prohibiciones y restricciones. Si estamos buscando un modelo para seguir, debemos dejarnos inspirar por el ejemplo de Jesús.
Considera cuidadosamente los siguientes pasajes y descubre cómo guardaba Jesús, nuestro Modelo máximo, el sábado como “santo”. Mar. 2:23-3:6; Luc. 4:16; 6:1-11.
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“La obra del cielo no cesa nunca, y los hombres no debieran nunca descansar de hacer bien. El sábado no está destinado a ser un período de inactividad inútil. La Ley prohíbe el trabajo secular en el día de reposo del Señor; debe cesar el trabajo con el cual nos ganamos la vida; ninguna labor que tenga por fin el placer mundanal o el provecho es lícita en ese día; sino que, como Dios abandonó su trabajo de creación y descansó el sábado, y lo bendijo, el hombre ha de dejar las ocupaciones de su vida diaria y consagrar esas horas sagradas al descanso sano, al culto y a las obras santas. La obra que hacía Cristo al sanar a los enfermos estaba en perfecta armonía con la Ley. Honraba el sábado” (DTG 177).
Trata de imaginar cómo sería un “sábado perfecto”. ¿Cómo lo observarías? ¿Qué tendrías a tu disposición que no podrías tener durante la semana de trabajo? Lleva tu descripción a la clase el sábado.
May 20, 2009 09:34 AM PDT
Cuando hablamos acerca del mandamiento del sábado, generalmente nos referimos a la versión que encontramos en Éxodo 20. Allí, el mandamiento está vinculado con la creación del mundo. Cada sábado nos recuerda que Dios es nuestro Creador y que somos sus criaturas, con todo lo que esta gloriosa verdad implica. Pero, en la versión de los Diez Mandamientos en el libro de Deuteronomio descubrimos un aspecto adicional. El sábado semanal también es una conmemoración de la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud egipcia y, por ello, por extensión, de toda clase de esclavitud de la cual la gracia de Dios ha liberado a la humanidad.
Lee Deuteronomio 5:12 al 15 cuidadosamente y compara el pasaje con Éxodo 20:8 al 12. ¿Qué añaden el uno al otro? ¿De qué modo se complementan? ¿Podría haber posiblemente otras cosas que deberíamos “recordar” en nuestra observancia del sábado? Si es así, ¿cuáles podrían ser?
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El sábado es una señal no solo de la Creación sino también de la Redención. Nos señala la salvación que tenemos en Jesús, quien no solo nos re-crea ahora (2 Cor. 5:17; Gál. 6:15) sino también nos ofrece la esperanza de una eternidad en un cielo nuevo y una tierra nueva (2 Ped. 3:13). De hecho, los judíos habían visto el sábado como un símbolo del “mundo por venir”; es decir, los cielos nuevos y la Tierra Nueva. Es un anticipo semanal de lo que tendremos por la eternidad y debería servir como un recordativo especial de lo que se nos ha dado en Jesús.
En un nivel más práctico, el sábado nos ayuda a librarnos de la esclavitud del reloj y del calendario. Muchos son, además, esclavos de las computadoras y los teléfonos móviles. Para muchas personas, ha llegado a ser increíblemente difícil separar el tiempo del trabajo del tiempo de ocio. Parece que la vida moderna demanda que siempre podamos ser alcanzados y siempre debemos estar listos para pasar a la modalidad de trabajo. El sábado es el antídoto perfecto para esta enfermedad, que amenaza a cada forma del reposo verdadero, tanto físico como espiritual.
“Guardar el sábado santo significa que podemos cesar de nuestra productividad y realizaciones durante un día de cada siete. Lo emocionante de esta práctica es que cambia nuestras actitudes para el resto de la semana. Nos libera de preocuparnos acerca de cuánto producimos los otros días. Además, cuando terminamos esa inútil carrera con el viento, podemos verdaderamente descansar y aprender a deleitarnos de maneras nuevas” –Marva J. Dawn, Keeping the Sabbath Wholly, p. 19.
May 20, 2009 09:23 AM PDT
La palabra santo aparece en la Biblia en una variedad de lugares. A veces se hace referencia a que las personas son santas, lo mismo que objetos y períodos de tiempo. El significado básico es “poner aparte para un uso específico”. Los sacerdotes eran personas santas porque habían sido apartados para el servicio del Santuario. Ellos usaban vasos e instrumentos santos, que fueron retirados del servicio secular para un propósito ritual específico. Una vez que habían sido apartados como santos, ya no estaban disponibles para el uso común, porque habían sido destinados a un propósito más elevado. Las actividades en tales días santos debían corresponder con el propósito que Dios había asignado a esos días.
Debemos “acordarnos” de guardar santo el sábado. ¿Somos nosotros o es Dios quien hace santo el día? ¿Qué diferencia produce esto? Gén. 2:3; Isa. 58:13.
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“El sábado es un testimonio poderoso de la soberanía de Dios. Solo él puede crear, y solo él puede hacer que algo sea santo. Por eso, los adventistas tienen una objeción muy fuerte al cambio del sábado al domingo como el día de descanso y adoración cristiano. Sin un mandato divino claro, ese cambio no es menos que una afrenta a Dios” –Richard Rice, The Reign of God, p. 403.
¿De qué modo el santo sábado semanal impacta a quienes eligen obedecer el mandato de observar el sábado, el día de tiempo santo, designado por Dios? Éxo. 31:12, 13.
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Guardar el sábado combina los aspectos interno y externo. Cuando nuestra observancia del sábado es solo una cuestión de conducta externa, de seguir una lista de reglas, hemos perdido de vista su verdadero significado. Pero, al mismo tiempo, nuestra observancia del sábado es visible para los demás. Les dice a otras personas que somos separados y diferentes. Es una señal de nuestra lealtad a nuestro Creador y Redentor.
Dios quiere que su pueblo sea “santo”; es decir, quiere personas que se hayan separado conscientemente de las cosas de este mundo. ¿De qué manera el guardar el sábado debería ayudarnos de una forma concreta a estar “separados” del mundo? ¿De qué modo la realidad de la proximidad del sábado, cada semana, debería servir como un recordativo para ti cuando afrontas tentaciones durante la semana, ya que se espera que seas una persona santa, un pueblo separado de las cosas que contaminan en el mundo?
May 20, 2009 08:54 AM PDT
Hay dos instituciones básicas para toda la humanidad desde la primera semana de la historia de la tierra: el matrimonio y el sábado. Son una parte intrínseca del programa divino para la felicidad humana. No resulta extraño que ambas, a lo largo de los siglos, hayan estado tanto bajo el ataque del Maligno. Dios sabía lo que la humanidad necesitaría y, por lo tanto, creó el tiempo con un ciclo perfecto de seis días “normales” más un día extraordinario: el sábado. Y, desde entonces, los que han respetado este ritmo instituido por Dios han sido bendecidos por él.
¿Por qué Dios mismo descansó el séptimo día después de la creación del mundo? Gén. 2:2, 3.
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¿Con qué término se refiere el profeta Ezequiel al sábado? ¿Qué piensas que significa? Eze. 20:12.
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“Después de descansar el séptimo día, Dios lo santificó; es decir, lo escogió y apartó como día de descanso para el hombre. Siguiendo el ejemplo del Creador, el hombre había de reposar durante este sagrado día para que, mientras contemplara los cielos y la tierra, pudiese reflexionar sobre la grandiosa obra de la creación de Dios; y para que, mientras mirara las evidencias de la sabiduría y la bondad de Dios, su corazón se llenara de amor y reverencia hacia su Creador. [...]
“Dios vio que el sábado era esencial para el hombre, aun en el paraíso. Necesitaba dejar a un lado sus propios intereses y actividades durante un día de cada siete para poder contemplar más de lleno las obras de Dios, y meditar en su poder y su bondad. Necesitaba el sábado para que le recordara más vivamente la existencia de Dios, y para que despertase su gratitud hacia él. Pues todo lo que disfrutaba y poseía procedía de la mano benéfica del Creador” (PP 28, 29).
¿Cuál es tu experiencia con el sábado? ¿Lo gozas? ¿Llegas a apreciar más profundamente a Dios al contemplar las maravillas de su creación? Si no, ¿qué cambios podrías hacer para ayudarte a tener una experiencia sabática más satisfactoria?
May 20, 2009 08:38 AM PDT
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA:
Génesis 2:2, 3; Deuteronomio 5:12-15; Isaías 58:12-14; Ezequiel 20:12; Hebreos 4:9-11.
PARA MEMORIZAR:
“También les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo. Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo” (Mar. 2:27, 28).
SI HAY ALGO RELEVANTE en la fe cristiana para la gente que vive a comienzos del siglo XXI es el sábado. Es el remedio que necesitan con urgencia millones de personas en las sociedades afligidas por el estrés, los problemas del corazón y la depresión. Ofrece una salida de las presiones incesantes de la vida moderna. Proporciona una posibilidad de recargar nuestras baterías agotadas y reenfocar las prioridades reales de la vida. El sábado nos dice que hay un tiempo en que debemos cerrar las puertas de nuestro hogar y de nuestra mente a la confusión y el ruido del mundo, y llegarnos a la presencia de aquel que nos hizo y que sabe lo que necesitamos.
“Si hay un mandamiento que necesita la gente moderna, tan apurada y ocupada, es el del sábado. Estamos tan ocupados tratando de darle sentido a nuestra vida y sirviéndonos a nosotros mismos que nos olvidamos de que Dios es el único que puede darle sentido a nuestra vida. Mostramos que ‘descansamos’ en él al reposar en su día” –Jon L. Dybdahl, Éxodo, p. 195.
UN VISTAZO A LA SEMANA:
¿Por qué es tan importante el sábado para nosotros? ¿Por qué Dios instituyó el sábado? ¿Qué es tiempo santo? ¿Quién o qué hace que el sábado sea santo? ¿Cómo podemos hacer de la observancia del sábado una experiencia deliciosa y significativa?
April 19, 2009 11:04 AM PDT
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
El famoso libro de Elena de White El camino a Cristo se concentra en nuestra vida en Cristo. Si, en el contexto de esta lección, uno tuviera que elegir un capítulo específico, podría ser el capítulo 8: “El secreto del crecimiento” (pp. 66-75). “La vida en Cristo es una vida de reposo. Puede no haber éxtasis de la sensibilidad, pero debe haber una confianza continua y apacible. Tu esperanza no está en ti; está en Cristo. Tu debilidad esta unida a su fuerza. Tu ignorancia, a su sabiduría; tu fragilidad, a su eterno poder. Así que, no debes mirarte a ti mismo, ni dejar que la mente se espacie en el yo. Mira a Cristo. Piensa en su amor, en su belleza y en la perfección de su carácter” (CC 70).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. Cuando las personas están severamente discapacitadas o con enfermedades terminales, con frecuencia se hacen la pregunta de si su vida todavía es de “calidad”. ¿Debería la calidad de la vida definirse principalmente en términos físicos o hay otros aspectos también importantes, o tal vez aun más esenciales? Además, ¿cómo influye sobre nuestra respuesta la forma en que comprendemos el origen de la vida?
2. Para muchas personas, la aparición del espectro de la muerte quita a la vida todo significado y propósito. Después de todo, si más temprano o más tarde todos moriremos y se olvidará todo recuerdo de nosotros, ¿qué sentido puede tener esta vida? ¿De qué modo respondió Jesús a esta pregunta y eliminó toda nuestra preocupación?
3. ¿Qué aspecto de tu cultura contemporánea le roba todo sentido a tu vida? Es decir, ¿qué clase de ideales y valores morales se promueven que reducen la vida a algo menos de lo que debería ser? ¿Cómo podemos nosotros, como cristianos adventistas, responder a estos desafíos?
4. ¿De qué manera pueden nuestro mensaje de salud y nuestros principios de una vida mejor participar en la promesa de una “vida abundante”? ¿Podríamos, sin quererlo, estar limitando el alcance de esta promesa?
Resumen:
Esta semana nos concentramos en la vida “abundante”, o “plena”, que se encuentra en Jesucristo. Es una vida vivida en forma responsable, que atiende nuestra vida física de la mejor manera posible. También es una vida de relaciones, pues Dios diseñó a los seres humanos para vivir en comunidad con otros. Pero, sobre todo, es una vida totalmente renovada en Jesús, una vida que será transformada por la gracia de Dios y que crecerá en ella.
April 19, 2009 11:03 AM PDT
En Juan 10:10 se registra la famosa afirmación de que Jesús había venido para dar vida en forma abundante. Otras traducciones hablan de que las personas “vivan plenamente”.
Aquí hay una lista parcial de componentes importantes de esta vida “abundante”. Trata de añadir otros componentes a esta lista, y encuentra apoyo bíblico para estos diversos aspectos:
1. Es una vida llena de posibilidades.
2. Es una vida con propósito.
3. Es una vida de paz interior.
4. Es una vida con una misión.
A medida que crecemos en nuestra vida cristiana, llegamos a convencernos más y más de que Dios realmente nos ofrece vida “abundante”. Sin embargo, a menudo tenemos dificultades para explicar esto a los que no se han comprometido con Cristo. Para ellos, la vida cristiana aparece más bien como aburrida. No les gusta el hecho de que parece traer toda clase de restricciones. Pero, los cristianos han aprendido que no todas las experiencias que uno tiene hacen que la vida sea más rica. Muchas cosas que hacemos pueden llevar un signo menos en vez de un signo más, y contribuir a un vacío interior más bien que a una vida abundante.
¿Cuáles son algunos tipos de experiencias que sería mejor no tener, y por qué?
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La “vida abundante” no es una combinación de buena salud, buena presencia, educación satisfactoria y buenos ingresos. Y, aunque las relaciones sólidas y amantes son una parte de ella, hay muchas cosas más que estas. La vida “abundante” es la clase de vida que tiene sentido. Es una vida llena de paz interior. Su felicidad no depende principalmente de las circunstancias externas o materiales. Es una vida que está conectada con la Fuente de la vida y que, por lo tanto, es eterna.
¿Por qué suena tan agradable todo este tema de la “vida abundante”? ¿Qué sucede con los que parecen tener una “vida abundante” pero no conocen a Jesús, y no parecen tener el menor interés en conocerlo? ¿Cómo entendemos este fenómeno, especialmente cuando todos conocemos a cristianos que ahora sufren terriblemente? Ver 2 Cor. 4:16.
April 19, 2009 11:02 AM PDT
Los seres humanos somos, por naturaleza, seres sociales. Por supuesto, hay momentos en que nos gusta estar solos. Necesitamos momentos privados para la oración y la contemplación. Algunos necesitan más espacio y tiempo privado que otros. Pero tendemos a sentir lástima por las personas que siempre están solas, y especialmente por aquellos que no tienen suficientes capacidades sociales para establecer vínculos de amistad y que constantemente dejan de iniciar relaciones significativas.
La Biblia describe a las personas como partes de diversas redes sociales. La familia, los amigos, los grupos étnicos, la comunidad y la iglesia son temas dominantes. La Biblia señala al Padre de Jesús como el Padre de toda la humanidad, lo que significa que todos somos hermanos y hermanas en un sentido muy real (Hech. 17:26). Las relaciones activas son la esencia de la vida humana. Cuando Dios creó a Adán, de inmediato le creó una compañera. La vida de familia fue un modelo diseñado por Dios para la felicidad humana. La Biblia repetidamente subraya el enorme valor de la amistad genuina y las bendiciones de pertenecer a una comunidad más amplia.
¿Cuál es la clave del manejo exitoso de nuestras relaciones sociales? ¿Cuán bien manifiestas tú mismo estos principios? Fil. 2:1-5.
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Los diversos aspectos de nuestra vida cristiana se reúnen en nuestra pertenencia al cuerpo de Cristo: la iglesia. La iglesia es más que un lugar donde se reúnen y gozan de compañerismo personas con una mentalidad similar. Sin embargo, para muchos la iglesia es realmente el punto central de su vida social. Esto tiene aspectos tanto positivos como negativos. Sin amigos cristianos, tenemos muy pocos modelos de desempeño. Asociarnos con otros que también sirven a Dios y que también han adoptado un estilo de vida bíblico nos ayudará a permanecer fieles y a crecer en nuestras relaciones cristianas. Pero, si no tenemos amigos fuera del círculo de los creyentes, tendremos pocas oportunidades para testificar. En muchas partes del mundo la evangelización por la amistad es el método que tiene mayor éxito en el crecimiento de la iglesia.
Las investigaciones han mostrado que la mayoría de los adventistas nuevos virtualmente pierden a todos sus amigos no adventistas antes de que pasen siete años. Considérate a ti mismo. ¿Es esto lo que ves? ¿Cuáles son las razones? ¿Por qué vale la pena invertir tiempo y energía en edificar amistades con no adventistas, o aun con no cristianos?
April 19, 2009 11:00 AM PDT
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Cor. 5:17).
¿Qué significado tiene para ti el texto de arriba? ¿De qué modo somos “nuevas criaturas” en Jesús?
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Todos los habitantes de esta tierra, sea que se den cuenta o no, son de Dios por nacimiento. No obstante, la vida que todos compartimos en este mundo es, como bien sabemos, muy temporaria. El pecado ha traído consigo la decadencia y la muerte no solo a cada ser humano sino también a todo lo viviente en el planeta. Nada es inmune a la aplastante devastación causada por el pecado.
Sin embargo, las buenas nuevas son que tenemos la posibilidad de elegir si esta vida es todo lo que tendremos o si aceptaremos el maravilloso don de la vida eterna.
No obstante, esta vida eterna demanda un cambio total, una conversión. La Biblia utiliza varias metáforas para describir esta experiencia vital. La más gráfica es la del nuevo nacimiento, la imagen usada para describir el momento crucial en el que una persona acepta el don de la vida eterna en Cristo. Cuando eso sucede, la “persona antigua” muere, y nace una “persona nueva”.
En ningún lugar de la Biblia se describe con más claridad este nuevo nacimiento que en Juan 3. Lee esta sección (vers. 1-21) que relata el encuentro de Jesús con Nicodemo. ¿Qué nos indica acerca de la naturaleza de este nuevo nacimiento? ¿Cómo entiendes tú mismo el nuevo nacimiento?
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La vida nueva del seguidor de Jesús, que se ha vuelto de una vida de servicio propio a una vida de compromiso con el Reino, estará caracterizada por el crecimiento. La persona que recién ha nacido espiritualmente necesita alimentarse con la clase correcta de alimento espiritual y debe madurar gradualmente. El apóstol Pedro nos anima a crecer “en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2 Ped. 3:18).
Si alguien te preguntara: “¿Has nacido de nuevo?”, ¿qué le responderías? ¿Qué indica tu respuesta acerca de tu caminar con Jesús?
April 19, 2009 10:58 AM PDT
Si debemos nuestra existencia a nuestro Creador, es razonable que también debamos ser cuidadosos con lo que él nos ha confiado. Hay abundantes evidencias en la Biblia de que Dios está interesado en nuestro bienestar físico. Él manifestó su cuidado por el pueblo de Israel una y otra vez. Le dio numerosas instrucciones acerca de una comida saludable e higiene pública. Le dio maná en el desierto. Cuidó a Elías cuando había hambre en la tierra. Estos son solo unos pocos de los muchos ejemplos del cuidado de Dios hacia nuestro bienestar físico.
Esta verdad llega a ser aún más clara en el ministerio de nuestro Señor. Aun una lectura superficial de los evangelios no deja ninguna duda de que Jesús comprendía la religión en una forma muy práctica.
¿De qué maneras mostró Jesús interés en su propio bienestar físico y en el de la gente que estaba a su alrededor? Considera los siguientes pasajes y analiza las implicaciones que tienen para nosotros actualmente.
- sanó (Mar. 5)
- descansó (Mar. 6:30-32)
- alimentó (Mar. 6:33-43, especialmente el vers. 34)
- el sábado (Luc. 4:16)
¿En qué otras áreas mostró Jesús su preocupación por el bienestar físico de la gente?
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La forma en que tratamos nuestro cuerpo tiene mucho que ver con la mayordomía. Sean nuestras posesiones materiales, nuestro tiempo, nuestros talentos o nuestro cuerpo: todo es propiedad de Dios y, por lo tanto, se nos demanda que seamos fieles mayordomos en el cuidado de estos dones. Pero, el cuidar nuestro cuerpo también está íntimamente relacionado con el concepto bíblico de la persona humana. Muchos cristianos creen que consistimos en un alma inmortal que habita una cáscara mortal de carne y sangre. Sin embargo, la Biblia describe la humanidad como una unidad de cuerpo, alma y espíritu, que no pueden separarse. Nuestra religión, por lo tanto, no se preocupa solo por un “algo” inmortal sino por nuestro ser entero. Impacta todos los aspectos de nuestra existencia.
Mientras la Biblia indica que ciertos alimentos no son apropiados para el consumo humano (ver, p. ej., Lev. 11), el Reino de Dios no ha de reducirse a un asunto de lo que comemos o bebemos (ver Rom. 14:17). ¿De qué modo alcanzamos un equilibrio correcto, no solo en este aspecto sino también en todas las áreas de la vida?
April 19, 2009 10:51 AM PDT
¿Cómo se originó la vida? Algunas personas señalan un desarrollo evolutivo sin Dios para la existencia humana. Otros alegan que hubo una participación divina en el lento proceso de millones de años, durante los cuales las formas “sencillas” de la vida aparecieron de alguna manera y, posteriormente, se desarrollaron para producir organismos más complejos, incluyendo a los humanos. Sin embargo, esta teoría crea más preguntas que las que responde (y, además, nada en la Biblia siquiera sugiere que Dios usó la evolución para crear a la humanidad). Entretanto, varios eruditos renombrados han alegado, en los últimos años, en forma convincente, que esta teoría está en una profunda crisis. Aun los defensores más firmes del pensamiento evolucionista deben admitir que la vida sigue siendo un misterio tan grande como siempre.
Al mismo tiempo, los que creemos en Dios como el Creador de este mundo y de todo el universo no tenemos tampoco todas las respuestas. Pero, el enfoque creacionista es mucho más lógico y coherente que la improbable teoría de que la vida humana ocurrió por azar.
¿Qué nos enseña la revelación divina acerca del origen de la vida? Gén. 2:7; Juan 1:1-3.
Lo que es cierto para el misterio de la vida en general, también es cierto para cada vida humana. Aunque poseamos mucho conocimiento científico acerca de los procesos involucrados en la concepción y el crecimiento de la vida humana, cada nuevo padre que sostiene a un niño recién nacido en sus brazos sabe, intuitivamente, que esta vida nueva no es nada menos que un milagro. Es una convicción cristiana fundamental que la vida –y la vida humana en un sentido muy especial– es sagrada.
¿Con qué palabras describe David el milagro de la vida humana y el magnífico diseño del cuerpo humano? Sal. 139:13, 14.
¿Quién no conoce las palabras de un canto bien conocido que dice que Dios “tiene al mundo entero en sus manos”? Esto se aplica al universo y a nuestro planeta mismo. Pero, también a cada uno de nosotros individualmente; quienesquiera que seamos y dondequiera que estemos, Dios nos tiene en sus manos. Le debemos nuestra vida física; toda ella: desde el principio hasta el fin.
¿Qué diferencia produce que Dios sea el Creador de toda vida, incluyendo la nuestra? ¿Cómo debería nuestra actitud hacia el origen de la vida impactar nuestros conceptos acerca de cosas tales como la pena de muerte, el aborto y la eutanasia?
March 31, 2009 07:15 PM PDT
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Lee, en El camino a Cristo, el capítulo “Amor supremo”, pp. 7-14. Lee también, en El Deseado de todas las gentes, los capítulos “El Calvario”, pp. 690-705, y “Consumado es”, pp. 706-713.
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. No podemos escapar de la pregunta “por qué”: Si Dios es amor, ¿por qué hay tanto sufrimiento? No es solo la escala de sufrimiento lo que causa que la gente cuestione el amor de Dios sino también el hecho de que pareciera que tantas cosas afectan a las personas inocentes y tantas parecen totalmente sin sentido. ¿De qué modo nosotros, cristianos adventistas del séptimo día, tratamos esta realidad? ¿De qué modo nuestra comprensión del gran conflicto nos ayuda a comprender este tema tan difícil?
2. ¿Cómo podemos amar a un padre abusivo, a un homicida serial o a una persona totalmente egoísta? ¿Cómo amó Jesús a los que eran totalmente difíciles de amar?
3. ¿Cómo podemos amar continuamente si no hay respuesta a ese amor? ¿Cómo siguió amando Jesús a los que nunca responderían a su amor?
4. ¿Quiénes son los despreciados, los marginados, los que son rechazados por tu propia sociedad? ¿Qué clase de ministerio tiene tu iglesia en favor de tales personas? ¿Qué sería necesario para que tú mismo y tu iglesia se involucraran en ese trabajo?
5. En un sentido real, el verdadero amor demanda una muerte al yo, una disposición a poner a un lado el yo para el bien de otros. ¿Qué elecciones tenemos que hacer a fin de experimentar esa muerte al yo?
6. Además de la Cruz, ¿de qué otras maneras podemos ver el amor de Dios por la humanidad?
Resumen:
Dios es amor. Esta característica es básica para todo lo que Dios es y hace. Este Dios amante ya fue revelado en el Antiguo Testamento, pero su forma máxima de amor se ve en el don de su Hijo, Jesucristo, para nuestra salvación. Este amor divino encuentra una respuesta en el amor del cristiano. Si profesamos ser discípulos de nuestro Señor Jesucristo, nuestra vida estará marcada por el amor incondicional hacia nuestro Hacedor y un amor abnegado hacia los demás.
March 31, 2009 07:13 PM PDT
Jesucristo es nuestro modelo máximo. Si nos preguntamos cómo debería ser nuestro amor, solo necesitamos mirar a nuestro Salvador. En él vemos el ejemplo perfecto. Humanamente hablando, Cristo tenía todas las razones para que no le gustaran muchas personas, o aun podría haberlas odiado. Los líderes espirituales tenían tanta envidia por su éxito que constantemente lo molestaban y finalmente decidieron eliminarlo. ¿Por qué él debía haber amado a esa gente? Su propia familia, a veces, tampoco lo apoyaba. Sus discípulos a menudo peleaban entre sí y estaban ausentes cuando su presencia hubiera sido muy importante. ¿Cómo podía amarlos en esos momentos cuando lo abandonaron completamente? Además de todo esto, Jesús también manifestó su amor en particular hacia aquellos que no recibirían mucha atención positiva de los líderes espirituales de sus días: las mujeres (incluyendo prostitutas), los que sufrían de lepra, la gente de Samaria, los miembros de la fuerza invasora y los recolectores de impuestos.
Considera cuidadosamente algunos ejemplos concretos en los que Jesús mostró amor abnegado, en circunstancias en las que la mayoría de la gente hubiera encontrado difícil hacerlo.
1. Lucas 17:12-19 __________________________________________________________
2. Juan 13:1-17 _________________________________________________________
3. Juan 19:25-27
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¿De qué modo debería impactar, en nuestro discipulado, la manifestación del amor divino del ministerio de Jesús? 2 Cor. 5:14; Fil. 2:2.
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Pablo dice que el amor de Cristo nos constriñe (2 Cor. 5:14 ). La construcción del original griego puede traducirse como que el amor que viene de Cristo nos obliga o constriñe, o también lo hace el amor que tenemos por Cristo. Ambos significados son gramaticalmente justificados y, además, teológicamente correctos. Cuando captamos algo de la magnitud del amor de Cristo, esto creará en nosotros una respuesta amante, y esto nos dará el intenso deseo de compartir ese amor con otros.
Jesús también amó a los que eran despreciados por la mayoría de la gente y eran considerados más bien difíciles de amar. Él hizo esfuerzos especiales para mostrarles su amor. ¿De qué modo muestro mi amor hacia los desposeídos, a las personas que viven en la marginalidad de la sociedad y a los que de ninguna manera representan los valores que aprecio más?
March 31, 2009 07:07 PM PDT
¿Por qué vino Jesucristo al mundo? ¿Por qué tuvo que sufrir, y fue necesario que él muriera en una cruz? Y ¿por qué volverá y restaurará este mundo a su condición inmaculada original? ¿No había otro camino? Y, si no lo había, ¿por qué pasa tanto tiempo antes de que el problema del pecado sea totalmente resuelto? No tenemos posibilidades de responder estas preguntas. En su sabiduría infinita, Dios “ideó” un plan para tratar con el problema del pecado de la mejor manera posible. Siendo un Dios santo, no podía pasar por alto la rebelión contra su Ley perfecta; siendo amor, no podía quedarse atrás y permitir que sus criaturas perecieran sin hacer lo máximo para salvarlas.
“La santidad de Dios es su majestuosa pureza, que no puede tolerar el mal moral. El amor de Dios es su abrazo expansivo y tierno al pecador. La santidad de Dios es su alejamiento de lo que es impuro y profano. El amor de Dios es su disposición a identificarse con los que son impuros, con el fin de ayudarlos”.–Donald G. Bloesch, God the Almighty: Power, Wisdom, Holiness, Love, pp. 140-143.
¿Qué nos enseñan los siguientes textos sobre el mensaje que da el Nuevo Testamento acerca del amor de Dios?
1. El don divino de su Hijo (Juan 3:16).
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2. El Hijo, que se da a sí mismo (Fil. 2:5-8).
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3. El don del Espíritu Santo (Juan 14:15-18; Hech. 2:1-4).
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4. La disponibilidad de los dones espirituales (Efe. 4:11-13).
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5. La certeza de la salvación (1 Juan 3:1-3).
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6. Un futuro eterno en un ambiente de amor (2 Ped. 3:13).
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¿De qué modo resumirías el mensaje del Nuevo Testamento acerca del amor de Dios?
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¿De qué manera los mensajes de los tres ángeles, de Apocalipsis 14:6 al 12, se ajustan a este tema general del amor divino que presenta el Nuevo Testamento? Elena de White habla acerca del mensaje del tercer ángel como la buena nueva de la justificación por la fe, “en verdad”. ¿De qué modo todo eso se adecua al tema del amor de Dios por la humanidad?
March 31, 2009 07:00 PM PDT
Se dice a menudo que el amor de Dios se manifiesta claramente solo en el Nuevo Testamento, mientras que “el Dios del Antiguo Testamento” es un Dios de justicia e ira. Pero, un estudio cuidadoso de toda la Biblia muestra que Dios no tiene una personalidad dividida. Aunque el amor de Dios se manifestó en la medida más plena en Cristo (como se describe en el Nuevo Testamento), el Dios de los tiempos del Antiguo Testamento es igualmente un Dios de amor supremo. Dios no cambia (Sant. 1:17). Él no evoluciona gradualmente de un Dios de ira o un Dios de justicia a un Dios de amor. El amor de Dios es eterno. Las palabras a su pueblo del Antiguo Testamento se aplican siempre: “Con amor eterno te he amado” (Jer. 31:3).
Considera unas pocas evidencias importantes del amor de Dios en los tiempos del Antiguo Testamento como se enumeran abajo, y añade algunas otras evidencias claras de su amor que se encuentran en otras partes del Antiguo Testamento.
1. El amor de Dios en la Creación (Génesis 1:26 - 31; 2:21-25)
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2. La provisión de una solución al problema del pecado (Gén. 3:15; 22:8; Isa. 53).
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3. El don del sábado (Éxo. 31:12-17).
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4. El continuo don de profecía (Amós 3:7).
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Hay historias y declaraciones, en el Antiguo Testamento, que son, por lo menos superficialmente, difíciles de comprender. Es cierto lo que leemos acerca de derramamiento de sangre y de guerras. Pero nunca olvidemos que Dios se describe en forma consistente como el Dios del pacto, que atrae a la gente a sí mismo y no la abandona, a pesar del hecho de que ella le da la espalda una y otra vez. Debemos recordar, también, que la paciencia de Dios tiene un límite.
¿Qué respondes cuando te confrontan con preguntas acerca de la guerra y el derramamiento de sangre en el A ntiguo Testamento? ¿Cómo concilias el mandato divino de eliminar naciones enteras (por ejemplo, cuando Israel tomó posesión de la tierra de Canaán) con el concepto de un Dios de amor?
March 31, 2009 06:54 PM PDT
Necesitamos comer y beber a fin de mantenernos vivos. Sin líquidos para beber o comida para comer, pronto llegaremos al final. Pero, a fin de vivir en el sentido real de la palabra, también necesitamos amor. La vida sin amor es una clase subhumana de existencia. Hay una necesidad interna, en nosotros, de recibir amor. Necesitamos el amor de los padres. Necesitamos el amor de la familia y de los amigos. Necesitamos ser una parte de una comunidad amante. Pero tanto como necesitamos recibir amor, también necesitamos dar amor. No somos verdaderamente humanos si no podemos amar. Pero, que esto sea claro: el verdadero amor no comienza con nosotros. La capacidad de amar es creada en nosotros por nuestro Creador. (Ver Gén. 1:26; Juan 3:16.)
¿Cuán totalmente importante es el amor en la vida del seguidor de Cristo? Mateo 22:37- 39; 1 Corintios 13: 1-3; 1 Juan 3:14.
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El amor de Dios siempre es anterior a nuestro amor. El amor es vital. El verdadero “amor no es un impulso, sino un principio divino, un poder permanente. El corazón no consagrado no puede originarlo ni producirlo. Solo se encuentra en el corazón en el que reina Jesús. ‘Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero’ (1 Juan 4:19). En el corazón renovado por la gracia divina, el amor es el principio de acción dominante” (HAp 455).
El escritor británico C. S. Lewis usa los términos “amor de regalo” y “amor de necesidad” para diferenciar entre el amor de Dios y las formas humanas del amor. Mientras que Dios quiere nuestro amor más que ninguna otra cosa, él no necesita nuestro amor del mismo modo en el que nosotros necesitamos de él y de los demás seres humanos. “Nosotros [debemos] comenzar en el principio real, con el amor como una energía divina. Este amor fundamental es amor de regalo. En Dios no hay apetito que necesite ser calmado; solo abundancia que desea dar”.–C. S. Lewis, The Four Loves, p. 121. Nuestro amor humano necesita ser transformado por el amor divino, de modo que –mientras continuamos anhelando el amor de otros– seamos capaces de dar amor en una manera realmente cristiana.
Por tu propia experiencia, ¿cuál es la diferencia entre el amor humano y el amor de Dios? ¿Qué clase de amor humano ejemplifica mejor el amor de Dios? ¿De qué modo podemos manifestar mejor el amor de Dios en nuestras propias vidas?
March 26, 2009 12:41 PM PDT
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Lee, en Mensajes selectos, tomo 1, “Actitudes acerca de los testimonios”, pp. 45-55.
La oposición o la indiferencia hacia los escritos de Elena de White generalmente son el resultado de: 1) no leer lo suficiente de sus escritos como para reconocer y comprender sus instrucciones generales y bien equilibradas; 2) no comprender la relación apropiada de sus escritos con las Escrituras; 3) no reconocer la verdadera naturaleza de la inspiración divina; 4) no reconocer el principio del tiempo y el lugar en relación con el consejo que ella ha dado; 5) no reconocer que sus consejos todavía son relevantes hoy; 6) no reconocer que, aunque hay evidencia suficiente para convencer a los honestos de corazón, Dios no elimina las oportunidades para dudar; 7) una falta de disposición de hacer un sacrificio personal de algún hábito o práctica acariciados que parece estar fuera de armonía con los consejos dados en los escritos de Elena de White.
La mayor parte de la oposición al espíritu de profecía desaparecería: 1) si la gente dejara de usar alguna frase o algún párrafo favorito como garrote para golpear a otra persona; 2) si todos aplicaran los consejos a sí mismos, en vez de tratar de aplicarlos a otra persona; 3) si no la citáramos sin saber dónde se encuentra la cita (hay, en existencia, demasiados dichos apócrifos); 4) si no discutiéramos algo que ella escribió sin haber estudiado todo lo que escribió sobre un tema en particular (un conocimiento parcial puede ser más peligroso que la ignorancia completa); 5) si reconociéramos que el fracaso de la gente en vivir a la altura de los consejos que dio Elena de White, o no cumplirlos, no tiene absolutamente nada que ver con la confiabilidad de sus visiones y sus instrucciones. (Basado en Dento E. Rebok, Believe His Prophet, pp. 309-312.)
PREGUNTAS PARA DIAL OGAR:
1. Como clase, hablen acerca de las bendiciones que la Iglesia Adventista ha recibido del ministerio de Elena de White. ¿Cuáles son algunas de las citas favoritas de los miembros de la clase? ¿De qué modo sus escritos han impactado personalmente en el crecimiento espiritual de cada miembro? Al mismo tiempo, ¿qué luchas ha tenido la gente, a veces, con sus escritos? ¿Cuál ha sido la causa de esos problemas, y cómo podemos ayudar a esas personas a superarlos?
2. Muchas personas nuevas que entran en la Iglesia Adventista tienen preguntas acerca de Elena de White. ¿Cuáles son algunas maneras en que podemos ayudarlas a tener una comprensión equilibrada del don profético?
3. ¿Qué has aprendido este trimestre que te ayudará a comprender mejor el papel del Espíritu de Profecía? ¿Qué posiciones has tenido que cambiar? ¿Qué nuevas vislumbres has obtenido? ¿Qué preguntas todavía quedan sin responder?
March 26, 2009 12:40 PM PDT
“Y se difundió su fama [la de Cristo] por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó” (Mat. 4:24).
Piensa en el ministerio de Cristo cuando estuvo en la carne. Una y otra vez, Jesús realizó milagro tras milagro. Ya sea volver el agua en vino (Juan 2:1-11), la alimentación de los cinco mil (Mat. 14:14-21), la curación de los enfermos (Mat. 4:24) o la resurrección de la muerte (Juan 11:1-45), Jesús marcó su ministerio con milagros, un poderoso testimonio de su poder divino.
Lee Lucas 24:13 al 27, la historia de Jesús y de los dos discípulos en camino a Emaús. ¿Qué les señaló con el fin de persuadirlos de que Jesús de Nazaret era, en realidad, el Mesías? ¿Por qué es esa respuesta muy importante para nosotros, especialmente en el contexto del don profético?
A pesar de todas las cosas milagrosas que hizo Cristo mientras estuvo aquí, él les señaló a los dos discípulos la Palabra de Dios y la Biblia sola para enseñarles la verdad acerca de su muerte y su resurrección, y lo que ellas significaban.
Este punto no debería ser pasado por alto. A través de los años, ha habido numerosos informes de las formas milagrosas en las que Dios obró por medio del ministerio de Elena de White. Algunos de esos informes son más fáciles de verificar que otros. Como quiera que sea, al fin, nuestras creencias en la manifestación de este don no debería descansar sobre milagros y cosas así. Aunque puedan tener su lugar, la prueba máxima debe ser siempre la Palabra de Dios y de qué modo el don armoniza con la Biblia. Los milagros están bien, pero difícilmente puedan ser la prueba final, y no significan nada si las enseñanzas no son bíblicas.
Así como con la inspiración de la Biblia, también permanecen algunas preguntas acerca de la manifestación del don profético en la vida de Elena de White. No obstante, el don habla por sí mismo y da el mejor testimonio con respecto a sí mismo. Hay poco más que nosotros, por causa de los milagros, podríamos o deberíamos añadir. Se ha dado evidencia más que suficiente para que cualquiera pueda hacer una decisión informada con respecto al don, sin importar las preguntas no respondidas que nosotros, que “vemos por espejo, oscuramente” (1 Cor. 13:12), pudiéramos tener todavía.
March 26, 2009 12:38 PM PDT
“Así también ustedes, por fuera dan la impresión de ser justos pero por dentro están llenos de hipocresía y de maldad. ¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Construyen sepulcros para los profetas y adornan los monumentos de los justos. Y dicen: Si hubiéramos vivido nosotros en los días de nuestros antepasados, no habríamos sido cómplices de ellos para derramar la sangre de los profetas. Pero así quedan implicados ustedes al declararse descendientes de los que asesinaron a los profetas” (Mat. 23:28-31, NVI).
¿Qué dicen las palabras de Jesús acerca de la actitud que muchos tienen hacia los profetas? ¿Qué lecciones podemos obtener de estas palabras para nosotros mismos?
A pesar de toda la evidencia en favor de la integridad y la validez del ministerio de Elena de White, aun entre nosotros hay quienes, en un sentido, están derramando “la sangre de los profetas”. Entre nosotros, como en el antiguo Israel, hay quienes de diversas maneras, sutiles y a veces no tan sutiles, están trabajando para destruir la confianza en el ministerio profético de Elena de White. Ha sido así desde el principio, y también podemos estar seguros de que será así hasta el fin. Casi cada acusación contra ella y sus obras es similar a las acusaciones hechas contra los profetas de la antigüedad y contra la misma Palabra de Dios.
Las razones para estas actitudes varían (ver la sección del viernes). Algunas personas han elevado sus escritos a un nivel que es inapropiado, y así otros han reaccionado ante esto, y algunas veces van demasiado lejos. Otros tienen una comprensión falsa de cómo actúa la inspiración, y como sus escritos no se adecuan a su comprensión, se han vuelto contra ellos. Algunos hablan, tal vez, por ignorancia; otros, tal vez, desde una hostilidad maliciosa. Afortunadamente, no hemos de juzgar los motivos o los corazones. Sencillamente, debemos ser capaces, como escribió Pedro: “[de] presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Ped. 3:15). Al fin, cada uno de nosotros tendrá que hacer una elección, por sí mismo, con respecto a las voces que escuchará y a las que creerá.
¿Cuál es tu propia actitud hacia los escritos de Elena de White? ¿Por qué tienes esa actitud? Piensa en razones para tenerla. ¿Estás abierto al cambio, si fuera necesario?
March 26, 2009 12:36 PM PDT
Jesús dijo: “Ustedes estudian con diligencia las Escrituras porque piensan que en ellas hallan la vida eterna. ¡Y son ellas las que dan testimonio en mi favor” (Juan 5:39, NVI). ¿Qué nos dicen los siguientes textos del Antiguo Testamento acerca de Jesús? Sal. 16:9, 10; 41:9; Isa. 53:4-6; Miq. 5:2.
Jesús dijo: “Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día” (Juan 8:56), “Moisés [...] de mí escribió él” (Juan 5:46) y “David le [me] llama Señor” (Mat. 22:45). Él comenzó su ministerio en la sinagoga en Nazaret con las palabras de Isaías: “El Espíritu del Señor omnipotente está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres” (Isa. 61:1, NVI). Jesús, entonces, dijo: “Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros” (Luc. 4:21). Jesús sabía que el Antiguo Testamento estaba repleto con referencias a él. Él era el personaje central en la esperanza de Israel.
Los autores bíblicos, desde Moisés hasta el apóstol Juan, dirigieron a sus lectores a aquel que vendría la primera vez para salvar a su pueblo de sus pecados (Mat. 1:21) y una segunda vez para librarlos de la presencia del pecado (Apoc. 21:4).
Siguiendo en los pasos de los profetas bíblicos, Elena de White, en forma consistente, señaló a la gente a su Salvador Jesucristo. “No importa cuál hay sido la experiencia del pasado ni cuán desalentadoras sean las circunstancias del presente, si acudimos a Cristo en nuestra condición actual –débil, sin fuerza, desesperados–, nuestro compasivo Salvador saldrá a recibirnos mucho antes de que lleguemos, y nos rodeará con sus brazos amantes y con la capa de su propia justicia” (DMJ 13). Y ella amonesta a los pastores a hacer de Cristo el centro de todo. “Poned a Cristo en cada sermón. Espaciaos en las excelencias, la misericordia y la gloria de Jesucristo, hasta que Cristo se forme interiormente como la esperanza de gloria” (Ev 140).
Repetidamente ella enfatizó que Jesús era muy real para ella. “Yo sé que mi Salvador me ama, y yo amo a mi Jesús. Descanso en su amor, a pesar de mis imperfecciones” (4 MR 245). Jesús era el centro de su ministerio. “El objeto de todo ministerio”, dijo ella, “es mantener oculto el yo y hacer que aparezca Cristo. La exaltación de Cristo es la gran verdad que han de revelar todos los que trabajan en palabra y doctrina” (1 MS 182).
Olvidando por un momento las doctrinas y la teología, hazte esta pregunta básica: ¿Cuán bien conozco a Jesús? ¿Qué te dice tu respuesta acerca de ti mismo y de tu vida espiritual? ¿Qué cambios podría ser necesario que hagas?
March 26, 2009 12:35 PM PDT
¿Por qué estudiaron los bereanos las Escrituras cada día para ver si lo que decía Pablo era verdad? ¿Por qué no confiaron en sus palabras? Hech. 17:11.
Por cuanto Pablo predicaba a Cristo a partir de las Escrituras, mostrando que él era el Mesías prometido, los que lo oían con una mente abierta fueron impulsados a estudiar las Escrituras por sí mismos, para ver si estas cosas eran realmente así. En otras palabras, aun las palabras de Pablo no eran suficientemente buenas. Tenían que ser confirmadas por la Biblia.
¿Qué nos enseñan los textos siguientes acerca de la importancia de estudiar las Escrituras? Prov. 2:1-6; Isa. 34:16; Mat. 4:4; Apoc. 1:3.
Elena de White, en forma consistente, elevó la Palabra de Dios y animó a los feligreses a estudiarla. “Recomiendo al amable lector la Palabra de Dios como regla de fe y práctica” (PE 78). En la introducción a El conflicto de los siglos, ella escribió: “En su Palabra, Dios comunicó a los hombres el conocimiento necesario para la salvación. Las Santas Escrituras deben ser aceptadas como dotadas de autoridad absoluta y como revelación infalible de su voluntad. Constituyen la regla del carácter, nos revelan doctrinas y son la piedra de toque de la experiencia religiosa” (CS 9).
¿Por qué los profetas, a lo largo de la historia, amonestaron al pueblo de Dios a leer y estudiar la Palabra de Dios? La razón es sencilla: Dios “dio su Palabra a los hombres como una revelación de sí mismo. Cada verdad que vamos descubriendo es una nueva revelación del carácter de su Autor. El estudio de las Sagradas Escrituras es el medio divinamente instituido para poner a los hombres en comunión más estrecha con su Creador y para darles a conocer más claramente su voluntad. Es el medio de comunicación entre Dios y el hombre” (CS 75).
Los escritos de Elena de White no deben ser usados nunca en lugar de la Biblia; por el contrario, ella pasó su vida tratando de lograr que los miembros de la iglesia leyeran la Biblia y la hicieran la regla de fe para sus vidas.
¿Cuáles son algunas maneras en que puedes obtener más provecho de tu propio estudio de la Biblia? ¿Cómo puedes hacer que el tiempo que pases con la Biblia sea más beneficioso de lo que es ahora?
March 26, 2009 12:33 PM PDT
¿Qué similitudes ves entre la experiencia de los discípulos después de la crucifixión y la de los primeros creyentes adventistas después del Gran Chasco en 1844? Luc. 24:13-27; Hech. 10:9-16, 44-48.
Los discípulos experimentaron su gran chasco en la crucifixión. Habían esperado que Jesús redimiría a Israel; mientras lo observaban andar en el asno entrando en Jerusalén, en cumplimiento de la profecía de Zacarías, estaban seguros de que él se establecería como su Rey, expulsaría a los romanos e iniciaría el Reino de Dios sobre la tierra. Solo después de su muerte, cuando “les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras” (Luc. 24:45), vieron por primera vez que él había venido con un propósito diferente. En otras palabras, aun con todos esos años en que Jesús estuvo en medio de ellos, aun teniendo un testimonio directo, cometieron errores, todavía no comprendían lo que las Escrituras habían enseñado. Jesús les señaló la Biblia, y en ella debían basar sus creencias.
Lee Hechos 1:6. ¿Qué indica esto acerca de cómo, aun cuando Jesús estuvo con los discípulos después de la resurrección, ellos todavía tenían ideas falsas acerca de lo que significaba su venida?
Los primeros creyentes adventistas también experimentaron un gran chasco, por causa de la idea errónea de Guillermo Miller y otros de que el Santuario de Daniel 8:14 era la tierra. Y, así como el repasar lo dicho por Jesús, y estudiar la Biblia y las intervenciones sobrenaturales de Dios ayudó a los discípulos a abandonar sus conceptos equivocados, también los primeros adventistas llegaron a una nueva comprensión de la verdad del Santuario por medio del estudio de las Escrituras y por la conducción de Dios en el ministerio profético de Elena de White.
Al fin, por útil que fuera el don profético, nuestros pioneros estaban decididos a basar sus doctrinas en la Biblia, sin usar el don profético como una autoridad en lo doctrinal.
También hoy, la fortaleza y la seguridad de lo que creemos como Adventistas del Séptimo Día deben estar basadas en la Palabra de Dios sola. Una vez que estamos seguros de nuestras doctrinas a partir de la Biblia, y trabajando desde esa base firme, podemos tener verdaderamente confianza en el don profético.
March 26, 2009 12:21 PM PDT
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA:
Salmo 41:9; Isaías 53:4-6; Mateo 23:28-31; Juan 5:39; Hechos 10:9-16, 44-48; 17:11.
PARA MEMORIZAR:
“Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados” (2 Crón. 20:20).
ALGUNAS PERSONAS ESTABAN INTERESADAS en unirse a la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Habían llegado a aceptar las enseñanzas de la iglesia por medio de su estudio de la Biblia, pero tenían preguntas acerca de Elena de White. Después de todo, con tantos profetas y maestros falsos por allí, ellos querían ser cuidadosos. Sabiendo de sus preocupaciones, y comprendiéndolas, el pastor les dijo: “Esto es algo que tendrán que decidir por ustedes mismos, por medio de una convicción personal dada por el Espíritu Santo. Tómense el tiempo de leer sus escritos. Algunas cosas les sonarán claras de inmediato; de otras cosas, podrán tener algunas preguntas. Al fin, sus escritos son realmente el testimonio mejor y final con respecto a su origen”.
UN VISTAZO A LA SEMANA: ¿Por qué debe ser la Biblia nuestra autoridad final en asuntos de doctrina? ¿Cuán importante es el estudio de la Biblia en nuestras vidas actualmente? ¿Qué sucede cuando las personas ignoran la palabra profética? ¿Qué lugar ocupan los milagros en el establecimiento de nuestra fe? ¿Por qué las personas se rebelan contra el don profético?
March 07, 2009 12:20 PM PST
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Lee, en Fe y obras, los capítulos: “Cristo, nuestra justicia”, pp. 34-39; “Elena G. de White traza claramente las líneas”, pp. 40-46; y “Fe y obras”, pp. 47-50.
Pautas adicionales para la interpretación de escritos inspirados
Además de las pautas estudiadas en la lección de esta semana, necesitamos: a) pedir la conducción del Espíritu Santo en el estudio de su Palabra; b) asegurarnos de usar una o más buenas traducciones; c) buscar principios que sean universales y se apliquen a todas las personas, en todo lugar y en todo tiempo; d) estar dispuestos a obedecer las verdades que descubramos; e) estar con la mente abierta y dispuesta a renunciar a posiciones previamente mantenidas; f) cuidarse de las interpretaciones extremas; g) trabajar junto con personas de experiencia; y h) usar el sentido común.
Elena de White acerca de Una vez salvo, siempre salvo:
“No hay nada que ofenda tanto a Dios, o que sea tan peligroso para el alma humana, como el orgullo y la suficiencia propia. De todos los pecados, es el más desesperado, el más incurable. La caída de Pedro no fue instantánea, sino gradual. La confianza propia lo indujo a creer que estaba salvado, y dio paso tras paso en el camino descendente, hasta que pudo negar a su Maestro. Nunca podemos, con seguridad, poner la confianza en el yo, ni tampoco, estando, como nos hallamos, fuera del cielo, hemos de sentir que nos encontramos seguros contra la tentación. Nunca debe enseñarse a los que aceptan al Salvador, aunque sean sinceros en su conversión, a decir o sentir que están salvados. Eso es engañoso. Debe enseñarse a todos a acariciar la esperanza y la fe; pero, aun cuando nos entregamos a Cristo y sabemos que él nos acepta, no estamos fuera del alcance de la tentación” (PVGM 119, 120).
PREGUNTAS PARA DIAL OGAR:
1. Considera todo el contexto de la cita de Elena de White que está arriba. Ahora considera la declaración acerca de no decir que somos salvos. Cuán fácil es tomar esa sola declaración, sacándola del contexto, y llegar a una conclusión totalmente diferente de la que ella quería decir. ¿Por qué debemos ser siempre cuidadosos de no sacar las declaraciones de su contexto? ¿Qué otros ejemplos puedes encontrar de personas que han hecho precisamente eso? ¿Por qué eso es una tentación?
2. ¿Cuáles son algunas otras maneras en que los escritos de Elena de White han sido mal usados? ¿Qué podemos hacer, sin embargo, para evitar la trampa de desechar todo, sencillamente porque sus escritos no ha sido usados apropiadamente?
3. Piensa en lo que se nos ha entregado con el mensaje de salud tal como aparece en los escritos de Elena de White. ¿Qué bendición grande podemos obtener de ellos si los usamos adecuadamente? ¿Qué trampas debemos evitar?
March 07, 2009 12:18 PM PST
El contexto más amplio se refiere a lo que otros textos, en el resto de las Escrituras, tienen que decir acerca de un tema específico.
¿Somos salvados por la gracia solo por medio de la fe o también necesitamos obras? (Efe. 2:8, 9; Sant. 2:14-26). ¿Está Pablo en conflicto con Santiago en el tema de la salvación? ¿Qué tienen para decir los siguientes textos sobre este tema? Rom. 3:21-28; 4:3; Gál. 3:6-12.
Cuando consideramos el contexto más amplio en las Escrituras, descubrimos que Santiago no está alegando en favor de las buenas obras como un medio para la salvación. Más bien, él insiste en que hay dos clases de fe, una válida y otra no válida. Pablo habla acerca de la fe válida, que es seguida por buenas obras. Santiago se refiere a la fe no válida, que se detiene en el nivel intelectual.
Pablo usa el ejemplo de Abraham, para mostrar que somos justificados sobre la base de una fe válida. Santiago muestra que la fe de Abraham era real porque produjo buenas obras. Solo necesitamos fe, una fe válida, para ser salvos, y nuestra conducta mostrará si nuestra fe es válida o no.
Cuando leemos a Elena de White, también necesitamos considerar el contexto más amplio en sus escritos; es decir, todo lo que ella escribió sobre un tópico específico.
En el libro Consejos sobre el régimen alimenticio, por ejemplo, ella dice: “Las hortalizas, las legumbres, las frutas y los cereales deben constituir nuestro régimen alimenticio. Ni un gramo de carne debiera entrar en nuestro estómago. El consumo de carne es antinatural. Hemos de regresar al propósito original que Dios tenía en la creación del hombre” (p. 454). Cualquiera que lee solamente esta declaración tendría que llegar a la conclusión de que bajo ninguna circunstancia deberíamos comer carne. Sin embargo, unas pocas páginas más adelante, está esta declaración: “Un régimen de carne no es el más sano, y sin embargo yo no asumiría la posición de que la carne debe ser descartada por todos. Los que tienen órganos digestivos debilitados pueden a menudo usar carne cuando no pueden comer legumbres, hortalizas, frutas o gachas” (p. 472). Cuando consideramos todo lo que ella ha escrito sobre un tema específico, surge un cuadro equilibrado.
Aunque no debemos hacer de la comida y la bebida nuestra religión, Dios nos ha dado consejos maravillosos acerca de la dieta, que pueden tener un impacto positivo sobre nuestra salud. ¿Cuán cuidadoso eres tú en tu dieta y en todos tus hábitos? ¿Por qué esperar hasta que la enfermedad te ataque antes de hacer los cambios que podrían ser para tu bien?
March 07, 2009 12:16 PM PST
Lee Isaías 65:17. ¿Qué es el nuevo cielo y la nueva tierra a los que se refiere Isaías? ¿Es la Tierra Nueva que esperan los cristianos en el futuro?
En el contexto inmediato, Isaías dice: “No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito” (vers. 20). ¿Muerte en la Tierra Nueva? Esta no puede ser la Tierra Nueva que esperamos que siga al milenio. ¿Qué es, entonces, el nuevo cielo y la nueva tierra en el versículo 17?
En este pasaje, Isaías describe una “nueva creación” que habría sucedido a Israel, después de la restauración de la cautividad babilónica, si permanecían fieles a Dios y cumplían la comisión divina de ser una luz para el mundo (Isa. 42:6). Desgraciadamente, no sucedió, y por eso esa profecía, que era condicional, no se cumplió. Estos “cielos nuevos y tierra nueva” nunca llegaron a ser una realidad. No obstante, en un sentido secundario, estos versículos apuntan hacia adelante, al cielo nuevo y la Tierra Nueva que serán introducidos al final del milenio. Pero, en esos “tierra nueva y cielo nuevo” no nacerán niños a los redimidos (Mat. 22:30), ni habrá más dolor ni muerte (Apoc. 21:4), de modo que tenemos que ser cuidadosos de cuán lejos deseamos estirar las imágenes.
En el libro Palabras de vida del gran Maestro, la Sra. de White hace la declaración de que “nunca debe enseñarse, a los que aceptan al Salvador, aunque sean sinceros en su conversión, a decir o sentir que están salvados” (p. 119). ¿Significa esto que nunca podemos estar seguros de nuestra salvación? 1 Juan 5:12, 13.
Cuando estudiamos el contexto, descubrimos que ella está hablando acerca de si una persona puede caer de la gracia después de la conversión. Muchos cristianos de sus días creían en la doctrina de “una vez salvos, siempre salvos”. Elena de White claramente estaba en contra de esta enseñanza. En el contexto, ella dice: “Nunca podemos con seguridad poner la confianza en el yo, ni tampoco, estando como nos hallamos fuera del cielo, hemos de sentir que nos encontramos seguros contra la tentación” (PVGM 119).
El contexto inmediato aclara que ella está tratando el tema de la confianza propia y las tentaciones después de la conversión. Nunca estamos seguros contra la tentación, nunca podemos decir que no podemos caer, que somos salvados y, por lo tanto, estamos seguros contra la tentación, pero esto no significa que en Jesús no podemos tener cada día la seguridad de la salvación.
March 07, 2009 12:15 PM PST
Un principio importante de interpretación bíblica es el principio de estudiar el tiempo y las circunstancias durante las cuales un texto específico fue escrito, y quién lo escribió.
¿Qué describe el profeta en Jeremías 4:23 al 26?
Cuando la mayor parte de los adventistas leen estos textos, piensan en el milenio. Sin embargo, cuando Jeremías escribió este texto, alrededor del año 600 a. C., no estaba pensando en el milenio. El contexto de este pasaje es la destrucción de Jerusalén en 586 a.C. En el versículo 1, Dios le dijo a Israel: “Vuélvete a mí. Y si quitares de delante de mí tus abominaciones, [...}”. Es decir, todavía había tiempo de que se arrepintieran. Si hubiesen retornado a Dios, no habrían sido llevados a la cautividad.
Dios, por medio de Jeremías, estaba suplicando a su pueblo que se volviera de sus malos caminos, pero ellos no escuchaban. En los versículos 23 al 26, el profeta en visión vio lo que sucedería si ellos desobedecían. En lenguaje poético describe la desolación y la ruina que vendría sobre la tierra de Judá por causa de su desobediencia. El punto principal es que, cuando procuramos interpretar un texto, se necesita tomar en cuenta cuándo fue escrito ese texto y en qué circunstancias.
Lo que ocurrió con Judá y Jerusalén en el año 586 a.C. es un tipo de lo que ocurrirá con el mundo en el futuro. Jeremías 4:23 al 26 será una descripción apropiada de esta tierra durante el milenio, cuando Jesús venga y la tierra sea purificada con fuego. De este modo, exegéticamente, Jeremías 4:23 al 26 se refiere a la destrucción de Jerusalén. Sin embargo, simbólicamente también se refiere al tiempo del milenio. Elena de White, por lo tanto, cita Jeremías 4 para describir la situación de la tierra durante el milenio. (Ver CS 791.)
Al leer a Elena de White, también necesitamos tener en cuenta el tiempo y las circunstancias. Por ejemplo, en 1897, la Sra. de White escribió que “habrá que dar cuenta del dinero invertido en bicicletas, vestidos y otras cosas innecesarias” (TM 398).
A fines del siglo XIX, la bicicleta no era un medio de transporte económico, sino más bien el juguete de una persona rica, una inversión comparable al costo de un auto de lujo actual. La gente estaba hipotecando sus ingresos por adelantado durante meses para comprar lo que era un elemento costoso y de lujo. En pocos años, la bicicleta llegó a ser un medio de transporte útil y económico, y ella nunca más habló contra la bicicleta.
Su norma acerca de las bicicletas estaba basada en el principio bíblico de una buena mayordomía. Si ella viviera hoy, probablemente aplicaría este principio a otras cosas en las que la gente gasta frívolamente su dinero.
March 07, 2009 12:14 PM PST
La homilética es el arte de predicar. En una clase de homilética, el estudiante aprende a preparar sermones y a usar las Escrituras al predicar. Algunas veces un predicador puede usar solo las palabras de un texto, sin considerar en forma especial su significado original, para presentar algún punto o hacer una apelación durante un sermón. Esto se llama uso homilético de las Escrituras.
En Marcos 1:15, ¿cuál era el reino que Jesús proclamó que estaba cerca?
El reino que Jesús estaba proclamando en ese tiempo era el Reino de la gracia, que él estableció en su primera venida. Pero el texto también puede aplicarse a nuestra situación actual. Un predicador puede decirle a su congregación el sábado de mañana: “Todas las profecías de tiempo se han cumplido, el Reino de Dios se ha acercado”. Y puede llamar a su congregación a que se arrepienta y crea en el evangelio. El reino que el predicador moderno tiene en mente, sin embargo, ya no es el Reino de gracia sino el Reino de gloria, que Cristo iniciará con su segunda venida. La primera interpretación de Marcos 1:15 es exegética, la segunda, homilética.
De acuerdo con Marcos 1:17, Jesús estaba caminando un día junto al Mar de Galilea cuando vio a Simón y a Andrés, su hermano, echando la red al mar (eran pescadores). Jesús les dijo: “Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres”, y ellos dejaron inmediatamente sus redes y lo siguieron.
Un predicador moderno, usando las palabras de Marcos 1:17, puede llamar a sus feligreses a seguir a Jesús, pues solo él puede hacernos pescadores de hombres. Exegéticamente, el texto se aplica a Simón y Andrés, pero homiléticamente puede aplicarse a cada cristiano, pues Jesús quiere que todos seamos pescadores de hombres (Mat. 28:19, 20).
Elena de White con frecuencia usó las Escrituras en forma homilética. Ella estaba saturada con el lenguaje de la Biblia, y siempre que hablaba o escribía acerca de un tema usaba lenguaje y textos bíblicos para transmitir a la iglesia el mensaje que había recibido del Señor. Por ejemplo, en el libro La educación, Elena G. de White tiene un capítulo sobre el estudio de la fisiología. Hablando de una buena postura, ella dice: “Entre las primeras cosas que se debería tratar de lograr, figura la postura correcta, tanto cuando se está sentado como de pie. Dios hizo al hombre erguido [en inglés, upright, que también significa recto], y desea que obtenga no solo beneficio físico, sino también mental y moral, como asimismo la gracia, la dignidad, el aplomo, el valor y la confianza en sí mismo que tiende a producir esa postura” (Ed 198). Que Dios “hizo al hombre erguido [upright]” es una cita de Eclesiastés 7:29; pero, cuando Salomón escribió Eclesiastés, se estaba refiriendo a la rectitud moral, no a la postura.
March 07, 2009 12:11 PM PST
La exégesis se ocupa del significado original de un texto. Se concentra en lo que el autor quería decir y lo que el texto significaba para el lector original.
¿Cuál es el significado original, o exegético, de Romanos 2:14 al 16? Comparar con Ezequiel 3:17 al 19 y Romanos 10:12 al 17.
No hay dudas de que habrá personas en el cielo que nunca oyeron hablar del evangelio. “Entre los paganos, hay quienes adoran a Dios ignorantemente, quienes no han recibido jamás la luz por un instrumento humano, y sin embargo no perecerán. Aunque ignorantes de la ley escrita de Dios, oyeron su voz hablarles en la naturaleza e hicieron las cosas que la ley requería. Sus obras son evidencia de que el Espíritu de Dios tocó su corazón, y son reconocidos como hijos de Dios” (DTG 593).
Dios, en algunas ocasiones, aparte de los mensajeros humanos, se extiende hacia las personas que están en tierras paganas y las salva. Sin embargo, se salvan porque el Espíritu Santo ha tocado sus corazones, y ellos han respondido adecuadamente, como lo demuestran sus obras. No se salvan sencillamente porque vivieron a la altura de sus conciencias; si así fuera, entonces se salvarían por guardar la ley, y el Nuevo Testamento claramente niega esa posibilidad (Rom. 3:28; Gál. 2:16). El problema, en Romanos 2:11 al 16, es la responsabilidad de los judíos y de los gentiles, no su salvación. El hecho de que Dios no hace acepción de personas (vers. 11) se ilustra con lo que Pablo dice en Romanos 2:12: “Todos los que han pecado sin conocer la ley, también perecerán sin la ley; y todos los que han pecado conociendo la ley, por la ley serán juzgados” (NVI). Los que están “sin conocer la ley” son los gentiles que no tienen la ley escrita que fue dada a los israelitas en el monte Sinaí. Sin embargo, ellos perecerán, no porque no tuvieron la ley escrita, sino porque son pecadores que han transgredido la ley “llevan escrito en el corazón lo que la ley exige, como lo atestigua su conciencia” (vers. 15, NVI).
En el Juicio, los judíos y los gentiles serán juzgados y condenados por sus leyes respectivas: los judíos, por la ley escrita, y los gentiles por la ley “escrita en el corazón”. Entre los gentiles, la conciencia realiza la misma función que la ley escrita realiza entre los judíos. Las Escrituras dicen claramente que “no hay justo, ni aun uno” (Rom. 3:10). Esto significa que tanto judíos como gentiles son pecadores por igual, y todos son salvados de la misma manera, no por guardar alguna ley sino solo por la muerte de Jesús en la cruz.
¿Cuán confiable es la guía de tu conciencia? Seguir tu conciencia, ¿es siempre una garantía de que harás una decisión correcta? Justifica tu respuesta.
March 07, 2009 12:07 PM PST
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA:
Isaías 65:17; Marcos 1:15; Romanos 2:14-16; Efesios 2:8, 9; Santiago 2:14-26; 1 Juan 5:12, 13.
PARA MEMORIZAR:
“Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían” (Luc. 24:27).
COMO ADVENTISTAS DEL SÉPTIMO DÍA, creemos que Elena de White manifestó el don de profecía. Sin embargo, la siguiente pregunta es: ¿Cómo interpretamos sus escritos?
Aunque creemos que su inspiración, no su autoridad, está al mismo nivel que el de los profetas del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento, cuando interpretamos lo que ella escribió, debemos aplicar a sus escritos los mismos principios de interpretación que aplicamos a la Biblia. De hecho, los principios para interpretar la Biblia pueden ser usados cuando interpretamos los escritos de Elena de White, aun cuando la autoridad de la Biblia está por encima de la autoridad de esos escritos. Para usar una analogía, pensemos en las leyes nacionales: se pueden usar los mismos principios tanto para interpretar una decisión de la Corte Suprema del país como para interpretar una decisión de una corte menor; pero, al final, la decisión de la Corte Suprema es la que tiene la autoridad final.
UN VISTAZO A LA SEMANA: ¿Cuál es la diferencia entre el uso exegético y el uso homilético de un texto bíblico? ¿Por qué es tan importante el contexto? ¿Pueden salvarse las personas que nunca oyeron el evangelio? ¿Qué distingue al Reino de la gracia del Reino de la gloria?
March 03, 2009 05:59 PM PST
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Lee, en El conflicto de los siglos, los capítulos “¿Pueden hablarnos nuestros muertos?” (pp. 607-618) y “La liberación del pueblo de Dios” (pp. 693-710).
Durante los primeros años del movimiento adventista, muchos de nuestros pioneros llegaron a estar desequilibrados en su predicación de la Ley. Por eso, en 1890 Elena de White escribió: “Como pueblo, hemos predicado la Ley hasta que estamos tan secos como los montes de Gilboa, que no tenían lluvia ni rocío. Debemos predicar a Cristo en la Ley” (R&H, 11 de marzo de 1890). En la sesión de la Asociación General reunida en Minneapolis en 1888, E. J. Waggoner y A. T. Jones hicieron precisamente esto. El énfasis de su mensaje era “afirmar la verdad de que la única manera en que se puede obtener la justicia es por una fe viva en el Cordero de Dios, cuya sangre fue derramada en la cruz del Calvario como propiciación por los pecados del mundo. Ninguno puede entrar en el Reino de Dios sin estar vestido con el manto inmaculado de la justicia de Cristo. Este manto no puede ser comprado con plata u oro, ni ganado con buenas obras. Este mensaje fue un llamado de clarín para hacer de Cristo y su justicia el centro de toda nuestra vida y predicación. Puso énfasis especial en la justificación por la fe como una experiencia personal real en vez de una mera teoría” (A. V. Olson, Through Crisis to Victory, p. 35). Waggoner también enseñó que la obediencia de la humanidad nunca puede satisfacer la Ley de Dios, que sólo la justicia de Cristo imputada es la base de nuestra aceptación por Dios, y que constantemente necesitamos estar cubiertos con la justicia de Cristo, no solo por nuestros pecados pasados. Elena de White apoyó sólidamente a Waggoner. Ella calificó sus presentaciones como “un preciosísimo mensaje” (TM 91).
PREGUNTAS PARA DIAL OGAR:
1. ¿Hay alguna enseñanza de la Iglesia Adventista del Séptimo Día que se basa en cualquier otra cosa que no sea nuestra comprensión de la Biblia? Es decir, ¿hay alguna doctrina que proviene de Elena de White en vez de provenir de la Biblia? Aunque creemos en el don de profecía, ¿por qué debemos asegurarnos de saber que todas nuestras enseñanzas proceden de la Biblia, y de la Biblia sola? ¿Qué problemas surgirían si nos apoyáramos en Elena de White para crear nuestras doctrinas? Al mismo tiempo, ¿por qué sus escritos son tan útiles para nosotros al querer clarificar y comprender enseñanzas que hemos obtenido de la Biblia?
2. Medita en la idea de que la observancia del sábado es una expresión del reposo que tenemos en Cristo, de que nuestra salvación está basada en las obras de Cristo para nosotros, no en las nuestras. ¿De qué modo esto ayuda a responder a la acusación falsa de que guardando el sábado estamos negando el evangelio de la gracia de Dios?
March 03, 2009 05:57 PM PST
Desde comienzos de la década de 1970, Hal Lindsey, autor del libro The Late Great Planet Earth [El fallecido gran planeta Tierra], ha vendido más de quince millones de ejemplares. En los años más recientes, la serie Left Behind [Dejados atrás], por Tim LaHaye y Jerry B. Jenkins, también ha vendido millones de ejemplares. Estos hechos indican que hay una percepción general, entre muchos cristianos, de que estamos viviendo en el tiempo del fin.
La palabra Adventista, que se encuentra en el nombre de nuestra iglesia, significa que creemos en la segunda venida de Cristo con tanta intensidad que es parte de nuestra identidad. No obstante, nuestra comprensión de la Segunda Venida es muy diferente de la defendida en la serie Dejados atrás o en el libro de Hal Lindsey Dejado atrás.
¿Qué enseña la Biblia acerca de la forma en que volverá Cristo, y por qué es de vital importancia saber esto? ¿Acerca de qué engaños nos advirtió Jesús con respecto a la forma en que volverá? Mat. 24:5, 24-31; Apoc. 1:7.
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El concepto de que la venida de Cristo consistirá de dos etapas fue introducido por primera vez por John N. Darby en el siglo XIX, y ha capturado el pensamiento de muchos protestantes actuales. La supuesta primera etapa involucra un rapto secreto, en el que todos los verdaderos cristianos serán raptados o levantados por Cristo, y la segunda se concentra en la aparición de Cristo siete años más tarde, para gobernar la tierra durante mil años.
Los Adventistas del Séptimo Día no pueden encontrar apoyo bíblico para dividir la segunda venida de Cristo en un rapto y una aparición. De acuerdo con el Nuevo Testamento, el regreso de Jesús será un evento indivisible, único, literal, audible y visible (1 Tes. 4:16, 17; Apoc. 19:11-21). Igualmente importante es que Jesús nos advirtió contra falsas interpretaciones acerca de la manera de su venida. Jesús, evidentemente, sabía que el engaño sería feroz (Mat. 24:24), y por eso la Palabra de Dios es tan clara acerca de la manera en que retornará.
Aunque el transcurso de cada día nos lleva un día más cerca del regreso de Cristo, el paso de cada día también hace que su regreso parezca más y más demorado. ¿De qué modo podemos establecer un equilibrio entre vivir con la expectativa del regreso de Cristo y, no obstante, seguir con la rutina diaria de la vida?
March 02, 2009 08:52 AM PST
¿Qué nos enseñen los siguientes textos acerca de la condición de la humanidad en la muerte? Sal. 146:4; Ecl. 9:5, 6; Juan 11:11-14; Hech. 2:34.
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La inspiración nos enseña que solo Dios es inmortal (1 Tim. 6:16) y que los seres humanos, separados de Dios, están sujetos a la muerte. Jesús enseñó que la muerte es un sueño que termina en una de las dos resurrecciones: una resurrección para vida o una resurrección de condenación (Juan 5:28, 29). William Temple, arzobispo de Canterbury, reconoció esto cuando escribió: “El hombre no es inmortal por naturaleza o por derecho; pero es capaz de ser inmortal, y se le ha ofrecido la resurrección de los muertos y la vida eterna, si la recibe de Dios y en los términos de Dios”–Nature, Man and God, p. 472.
¿De qué modo debemos entender textos como el de Mateo 25:46 y Apocalipsis 14:9 al 11? ¿Enseñan estos el tormento eterno en el infierno?
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La idea de la inmortalidad humana se encuentra en todas las religiones primitivas, animistas y politeístas. También era un concepto importante en la filosofía griega, que concebía el Hades (el mundo de los muertos) como un mundo subterráneo, de fantasmas, en el cual el alma vivía una existencia crepuscular. Los griegos consideraban a los seres humanos como consistentes de materia y alma. A la muerte, ellos creían que la materia y el alma se separan, liberando el alma de la prisión de la materia, hacia una existencia independiente.
En Mateo 25 y Apocalipsis 14, las palabras traducidas como “eterno” y “para siempre” no significan necesariamente algo que no tiene fin. Las palabras griegas aión y aiónios expresan duración tan larga como lo permite el sujeto. Por ejemplo, en Judas 7 se nos dice que las ciudades de Sodoma y Gomorra estaban sufriendo el castigo del fuego eterno (aiónios). No obstante, en 2 Pedro 2:6 dice que se transformaron en cenizas. Cuando el sujeto de las palabras “eterno” o “para siempre” es la vida de los redimidos que han recibido la inmortalidad, la palabra significa un tiempo sin fin. Cuando se refiere al castigo de los malvados, que no reciben la inmortalidad, la palabra tiene el significado de un período limitado de tiempo.
Tanto los predicadores populares como las películas populares, el mundo, están inundados con el espiritismo (bajado en la idea de que los muertos viven ahora en otra existencia). ¿De qué modo nuestra comprensión del estado de los muertos nos da una protección poderosa contra este terrible engaño?
March 02, 2009 08:44 AM PST
El sábado y el matrimonio son las únicas instituciones terrenales que nos vienen del tiempo de antes que el pecado entrara en el mundo. Por esto, a veces se las llama los hermanos gemelos del Paraíso. Cuando miramos nuestro mundo hoy, es obvio que Satanás ha trabajado mucho para desfigurarlos y corromperlos.
Lee Éxodo 20:1 al 17. ¿Qué hay en el mandamiento del sábado que lo destaca de los demás Mandamientos?
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En un sentido, el cuarto Mandamiento es un mandamiento probatorio. Prueba la espiritualidad de la humanidad, por cuanto trata con el tiempo, que es invisible, más bien que con objetos tangibles, y es bien adecuado para medir la actitud de la humanidad hacia Dios. Cómo nos sentimos hacia el sábado es un indicador de cómo nos sentimos hacia Dios. Es el único Mandamiento que una persona puede quebrantar y, sin embargo, ser pl |